El débil empleo en EE. UU. debilita al dólar y desata un rally de alivio en los mercados emergentes
La desaceleración del empleo en EE. UU. debilita al dólar y desata un rally de alivio en los mercados emergentes.
TL;DR:
- El índice de acciones de mercados emergentes de MSCI subió un 2.2% tras el débil reporte de empleo estadounidense.
- Estados Unidos sumó solo 57,000 empleos en junio de 2026, la mitad de lo estimado por el consenso del mercado.
- El dólar registró su mayor caída semanal desde abril, aliviando la presión sobre las divisas de economías en desarrollo.
Las acciones y monedas de los mercados emergentes registraron un fuerte repunte este viernes 3 de julio de 2026, impulsadas por un informe de empleo en Estados Unidos significativamente más débil de lo esperado. Este enfriamiento en el mercado laboral estadounidense frenó las apuestas de un endurecimiento monetario inmediato por parte de la Reserva Federal (Fed), provocando que el dólar encadenara su peor caída semanal desde abril. El respiro macroeconómico dio un vuelco a la tendencia bajista de los activos de economías en desarrollo, que habían sufrido pérdidas previas ante el temor de nuevas alzas en las tasas de interés.


El desplome de la contratación en EE. UU. frena las apuestas de la Fed
La chispa que encendió el rally bursátil global provino de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. El reporte oficial reveló que la mayor economía del mundo generó apenas 57,000 nuevos empleos no agrícolas en junio de 2026, una cifra que representa casi la mitad de los 110,000 puestos que anticipaba el consenso de los analistas. Además, el gobierno estadounidense recortó de tajo el dato de mayo, pasando de los 172,000 empleos reportados inicialmente a solo 129,000.
Este freno de mano en el mercado laboral obligó a Wall Street a recalcular el rumbo de las tasas de interés. Según datos de CME FedWatch, la probabilidad de que la Reserva Federal aumente las tasas en su reunión de septiembre cayó al 52%, frente al 64% previo a la publicación del informe.
Aunque el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, señaló días antes que los riesgos inflacionarios vinculados a tensiones geopolíticas han disminuido, dejó claro que el objetivo de mantener la inflación promedio en el 2% sigue intacto. Sin embargo, con estos números sobre la mesa, los operadores ya no ven movimientos agresivos en el corto plazo; ahora estiman que cualquier ajuste monetario se pospondrá, como muy temprano, hasta el último trimestre del año.
El respiro cambiario arrastra al dólar a su peor semana desde abril
Con la Fed bajo una probable pausa forzada, el billete verde perdió tracción con rapidez. El índice del dólar (DXY), que mide la fuerza de la moneda estadounidense frente a una canasta de divisas principales, bajó un 0.2% en las operaciones de Asia este viernes para ubicarse en 100.77 unidades, profundizando el retroceso del 0.5% registrado el jueves anterior. De esta manera, el billete verde acumuló una pérdida semanal del 0.58%, la peor desde los primeros días de abril de 2026.
La depreciación del dólar actúa como una válvula de escape para las economías emergentes, cuyas divisas locales habían borrado todas sus ganancias del año a principios de semana debido al temor de una política restrictiva en Washington.
- El yen japonés recuperó terreno para negociarse cerca de las 161 unidades por dólar, distanciándose de sus mínimos de 40 años tras un repunte de casi el 1% el jueves.
- El euro se consolidó con firmeza por encima de la marca de los 1.14 dólares.
Esta menor presión cambiaria allana el camino para que los bancos centrales de mercados emergentes manejen sus propias tasas de interés sin la presión de una fuga masiva de capitales hacia activos denominados en dólares.
El Kospi surcoreano encabeza el rebote bursátil
El principal reflejo del alivio global se vivió en las plazas bursátiles asiáticas. El índice de referencia de mercados emergentes de MSCI rebotó un 2.2% el 3 de julio de 2026, recuperándose de las pérdidas acumuladas en las jornadas anteriores.
El caso más representativo de esta volatilidad fue el Kospi de Corea del Sur. El mercado surcoreano ha vivido semanas de alta tensión en 2026: sufrió un desplome superior al 8% a principios de junio por los temores de tasas altas y se hundió otro 10% el pasado 23 de junio debido a las turbulencias provocadas por fondos cotizados (ETF) apalancados. Hasta mediados de junio, los flujos extranjeros reflejaban un éxodo masivo, con ventas de acciones surcoreanas por un valor de 78,000 millones de dólares.
Sin embargo, la perspectiva de menores costos de financiamiento reavivó de inmediato el apetito por el sector tecnológico del Kospi. La calma temporal permite a los inversionistas enfocarse nuevamente en los fundamentos de crecimiento de la región en lugar de reaccionar al nerviosismo diario de la política de tasas en Estados Unidos.
El respiro para los activos emergentes es bienvenido, pero el juego no está cerrado. Mientras las presiones inflacionarias globales sigan latentes y la Fed mantenga la guardia alta, la volatilidad continuará marcando el ritmo diario de los portafolios. Por ahora, las economías en desarrollo tienen una ventana de oportunidad para consolidar su recuperación, siempre y cuando los próximos datos macroeconómicos de Estados Unidos sigan confirmando que la mayor economía del planeta se está enfriando de manera ordenada.