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Google cambió su buscador en Europa y avisa: es la peor caída de calidad en 29 años

Google desplegó el 8 de septiembre de 2026 el formato de resultados que le exige la DMA en la Unión Europea y lo presentó como la mayor caída de calidad en los 29 años de su buscador. Las tres cifras que sostienen esa advertencia salen de Google y ninguna es pública.

por Patricia Rodriguez
Close-up of an adult drinking coffee and browsing Google on a laptop indoors.
Foto de Firmbee.com en Pexels

Google desplegó este martes 8 de septiembre de 2026 el nuevo formato de resultados que le exige la Unión Europea y, en el mismo movimiento, salió a decir que se trata de la mayor reducción de calidad en los 29 años de su buscador. Esa frase salió de un funcionario de la empresa al que Reuters no identificó. El cambio alcanza a quien busca hoteles, vuelos o restaurantes desde cualquier país de la UE, España incluida: arriba queda un buscador especializado ajeno, debajo otros dos con menos detalle y más abajo un carrusel al que Google le quitó funciones como los precios en tiempo real. Quien busque desde México o desde cualquier país fuera del bloque no verá diferencia. Es un plazo de la Comisión Europea cumpliéndose, no un cambio de opinión.

Comparadores arriba, negocio local abajo

La orden europea apunta a los llamados servicios de búsqueda vertical, o VSS: buscadores especializados y comparadores de precios en sectores como hoteles, aerolíneas y restaurantes. Google puso como ejemplos a Expedia y Booking.com. Uno de esos comparadores ocupa ahora la parte alta de la página, seguido de otros dos con menos información asociada. El carrusel de hoteles, aerolíneas o restaurantes queda debajo y perdió funciones que antes resolvían la búsqueda sin salir de Google, empezando por el precio en tiempo real. El orden lo sigue decidiendo el algoritmo de la empresa.

Ese reparto explica la queja. Según describió Reuters, los negocios de esos sectores figuran con poco más que un enlace a su web, un teléfono y una dirección, mientras el comparador llega con inventario y disponibilidad detrás. Google sostiene que el resultado para los operadores locales será pagar comisiones más altas y perder visibilidad.

Nick Fox, vicepresidente sénior de conocimiento e información de Google, lo puso por escrito en una declaración a Reuters:

Estos cambios degradan la experiencia de usuario para los europeos: impulsan a los intermediarios en línea a costa de los negocios locales y eliminan funciones útiles de las que la gente depende cada día. Los usuarios fuera de la UE no se verán afectados por estos cambios.
Businesswoman in hotel room talking on phone, representing work travel.
Imagen ilustrativa: la reserva de hoteles y vuelos es el terreno donde se aplica el nuevo formato de resultados en la Unión Europea · Foto de Vitaly Gariev en Pexels

La multa de 890 millones y un reloj de 60 días

El cambio no es voluntario. El 23 de julio de 2026 la Comisión Europea sancionó a Google con 890 millones de euros por dos incumplimientos de la Ley de Mercados Digitales: 460 millones por favorecer sus propios servicios dentro de la Búsqueda, en categorías como compras, hoteles, transporte y deportes, y otros 430 millones por las restricciones que impone a los desarrolladores para dirigir a los usuarios hacia canales de compra alternativos en Google Play.

Junto con la multa llegó el plazo. La Comisión le dio 60 días para corregir la autopreferencia; si no lo hacía, la sanción pasaba a ser periódica y podía llegar al 5% de su facturación mundial total. El despliegue de este martes es la respuesta a ese calendario. Google acumula 10,380 millones de euros en sanciones antimonopolio europeas a lo largo de casi dos décadas.

Las tres cifras de la advertencia salen todas de Google

La advertencia sobre la caída de calidad se apoya en tres afirmaciones, y en las tres la única fuente es la propia empresa. Esta es la procedencia de cada una y qué se puede contrastar desde fuera:

Las tres afirmaciones con las que Google califica su propio cambio en la UE, al 8 de septiembre de 2026
Afirmación Quién la sostiene Evidencia pública
Los cambios previos de la DMA redujeron un 30% el tráfico de reserva directa y gratuita a negocios europeos Google, sin atribución a una persona Ninguna: no publicó los datos ni el periodo comparado
Las pruebas con millones de usuarios europeos mostraron alta insatisfacción y obligaron a repetir búsquedas Google, sin atribución a una persona Ninguna: no publicó la metodología
Es la mayor reducción de calidad de servicio en los 29 años del buscador Un funcionario de Google no identificado, a Reuters Ninguna: es una valoración, no una medición publicada

Hay un antecedente que sí publicó. En 2024, cuando probó un formato parecido en búsquedas de hoteles, Google informó que los usuarios quedaban menos satisfechos de forma medible, tardaban más en encontrar alojamiento y abandonaban la búsqueda con más frecuencia; que los hoteles perdían más del 10% del tráfico, y que el de los intermediarios se mantenía prácticamente plano. La cifra del 30% que maneja ahora es bastante más alta y mide otra cosa: el tráfico de reserva directa y gratuita hacia negocios europeos, en un periodo que la empresa no ha especificado.

Ninguna de las tres cifras tiene por qué ser falsa. Lo que ocurre es que solo Google puede revisarlas, en un expediente donde la misma compañía diseñó la interfaz y ahora la evalúa.

La Comisión todavía no ha respondido al despliegue

El razonamiento de Bruselas aparece en esta historia solo como Google lo describe. No se ha reportado una respuesta oficial al despliegue de este martes, y de esa ausencia no se puede deducir nada. El hueco viene de la propia norma. La DMA obliga al guardián de acceso a redactar su propio cumplimiento, así que la empresa regulada controla el primer borrador de cómo se ve obedecer la ley y la Comisión decide después si ese borrador basta. Esta vez, quien lo redactó salió el mismo día a explicar que el resultado es malo.

Quedan dos pruebas que no dependen de Google. Una es si la Comisión acepta el nuevo formato como conforme, la única que lleva una multa detrás. La otra es si los hoteles y las aerolíneas europeas registran la caída de tráfico que Google anticipa: ellos pueden medirla por su cuenta y no tienen motivo para tapar el dato si ocurre.

Mientras tanto, el efecto ya está en pantalla. El carrusel europeo dejó de mostrar el precio en tiempo real, así que el dato que antes aparecía en la propia página de resultados ahora vive en el sitio del comparador o del hotel. Quien busque desde México, Colombia o Argentina seguirá viendo el buscador de siempre.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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