Vietnam apuesta por los videojuegos: de riesgo social a motor de su economía digital

Vietnam convirtió los videojuegos en industria cultural clave y busca subir de apps casuales a títulos globales.

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por John P.
Vietnam apuesta por los videojuegos: de riesgo social a motor de su economía digital

TL;DR:

Vietnam convirtió al gaming en prioridad cultural y económica, con apoyo oficial en Vietnam GameVerse 2026.
Los juegos móviles hechos en Vietnam superaron 4.9 mil millones de descargas globales en 2025.
El reto ya no es publicar más apps: es crear IP, talento especializado y juegos con mayor valor comercial.

Vietnam cambió su trato hacia los videojuegos: el mismo gobierno comunista que durante años los observó como un riesgo social ahora los promueve como pieza de su economía digital. El giro quedó visible en Vietnam GameVerse 2026, un evento respaldado por autoridades en Ho Chi Minh City, donde funcionarios, estudios locales, tecnológicas globales y jugadores convivieron alrededor de una idea incómoda para la vieja política cultural: el gaming puede ser industria, exportación y poder blando al mismo tiempo.

El caso importa porque Vietnam no parte de cero. Su industria ya produce apps móviles de alcance global, pero buena parte de ese éxito vive en formatos simples, baratos y de baja rentabilidad. La apuesta oficial busca mover al país del volumen a la propiedad intelectual: menos dependencia de anuncios, más personajes, historias, monetización sofisticada y talento capaz de competir fuera del celular casual.

Vietnam GameVerse es el festival anual de videojuegos más grande del país, una vitrina para estudios, publishers, esports, inversionistas y universidades. La edición de 2026 abrió el 8 de mayo en el Saigon Exhibition and Convention Centre, en Ho Chi Minh City, bajo el lema “Do Local, Go Global”.

La señal política llegó desde arriba. En noviembre de 2025, el gobierno vietnamita aprobó una estrategia para desarrollar sus industrias culturales hacia 2030, con visión a 2045. El documento identifica diez sectores culturales clave y prioriza inversión en seis, entre ellos software y juegos de entretenimiento, junto con cine, artes escénicas, publicidad, artesanías y turismo cultural.

En la práctica, eso coloca a los videojuegos dentro de una estrategia económica más amplia: subir la cadena de valor, exportar cultura y convertir creatividad tecnológica en negocio.

"En realidad es una industria de alta tecnología impulsada por la creatividad y la imaginación", dijo Le Quang Tu Do, del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Vietnam. "Por eso aconsejamos al gobierno cambiar su perspectiva".

El evento también mostró el tamaño de la ambición. Bloomberg reportó cerca de 35,000 asistentes en la edición de mayo de 2026. Medios estatales vietnamitas señalaron que los organizadores esperaban hasta 60,000 participantes, y Vietnam News reportó más de 30,000 boletos vendidos antes de la apertura.

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Photo by Laura Heimann / Unsplash

Vietnam ya ganó volumen; ahora necesita valor

La industria vietnamita se hizo fuerte en mobile gaming con una fórmula clara: juegos sencillos, sesiones cortas y distribución global. Estudios como Amanotes, conocido por títulos musicales como Magic Tiles 3, y Falcon Game Studio, desarrollador de 1945 Air Force, ayudaron a construir esa presencia.

El dato duro explica por qué el gobierno volteó a ver al sector:

  • Los juegos móviles desarrollados por creadores vietnamitas superaron 4.9 mil millones de descargas globales en 2025.
  • Vietnam se colocó como el segundo país con más descargas globales de juegos móviles, solo detrás de China, según reportes citados por medios vietnamitas.
  • Alrededor de 95% de esas descargas provino de usuarios internacionales, de acuerdo con Vietnam Today.
  • Vietnam News reportó más de 27,000 nuevos juegos lanzados por creadores vietnamitas durante 2025.
  • Las categorías con mayor volumen fueron simulación, puzzle y arcade.
  • Newzoo estimó que el mercado global de videojuegos alcanzaría cerca de 197,000 millones de dólares en 2025, una cifra que explica por qué más gobiernos están tratando al gaming como industria estratégica.

Ese volumen, por sí solo, no resuelve el problema. Muchos estudios vietnamitas dependen de juegos “hybrid-casual”, un modelo que combina mecánicas simples con anuncios e in-app purchases. Funciona para escalar descargas, pero deja márgenes más frágiles cuando sube la competencia o cambian las reglas de privacidad de las plataformas.

Ahí está el cuello de botella: Vietnam no quiere ser solo una fábrica de apps. Quiere crear marcas, universos y títulos que puedan sostener comunidades durante años.

La nueva política cultural también es una política de talento

El giro oficial no se limita a llenar un centro de convenciones con cosplay y booths. El plan exige programadores, artistas, diseñadores, expertos en monetización, guionistas, productores y perfiles de negocio capaces de negociar con publishers internacionales.

"La fuerza laboral debe volverse más altamente calificada y profesionalmente entrenada", dijo Le Quang Tu Do. "Estamos invirtiendo fuertemente en el desarrollo de talento de alta calidad, empezando por integrar programas relacionados con videojuegos en la educación universitaria".

Vietnam GameVerse 2026 reunió a cinco actores que el gobierno considera clave para acelerar el ecosistema: el Estado, desarrolladores, publishers, instituciones educativas y la industria de esports. También atrajo a empresas como Google, Meta, ByteDance, Roblox y Riot Games, además de socios de Corea del Sur, China, Estados Unidos y Japón.

Ese tipo de presencia importa porque el gaming moderno no se construye solo con código. Requiere distribución, pagos, analítica, adquisición de usuarios, propiedad intelectual, LiveOps y capacidad para mantener comunidades activas después del lanzamiento.

Para los estudios locales, la presión ya se siente. Nguyen Van Khiet, desarrollador de 22 años citado por Bloomberg, dijo que recibió cinco ofertas laborales tras hacer networking en el evento.

"Tienes que innovar constantemente", dijo Nguyen Van Khiet. "No tenemos suficientes desarrolladores, programadores y artistas".

La falta de talento especializado no es una anécdota: es la diferencia entre producir miles de juegos casuales y construir un título con ambición global.

El obstáculo: competir con los gigantes sin copiar su fórmula

La edición de GameVerse también dejó ver el desequilibrio. Mientras los estudios vietnamitas intentaban atraer público con staff disfrazado, regalos y demos, los booths internacionales mostraban marcas con tracción masiva como Call of Duty, PUBG Mobile y Arena of Valor.

Ese contraste revela el siguiente paso. Vietnam necesita aprender a financiar desarrollos más largos, proteger mejor su propiedad intelectual y crear sistemas de monetización más sofisticados sin caer en copias rápidas o productos desechables.

Binh Tran, cofundador de Ascend Vietnam Ventures, lo resumió como un cambio de mentalidad: los estudios locales ahora entienden que también deben aprender a levantar capital y diseñar economías internas para sus juegos.

No es casual que el plan oficial mencione protección de propiedad intelectual, formación de talento e infraestructura de mercado. El gobierno quiere que las empresas vietnamitas pasen de captar descargas a capturar valor.

Para México y América Latina, la lectura va más allá de Vietnam. El gaming ya no es solo consumo cultural ni pasatiempo juvenil: es una industria donde países con talento técnico pueden competir por exportaciones digitales, inversión extranjera y marcas propias. Vietnam entendió que las descargas abren la puerta; la propiedad intelectual decide quién se queda con el dinero.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7

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