Un informe reciente de inteligencia, tanto judicial como militar, que salió a la luz gracias a la periodista Sebastiana Barráez, especializada en temas de guerra, y que luego fue replicado por varios medios internacionales, ha revelado algo importante: al expresidente Nicolás Maduro Moros le habían informado oficialmente que se preparaba una invasión militar por parte de Estados Unidos con el objetivo de arrestarlo. Sin embargo, esa advertencia fue ignorada tras la intervención directa de los jerarcas del régimen. De acuerdo con los documentos que menciona el informe, la notificación se la hizo el 28 de diciembre de 2025 el entonces ministro de la Defensa, el general en jefe Vladimir Padrino López. En una reunión que tuvo lugar con el alto mando, Padrino López sugirió aumentar la actividad militar por todo el país y cancelar los permisos navideños de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). El general argumentó que había señales de que fuerzas militares de Estados Unidos estaban preparando una operación para sacarlo.
La cúpula política le restó importancia a la amenaza
A pesar de lo que le advirtió el militar de mayor rango, el informe de inteligencia recalca que Nicolás Maduro decidió no poner en marcha los protocolos de alerta máxima ni mejorar la seguridad en torno al Fuerte Tiuna y las residencias presidenciales. La investigación indica que personas del círculo de poder, encabezadas por Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, presionaron para que no se tomara en serio el informe preventivo. Según el documento, estos dos dirigentes políticos convencieron a Maduro de que el movimiento militar de EE. UU. era parte de una estrategia de presión a través de los medios y la diplomacia, bajo el nombre de Operación Lanza del Sur, y que no se trataba de una invasión militar directa al territorio venezolano.
Negociaciones paralelas y la indicación a la tropa
El informe señala que la decisión de desestimar la alerta militar se debió a que había canales de comunicación y diálogos paralelos entre gente del chavismo y funcionarios de Estados Unidos. Según parece, estas conversaciones trataban sobre qué pasaría con el poder y el gobierno del país si Maduro dejaba de ser presidente, lo que hizo que la cúpula política pensara que no habría un ataque grande e inesperado. Además, el informe de inteligencia dice que a Diosdado Cabello, que es el vicepresidente del PSUV, le avisaron que no usará los métodos de siempre para reprimir en las calles ni que movilizará a los grupos más violentos o a la gente del partido para pelear contra la oposición, ni antes ni después de lo que pasó el 3 de enero.
Cómo terminó el 3 de enero y qué pasó después en las instituciones
En la madrugada del 3 de enero de 2026, unidades de fuerzas especiales de EE. UU. hicieron una operación en unas instalaciones en Caracas. Causaron muchos daños en Fuerte Tiuna y lograron detener a Nicolás Maduro.
El informe explica qué consecuencias institucionales tuvo esto dentro del ejército:
Se quitó a los altos mandos militares: Después de sacar a Maduro, purgaron inmediatamente a varios de los máximos jefes de la Fuerza Armada. A gente importante del alto mando como Vladimir Padrino López, Domingo Hernández Lárez, Adelino Ornelas Ferreira y Jorge Márquez los sacaron de sus puestos. Cambios en los comandos: Hubo muchos cambios de comandantes en las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI) y en las Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI).
Con la salida de Maduro, la presidencia interina que asumió Delcy Rodríguez trajo consigo una reorganización interna en la administración pública, mientras se tejían diálogos y acuerdos operativos con organismos e instituciones de carácter internacional. Este informe de inteligencia que se publica ahora pone en claro los puntos débiles y las fallas en la coordinación política e institucional que ocurrieron antes de la intervención militar del 3 de enero de 2026 en Caracas, Venezuela.