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Marta Luisa de Noruega: el festival borró "princesa", pero el gancho sigue siendo ella

El título de princesa apareció siete veces en la venta de entradas de un festival inglés. Es la quinta vez.

por Dilis Salazar
Royal Palace in Oslo with snowy surroundings, showcasing neoclassical architecture.
Foto de Meri Verbina en Pexels

TL;DR:

  • La página oficial de venta de entradas de un festival británico usó siete veces el título de princesa para promocionar dos talleres con Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett.
  • Los paquetes cuestan entre 33 y 111 libras y no incluyen el pase del festival, que se cobra aparte a 99 libras el viernes y 133 el sábado.
  • Es la quinta vez desde 2019 que el título aparece pegado a un negocio. El Palacio Real de Oslo repitió su fórmula de siempre y no anunció ninguna medida.

La página de venta de entradas del festival Om & Bass, que se celebra en septiembre en Oxfordshire, usó siete veces el título de princesa para vender dos talleres con Marta Luisa de Noruega y su esposo, el chamán Durek Verrett. La revista noruega Se og Hør lo destapó el martes 28 de julio y, esa misma noche, las siete menciones habían desaparecido de la web. Es la quinta vez desde 2019 que el título de la hija mayor del rey Harald aparece dentro de una operación comercial, en contra del acuerdo que la propia princesa pactó con su familia. El Palacio Real de Oslo respondió con la misma frase que ya usó en los cuatro episodios anteriores. Este miércoles, la página del festival ya no dice princesa por ningún lado y sigue ofreciendo exactamente lo mismo.

Siete menciones, cuatro paquetes y un pase que se cobra aparte

Om & Bass es un festival de bienestar y música electrónica que llega a su decimoquinta edición y ocupa del 4 al 6 de septiembre Braziers Park, una casa solariega de Ipsden, en Oxfordshire. Según su propia web, ahí la pareja dará dos sesiones de 90 minutos, sábado y domingo, descritas como privadas, íntimas y con boletos limitados. El festival recauda fondos contra la trata de personas en India.

En el texto original de la taquilla, alojada en la plataforma Tickettailor, aparecía "Princess Martha Louise of Norway" y la fórmula se repetía siete veces, según el conteo de Se og Hør. Había incluso una categoría de boleto bautizada "Shaman Durek & Princess Martha Workshop". Los precios, publicados por Dagbladet a partir de esa misma revisión, iban en cuatro escalones:

  • 33 libras: acceso al taller y una ronda de preguntas con la pareja.
  • 55 libras: entrada prioritaria, mejor ubicación y una bolsa de regalo del festival.
  • 88 libras: encuentro con los dos y una foto digital profesional.
  • 111 libras, antes de gastos de gestión: además, un ejemplar firmado de Spirit Hacking, el libro de Verrett, y un polaroid firmado de ambos.

Ninguno de esos precios incluye la entrada al recinto. Nettavisen, que también revisó la página, situó el pase en 99 libras el viernes y 133 el sábado, y contó apenas 50 plazas por sesión. La web oficial de Om & Bass lo confirma sin rodeos: hace falta boleto del festival para acceder a la oferta de la pareja.

⚠️
Los paquetes de 33 a 111 libras solo dan acceso al taller. La entrada al festival se compra por separado y cuesta 99 libras el viernes o 133 el sábado, según Nettavisen, que además contó solo 50 plazas por sesión.

El rastro tampoco empezó en Noruega. Verrett difundió el evento el martes entre sus seguidores de Instagram y de ahí colgaba el enlace a la web y a la taquilla. Su publicación no usaba el título, y Dagbladet lo aclaró de forma expresa: el chamán no rompió esa regla. La rompía la página a la que llevaba.

https://www.instagram.com/p/DbTtIPkuUw-/

El descargo apunta al organizador y ahí está la grieta

Carina Scheele Carlsen, mánager de la princesa, contestó por escrito a Se og Hør que el texto publicado era una versión de borrador antigua que no debía estar en línea. Su explicación traslada el error entero al otro lado:

"Se debió a un descuido del organizador, que ha asumido toda la responsabilidad del error, lo ha lamentado y se ha encargado de que el texto quede corregido."

Carlsen agregó que a todos les conviene que la publicidad sea correcta y que la corrección se hizo en cuanto lo detectaron, y subrayó que ni ella ni Marta Luisa redactaron ese texto ni lo recibieron para revisión. Dagbladet buscó por su cuenta a la mánager y al Palacio: ninguno de los dos le respondió.

Caroline Vagle, experta en casa real de Se og Hør, no compró el argumento y apuntó al punto exacto donde se rompe:

"Lo que se promociona es su nombre, su papel y su actividad comercial. Por eso no puede quitarse de encima la responsabilidad."

