Citi prevé caída del petróleo Brent a 60 dólares por barril para finales de año tras disiparse la crisis de Ormuz
Citi prevé que el Brent bajará a un rango de 60 a 65 dólares tras la resolución de la crisis en el estrecho de Ormuz.
TL;DR:
- Citigroup proyecta que el petróleo Brent bajará a un rango de entre 60 y 65 dólares por barril para finales de año.
- El precio del crudo se desplomó un 24% en el último mes tras el acuerdo de paz firmado entre Estados Unidos e Irán.
- Grandes firmas como J.P. Morgan y Goldman Sachs coinciden en una tendencia bajista de cara al cierre de 2026.
El precio del petróleo Brent se encamina hacia un drástico descenso de cara al cierre de año. Citigroup proyectó esta semana que el crudo de referencia global caerá a un rango de entre 60 y 65 dólares por barril para finales de 2026. Esta estimación responde a la progresiva normalización del comercio marítimo y a la disipación de la prima por riesgo geopolítico tras desactivarse la reciente crisis en el estrecho de Ormuz, un paso clave que concentra cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo. Los analistas del banco estadounidense sugieren a los operadores financieros aprovechar cualquier repunte temporal durante el verano para vender posiciones, anticipando un mercado sobreabastecido que empujará los precios a la baja durante el segundo semestre.


El declive tras el pico de la crisis en Medio Oriente
La nueva proyección de Citi corona un semestre de extrema volatilidad para la energía global. En febrero de 2026, los ataques militares de Estados Unidos e Israel en territorio iraní paralizaron la navegación en el estrecho de Ormuz, lo que desató el pánico en los mercados internacionales. El Brent reaccionó escalando por encima de los 100 dólares en marzo, hasta tocar un techo cercano a los 120 dólares por barril.
Durante el peor momento de las tensiones, las proyecciones eran alarmantes. En abril, la propia mesa de análisis de Citi advirtió de que el crudo podría dispararse hasta los 150 dólares por barril si el bloqueo del estrecho continuaba más allá de junio. Sin embargo, la presión cedió de forma contundente a mediados de junio, cuando las delegaciones de Washington y Teherán firmaron un memorándum de entendimiento para resolver las hostilidades del Golfo Pérsico y reabrir el paso de cargueros.
La respuesta de los mercados fue inmediata. El mismo día del anuncio del acuerdo, el precio del Brent cayó más de un 4%. El optimismo ante una tregua ya venía gestándose desde finales de mayo, periodo en el que el crudo acumulaba un retroceso cercano al 19% respecto a sus máximos anuales de 2026.
"Seguimos recomendando vender ante cualquier alza de verano y pronosticamos que el Brent alcanzará entre 60 y 65 dólares por barril para el cambio de año", detallaron los analistas de Citi en su último reporte distribuido a inversionistas.
Ajustes en cascada para la segunda mitad de 2026
La corrección de las estimaciones por parte de Citi ha sido acelerada. Apenas el 15 de junio, la institución financiera había rebajado sus previsiones promedio del Brent a 75 dólares para el tercer trimestre y a 70 dólares para el último tramo del año, bajo la premisa de que los flujos de crudo por Ormuz se normalizarían entre mediados y finales de julio. La velocidad con la que se restablece la logística ha obligado al banco a recortar de nuevo su previsión de cierre hasta la horquilla de los 60 dólares.
Actualmente, el Brent cotiza ligeramente por encima de los 72 dólares por barril, presionado por el aumento de las exportaciones de los principales productores de la región del Golfo Pérsico. De acuerdo con datos de la firma Trading Economics, el crudo ha perdido cerca de un 24% de su valor tan solo durante el último mes, despojándose casi por completo de la prima de riesgo acumulada durante las semanas de conflicto militar.
El consenso bajista se extiende entre las grandes firmas de Wall Street
Citi no está solo en su visión pesimista respecto al comportamiento de las materias primas para el resto de la temporada. Otros colosos financieros de Nueva York coinciden en que el panorama apunta a una oferta de crudo más que holgada frente a una demanda que muestra signos de moderación.
Por un lado, J.P. Morgan proyectó previamente que el Brent promediará cerca de los 60 dólares por barril a lo largo del año. Por el otro, Goldman Sachs mantiene una postura aún más agresiva a la baja, estimando que el indicador de referencia podría retroceder hasta la zona baja de los 50 dólares por barril a finales de 2026 si la producción se mantiene al alza.
A partir de ahora, el mercado petrolero operará bajo un delicado equilibrio entre dos corrientes contrapuestas. Por una parte, la mejora en el suministro y la distensión diplomática ejercen una clara presión bajista. Por la otra, persisten las dudas sobre la solidez a largo plazo del proceso de paz firmado entre Estados Unidos e Irán. A menos que las negociaciones sufran un revés inesperado o surjan nuevos brotes de inestabilidad geopolítica, el consenso de los analistas apunta a que el Brent mantendrá un comportamiento acotado en el corto plazo, antes de consolidar su descenso definitivo durante la segunda mitad del año.