La guerra en Irán dispara el estrés de la cadena de suministro global a niveles no vistos desde 2022
El Índice de Volatilidad Global GEP saltó a 1.64, su nivel más alto desde 2022, por la crisis energética en Irán.
TL;DR:
El Índice de Volatilidad de S&P Global y GEP saltó de 0.57 a 1.64 en solo un mes debido al conflicto.Los fabricantes mundiales aceleraron el acaparamiento de materias primas al ritmo más rápido desde la pandemia.Los costos de transporte global alcanzaron un máximo histórico en los 20 años de historia del registro.
Los fabricantes de todo el mundo han iniciado una carrera frenética para acumular materias primas y suministros, alcanzando niveles de acaparamiento agresivo no vistos desde la crisis logística de la pandemia. El conflicto bélico con Irán ha trastocado los mercados energéticos y las rutas comerciales, elevando la volatilidad a niveles críticos.
El GEP Global Supply Chain Volatility Index escaló a 1.64 en abril, un aumento drástico frente al 0.57 registrado en marzo. Esta cifra representa el nivel de estrés más alto para la economía global desde octubre de 2022, impulsada por el temor a la inflación, la escasez de componentes y la interrupción en las entregas.


El espejismo del crecimiento industrial
Aunque algunos indicadores económicos sugieren una expansión, los analistas advierten que estos datos están distorsionados por el pánico de las empresas. El PMI de manufactura de EE. UU. de S&P Global subió a 54.5 en abril, su lectura más fuerte en dos años, pero este repunte se debe principalmente a que las firmas están llenando sus inventarios antes de que los precios suban más.
"Incluso si las tensiones en el Medio Oriente disminuyen rápidamente, es poco probable que las cadenas de suministro globales se normalicen en otros seis a 12 meses", advirtió John Piatek, vicepresidente de consultoría en GEP.
La situación ha generado los siguientes impactos inmediatos en la industria global:
- Costos de transporte: Alcanzaron un récord histórico en las dos décadas que lleva el índice.
- Escasez de materiales: Los reportes de falta de insumos llegaron a su punto más alto desde finales de 2022.
- Acaparamiento: Europa reporta la construcción de inventarios más agresiva de cualquier región del mundo.
Amenaza de estanflación en Europa y crisis en China
El choque energético está golpeando con especial dureza la base industrial europea. El Banco Central Europeo advirtió que un conflicto prolongado podría desencadenar un escenario de estanflación, empujando a potencias como Alemania e Italia hacia una recesión técnica para finales de 2026.
En Alemania, el Ministerio Federal de Asuntos Económicos recortó su pronóstico de crecimiento para 2026 del 1% al 0.5%. El país depende del Medio Oriente para el 6% de su energía, un sector que sostiene casi un millón de empleos industriales de alta intensidad.
Por otro lado, en la provincia china de Guangdong, los precios de la electricidad se han duplicado desde el inicio de las hostilidades. Esto obligó al gobierno de Beijing a ordenar a las empresas de servicios públicos que aumenten urgentemente sus reservas de carbón para evitar un colapso energético.
Qué sigue
El panorama inflacionario se complica con los precios al consumidor en EE. UU. subiendo un 3.8% anual en abril. Con las reservas de petróleo agotándose a un ritmo sin precedentes según analistas de Bloomberg, la presión sobre las cadenas de suministro se mantendrá al menos hasta el primer semestre de 2027, mientras las empresas intentan navegar la incertidumbre del estrecho de Ormuz.