El Palacio Real, por su parte, recurrió al mismo enunciado de siempre, "estamos de acuerdo en que el título no debe utilizarse con fines comerciales", según recogió ¡HOLA!, cuya información añade que la jefa de comunicación, Guri Ofstad Varpe, remitió cualquier pregunta concreta a la princesa y a su equipo.

Carpa blanca de un festival de bienestar montada sobre un campo verde, con asistentes sentados en el pasto
Imagen ilustrativa de un festival de bienestar británico; no corresponde a Om & Bass ni a Braziers Park · Foto de Ricardo Santanna en Pexels

Qué prohíbe el acuerdo de 2019 y qué deja intacto

La princesa decidió en 2019, de común acuerdo con su familia, dejar de usar el título en su actividad empresarial. El compromiso se extendió después a Verrett y quedó reforzado en noviembre de 2022, cuando ella renunció a sus funciones oficiales y conservó el título por deseo expreso de su padre.

Según el texto de la propia Casa Real, el pacto implica que ninguno de los dos puede hacer visible su vínculo con la corona en sus canales, en producciones mediáticas ni junto a cualquier otra actividad comercial. En la práctica: nada de etiquetar, nada de usar el título, nada de imágenes o menciones de otros miembros de la familia real en espacios donde también hay negocio. Cubre incluso las entrevistas cuyo fin principal sea dar visibilidad a esa actividad. La única excepción explícita es la cuenta @PrincessMarthaLouise en Instagram. El objetivo declarado era doble: calma para la institución, libertad para la pareja.

Lo que ese pacto no toca es el valor de mercado de ser hija del rey. La página del festival, revisada este miércoles, ya no contiene la palabra princesa en ningún lugar. Aun así presenta a Verrett como el chamán de las estrellas y autor superventas de Spirit Hacking, recuerda que ambos protagonizaron el documental de Netflix Realeza Rebelde: una insólita historia de amor y describe a Marta Luisa como líder intuitiva, sanadora, vidente, conferencista, autora y maestra espiritual. El sustantivo cambió. El producto no.

Los cuatro capítulos anteriores dibujan el mismo patrón:

  • 2019: la gira The Princess and the Shaman, que llevaba el título dentro del nombre del espectáculo.
  • 2024: el título y un monograma en la ginebra lanzada para la boda.
  • 2024: la cobertura del enlace del 31 de agosto en el hotel Union de Geiranger, vendida como exclusiva mundial a ¡HOLA! y HELLO!.
  • 2025: el documental de Netflix, estrenado el 16 de septiembre, que empujó al Palacio a declarar por escrito que la participación de la pareja rompía el acuerdo.

Ese último caso da la medida del problema. En la cinta, según el conteo de Dagbladet, la palabra princesa suena al menos 34 veces, una media de una cada tres minutos, y royal aparece 44. Ninguna monarquía europea tiene resuelto dónde termina la persona y dónde empieza la institución: en Londres la discusión se libra por detalles mínimos, como quién firma un mensaje oficial; en Oslo se libra por una palabra en una página de boletos.

Preguntas rápidas sobre el caso de Marta Luisa de Noruega

¿Cuándo y dónde son los talleres de Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett?

El 5 y 6 de septiembre de 2026, dentro del festival Om & Bass, que se celebra del 4 al 6 en Braziers Park, en Ipsden, Oxfordshire. La web oficial del festival indica dos sesiones de 90 minutos, una el sábado y otra el domingo, con plazas limitadas.

¿Cuánto cuesta asistir al taller de la pareja?

Los paquetes van de 33 a 111 libras, según los precios que publicó Dagbladet a partir de la revisión de Se og Hør. A eso hay que sumar el pase del festival, que Nettavisen situó en 99 libras el viernes y 133 el sábado. La web oficial confirma que el boleto general es obligatorio.

¿Qué le prohíbe exactamente el acuerdo con la Casa Real de Noruega?

Usar el título de princesa o mostrar su vínculo con la corona en sus canales propios, en producciones mediáticas y en cualquier actividad comercial, incluidas las entrevistas destinadas a promocionarla. La Casa Real fija como única excepción la cuenta @PrincessMarthaLouise en Instagram.

El correctivo tardó horas. La quinta reincidencia en siete años deja el mismo saldo que las cuatro anteriores: una web limpia, un comunicado idéntico y dos talleres que siguen a la venta para el 5 y 6 de septiembre. Quien compró su boleto el martes por la mañana pagó por ver a una princesa y va a recibir justo eso, ya sin la palabra.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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