En una acción catalogada como terrorista, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) atacó con misiles balísticos a un destructor y un portaaviones pertenecientes a la Marina de los Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz, lo que finalizó con una respuesta desde Washington hacia el CENTCOM, logrando la destrucción de varios buques petroleros en las costas de Teherán.
Mientras por un lado se despliegan delegaciones de Estados Unidos con la finalidad de intervenir y llegar a un acuerdo entre Rusia y Ucrania para terminar con la guerra. Y, cuando parecía que su participación en Oriente Medio tenía buenos frutos, hoy este conflicto armado alcanzó su punto más álgido.
Durante las últimas horas de este fin de semana, lo cuerpos de la Fuerza Aeroespacial y la Marina del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) bombardearon de forma masiva con misiles balísticos, anti buques y drones a las unidades de la Marina de los Estados Unidos que se encuentran operando en el Golfo de Omán y el Estrecho de Ormuz.
Según confirmó el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), la ofensiva iraní tuvo como objetivo directo un portaaviones estadounidense y un destructor de misiles.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos no se quedó con los brazos cruzados y ordenó el despliegue de aviones cazas F-35 junto a drones que dejaron totalmente inhabilitados tres barcos petroleros usados por el régimen para financiación de sus labores militares y terroristas.
El doble discurso
El IRGC emitió un comunicado oficial a través de la televisión estatal IRIB asegurando que sus proyectiles habían impactado con éxito los buques de guerra norteamericanos.
Con esta acción Irán pretendía forzar el retiro de las tropas norteamericanas. Sin embargo,
Los voceros del Pentágono y el CENTCOM desmintieron rotundamente dicha afirmación, declarando que los sistemas defensivos Aegis y las contramedidas de guerra electrónica neutralizaron la totalidad de la amenaza sin que se registren daños materiales ni bajas en el personal norteamericano.
El ataque por parte de Irán se realizó desde plataformas terrestres cercanas a las costas de Jask y Bandar Sirik.
La respuesta contundente
Horas después del suceso, aeronaves no tripuladas y aviones de combate de la Marina y la Fuerza Armada de Estados Unidos llevaron a cabo una operación táctica dirigida estrictamente a los activos económicos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), dando como resultado la neutralización de tres buques petroleros, esto según comunicado del Almirante Brad Cooper Comandante del CENTCOM.
Los afectados
Según la confirmación del Comandante Cooper, la neutralización alcanzó a los buques:

M/T Kylo: Bombardeado en aguas del Golfo de Omán. Tras emitir una advertencia a la tripulación para evacuar la embarcación, los ataques aéreos provocaron su hundimiento definitivo.
M/T Downy: Alcanzado por proyectiles guiados en la zona de navegación de la isla de Kharg, quedando permanentemente fuera de servicio.
M/T Stark 1: Atacado cerca de la costa de Jask, sufriendo impactos críticos en la popa que destruyeron sus sistemas de propulsión.

Por último, también concluyó: "Que el mensaje para el IRGC sea claro: no toleraremos ataques contra nuestras fuerzas navales ni contra el comercio internacional", aseveró el almirante Cooper. "Estas embarcaciones formaban parte de una red multimillonaria encargada de mover crudo ilegal para financiar las actividades terroristas de Teherán".