El oro roza los 4.200 dólares tras un reporte de empleo en EE. UU. que frena la presión de la Fed
El oro roza los 4.200 dólares tras un débil informe de empleo en EE. UU. que frena las alzas de tasas de la Fed.
TL;DR:
- El oro rompe su peor racha de pérdidas desde 2023 y cotiza cerca de los 4.200 dólares por onza.
- La creación de solo 57.000 empleos en junio en EE. UU. enfrió las expectativas de nuevas alzas de tasas.
- El mercado reduce drásticamente las apuestas de un mayor endurecimiento de la Fed para este año.
El precio del oro experimentó un fuerte repunte y se aproximó a los 4.200 dólares por onza durante las negociaciones de este viernes en el mercado asiático. La escalada se desató luego de que un decepcionante informe sobre el mercado laboral de Estados Unidos calmara las alertas sobre nuevas alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed). Con este avance de tres días consecutivos, el metal precioso logró romper su peor racha de caídas semanales desde mediados de 2023, impulsando también el precio de la plata.


Un freno al mercado laboral que apaga las alarmas de la Fed
El detonante del rally fue el reporte de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. La economía estadounidense apenas generó 57.000 puestos de trabajo en junio de 2026, una cifra que se quedó muy por debajo de los 110.000 empleos que anticipaba el consenso de analistas de firmas como LSEG y FactSet.
Aunque la tasa de desempleo bajó ligeramente del 4,3% al 4,2%, la revisión de los meses previos restó otros 74.000 empleos al panorama general. Esta notable pérdida de fuerza en la contratación provocó un reajuste inmediato en las proyecciones de los inversionistas.
Antes de conocerse los datos, el mercado se preparaba para uno o dos incrementos de tasas adicionales en lo que resta del año bajo la gestión del presidente de la Fed, Kevin Warsh. Sin embargo, de acuerdo con el análisis de FXStreet, la expectativa ahora se sitúa entre cero y una sola subida, reduciendo la presión sobre los activos que no devengan intereses, como los metales preciosos.
El regreso de los compradores tras un mes de pérdidas
Inmediatamente después de publicarse el reporte, el oro al contado trepó más de un 2% hasta los 4.130 dólares por onza, según registros de Kitco News. Por su parte, los contratos de futuros para agosto alcanzaron los 4.140,90 dólares en la plataforma Yahoo Finance.
Este respiro llega tras cuatro semanas consecutivas de pérdidas para el metal dorado, presionado por la fortaleza del dólar y el incremento en los rendimientos reales de los bonos del Tesoro estadounidense. Hasta antes de este repunte, el oro acumulaba una caída cercana al 7,5% en lo que va del año, según informes de CNBC.
La plata no se quedó atrás y reaccionó con una fuerza incluso mayor:
- Los futuros de plata para septiembre ganaron más de un 4% en una sola jornada, situándose en 62,10 dólares por onza, según reportó USA Today.
- El metal gris venía de sufrir un duro castigo, acumulando un retroceso de casi el 20% desde sus máximos de enero y habiendo caído por debajo de la marca de los 58 dólares antes de la publicación laboral.
Perspectivas divididas en Wall Street sobre el rumbo del oro
Pese al optimismo inmediato de los compradores, los analistas de las principales firmas de inversión mantienen posturas encontradas sobre la sostenibilidad del rally a mediano plazo:
- Goldman Sachs recortó recientemente su previsión para el precio del oro a finales de año, ajustándola de 5.400 dólares a 4.900 dólares por onza, argumentando que la Fed mantendrá los tipos en niveles restrictivos por más tiempo.
- Macquarie proyecta un precio promedio de 4.641 dólares para lo que resta de 2026, aunque prevé una corrección técnica hacia los 4.200 dólares para el año 2027.
- FXStreet identifica una resistencia técnica importante en torno a los 4.301 dólares (correspondiente al nivel de retroceso de Fibonacci del 38,2% desde el máximo de abril), con una barrera posterior en los 4.412 dólares.
Con los mercados estadounidenses cerrados este viernes debido al feriado del Día de la Independencia, se espera que el volumen de negociación disminuya drásticamente. A pesar de la menor liquidez, el panorama fundamental que combina un empleo estadounidense más frío, menores expectativas de subida de tipos y las tensiones latentes entre EE. UU. e Irán parece mantener el viento a favor de los activos de refugio.