Musk vs. OpenAI: el jurado ya tiene en sus manos el juicio que puede sacudir el futuro de la IA

Musk y OpenAI cerraron argumentos en un juicio que puede alterar el futuro de la IA.

John P. imagen de perfil
por John P.
Musk vs. OpenAI: el jurado ya tiene en sus manos el juicio que puede sacudir el futuro de la IA
Photo by Taylor Cole / Unsplash

TL;DR:

Los abogados de Elon Musk y OpenAI presentaron sus argumentos finales el 14 de mayo de 2026.
Musk acusa a OpenAI de romper su misión sin fines de lucro; OpenAI responde que no hay evidencia suficiente.
El veredicto puede afectar la estructura de OpenAI, el papel de Sam Altman y sus planes de IPO.

Los abogados de Elon Musk y OpenAI cerraron el 14 de mayo de 2026 sus argumentos ante un jurado federal en Oakland, California, en un juicio que puede alterar la estructura de poder de la inteligencia artificial. Musk acusa a Sam Altman, Greg Brockman, OpenAI y Microsoft de traicionar la misión original sin fines de lucro de la compañía; OpenAI sostiene que Musk no probó esas acusaciones, demandó tarde y buscaba controlar la empresa detrás de ChatGPT.

El caso enfrenta dos versiones incompatibles de la historia de OpenAI. Para Musk, la compañía que ayudó a fundar en 2015 dejó atrás su compromiso de desarrollar IA para beneficio público y se movió hacia un modelo comercial con respaldo de Microsoft. Para OpenAI, Musk conocía la necesidad de levantar capital privado, no impuso condiciones específicas a sus donaciones y perdió el control de una empresa que después se volvió central en la carrera global por la IA.

Inteligencia artificial general, o AGI, es un concepto usado para describir sistemas de IA capaces de superar o igualar a humanos en múltiples tareas cognitivas. En este juicio, la AGI no funciona solo como concepto técnico: aparece como el centro de una disputa por control corporativo, dinero, gobernanza y poder.

El abogado de Musk, Steven Molo, concentró parte de su cierre en la credibilidad de Altman. Dijo al jurado que cinco testigos llamaron “mentiroso” al CEO de OpenAI bajo juramento: Musk, el cofundador Ilya Sutskever, la ex CTO Mira Murati y las exintegrantes del consejo Helen Toner y Tasha McCauley.

“Confronté a Sam Altman con el hecho de que cinco testigos en este juicio, todas personas que lo han conocido durante años y trabajado con él, lo llamaron mentiroso bajo juramento. Mentiroso es una palabra muy poderosa en una sala de tribunal”, dijo Steven Molo.

Molo sostuvo que el caso depende de si el jurado cree o no en Altman, porque el CEO se convirtió en el testigo principal de la defensa.

“La credibilidad de Sam Altman está directamente en juego en este caso. Los acusados necesitan absolutamente que ustedes le crean a Sam Altman. Si no pueden confiar en él, si no le creen, no pueden ganar. Así de simple”, dijo Molo.

OpenAI respondió con una lectura opuesta. Sarah Eddy, abogada de la compañía, dijo que Musk no demostró que sus donaciones estuvieran sujetas a condiciones permanentes ni que OpenAI hubiera roto una obligación caritativa específica.

“El señor Molo dice que no se puede confiar en Sam Altman. El señor Musk es quien tiene un testimonio contradicho por todos los demás testigos”, dijo Eddy.
a wooden gaven sitting on top of a computer keyboard
Photo by Sasun Bughdaryan / Unsplash

La primera gran pregunta: si Musk demandó a tiempo

Antes de decidir si OpenAI rompió su misión original, el jurado debe resolver un punto procesal clave: si Musk presentó la demanda dentro del plazo legal.

OpenAI argumenta que Musk esperó demasiado y que no puede reclamar daños ocurridos antes de agosto de 2021. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers escribió en un documento judicial que, si el jurado determina que Musk incumplió el plazo de prescripción, es “muy probable” que acepte ese hallazgo y emita un veredicto dirigido a favor de los demandados.

Si el jurado concluye que la demanda sí llegó a tiempo, tendrá que entrar al fondo del caso. Los puntos centrales son:

  • Si OpenAI tenía un charitable trust que obligaba a usar los recursos de Musk con un propósito caritativo específico.
  • Si OpenAI, Sam Altman y Greg Brockman rompieron esa obligación.
  • Si los demandados se enriquecieron injustamente a costa de las donaciones de Musk.
  • Si Microsoft, como coacusada, ayudó o facilitó una supuesta ruptura de esa obligación.
  • Si la ausencia de un contrato firmado entre Musk, Altman y Brockman debilita la teoría del fundador de Tesla.

Musk donó 38 millones de dólares a OpenAI durante sus primeros años. Microsoft se convirtió después en su mayor inversionista, con una inversión de 1,000 millones de dólares en 2019 y otra de 10,000 millones de dólares en 2023, de acuerdo con los reportes del juicio.

Dinero, control y el futuro de OpenAI

La discusión sobre el dinero tensó el cierre del juicio. La jueza Gonzalez Rogers criticó a Molo por sugerir al jurado que Musk no buscaba dinero en la demanda. Aunque Musk abandonó antes del juicio una petición de daños personales, todavía busca una cantidad no especificada para financiar los esfuerzos altruistas del brazo caritativo de OpenAI.

La jueza describió esa petición como “miles de millones de dólares” en disgorgement y ordenó al abogado de Musk retractarse o abandonar ese reclamo. Después, las partes acordaron que la jueza corregiría la declaración ante el jurado.

OpenAI insiste en que Musk conocía y apoyaba la idea de crear una estructura con fines de lucro que siguiera respaldando la misión de la organización. Eddy también apuntó al deseo de Musk de controlar la empresa.

“El señor Musk quería convertir OpenAI en una empresa con fines de lucro que él pudiera controlar”, dijo Eddy. “Pero los otros fundadores se negaron a entregarle las llaves de la AGI a una sola persona, mucho menos a Elon Musk”.

La defensa de OpenAI también ha sostenido que sus operaciones comerciales siguen financiando la misión de la organización. TechCrunch reportó que la filial con fines de lucro ha generado cerca de 200,000 millones de dólares en valor accionario para apoyar a la fundación sin fines de lucro.

El juicio llega en un momento sensible para la industria. OpenAI, xAI y Anthropic avanzan hacia posibles ofertas públicas iniciales que podrían estar entre las más grandes de la historia. Si Musk gana, el resultado puede complicar los planes de OpenAI para salir a bolsa y abrir nuevas preguntas sobre cómo debe gobernarse una empresa que desarrolla IA de frontera.

Altman y Brockman estuvieron en la sala durante los argumentos finales. Musk no asistió: se encontraba en China con el presidente Donald Trump y otros ejecutivos tecnológicos.

Afuera de la corte, manifestantes criticaron a ambas partes y acusaron a los líderes de la industria de priorizar poder y dinero sobre trabajadores, salud mental y riesgos sociales de la IA. El juicio, al final, no solo enfrenta a dos figuras clave de Silicon Valley. También exhibe una pregunta más amplia: quién debe controlar la tecnología que promete reordenar la economía global.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

John P. imagen de perfil
por John P.

Suscríbete GRATIS

Recibe las noticias más importantes de política, tecnología, negocios, deportes, entretenimiento y cultura directamente en tu correo.

¡Listo! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación que enviamos a tu correo. Si no llega en 3 minutos, revisa tu carpeta de spam.

Ok, gracias

Leer más