TL;DR:
- El instituto nacional de salud pública de la República Democrática del Congo reportó 2,905 casos confirmados y 1,269 muertes, un salto de más de 300 casos en un día por conciliación de registros de Ituri y Kivu del Norte.
- El Oxford Vaccine Group aplicó la primera dosis del ChAdOx1 BDBV, el primer candidato a vacuna contra la variante Bundibugyo que llega a un ensayo en humanos.
- El Serum Institute of India ya fabricó unas 620,000 dosis, pero el estudio apenas está en fase 1 y ese lote solo está guardado para un uso futuro.
La República Democrática del Congo registró 2,905 casos confirmados de ébola y 1,269 muertes en el reporte diario de su instituto nacional de salud pública, difundido este viernes 24 de julio de 2026 y citado por Reuters. El salto, de más de 300 casos en una sola jornada, salió sobre todo de conciliar los registros de las provincias de Ituri y Kivu del Norte con la cifra nacional. Ese mismo día, en Inglaterra, el Oxford Vaccine Group inyectó a su primer voluntario el ChAdOx1 BDBV, el primer candidato a vacuna contra la variante Bundibugyo del virus que llega a un ensayo clínico en humanos. Las dos noticias comparten fecha y poco más: una mide una epidemia que corre; la otra, una herramienta que no estará lista para alcanzarla.
El salto de más de 300 casos salió de una revisión de datos
El instituto congoleño explicó que el aumento reportado el viernes vino en buena medida de la reconciliación de datos provinciales con el registro nacional, no de un estallido repentino de contagios. Eso no vuelve el número menos serio. Al contrario: significa que cientos de casos ya existían y estaban fuera de la contabilidad oficial. La OMS lleva semanas repitiendo que la escala real del brote podría ser de dos a cuatro veces mayor que la que muestran las cifras publicadas.
La curva de las últimas dos semanas cuenta la historia mejor que cualquier adjetivo:
- 16 de julio: 2,273 casos y 796 muertes, según el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
- 19 de julio: 2,423 casos confirmados, 967 muertes y 469 recuperados, según el gobierno de la RDC recogido por Naciones Unidas.
- 22 de julio: las muertes confirmadas rebasan las 1,000 en las cifras difundidas al cierre del miércoles.
- 24 de julio: 2,905 casos y 1,269 muertes.
Para dimensionarlo, Tedros ofreció una comparación que se entiende sola: el brote de 2018 y 2019 en la propia RDC tardó más de diez meses en llegar a 2,000 casos confirmados. Este llegó en poco más de dos. El 14 de julio la OMS ya lo describía como el brote de ébola de crecimiento más rápido del que se tenga registro.
La vacuna contra el ébola que ya existe no protege contra el Bundibugyo
Aquí está el detalle que explica casi todo lo demás. La enfermedad por virus de Bundibugyo es una forma de ébola causada por una variante distinta de la Zaire, que es la más común y la única con vacuna autorizada. La OMS lo dice sin rodeos en su ficha del brote: a diferencia de la enfermedad por virus del Ébola clásica, no existe vacuna licenciada ni tratamiento específico aprobado contra el Bundibugyo.
En el brote anterior de la RDC, el de la provincia de Kasái en 2025, las autoridades desplegaron 2,000 dosis de Ervebo y el grupo internacional de coordinación aprobó unas 45,000 más. Esa carta no está sobre la mesa esta vez. Lo que queda es el manual de siempre: detección temprana, aislamiento, cuidados de soporte, control de infecciones, rastreo de contactos, entierros seguros y trabajo con las comunidades.
Ese manual funciona cuando llega a tiempo, y ahí está el problema. Más del 80% de los contagios nuevos se detectan fuera de las listas de contactos conocidas, lo que indica cadenas de transmisión que nadie está viendo. Cerca de dos tercios de las muertes ocurren en las comunidades, entre personas que nunca llegaron a recibir atención en un centro de salud.

Del concepto a la clínica en ocho semanas, y aun así tarde para este brote
La velocidad del programa de Oxford es real y merece el titular. El estudio, llamado BD-Ebov, se anunció el 13 de julio y aplicó su primera dosis once días después. La vacuna usa la plataforma ChAdOx1, la misma tecnología de la vacuna contra la covid-19 de Oxford y AstraZeneca. La financia la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI) con un programa de 8.6 millones de dólares repartido entre la universidad y el Serum Institute of India, que fabricó unas 620,000 dosis en dos semanas y entregó 4,000 para el ensayo.
"Alcanzar este hito en tan poco tiempo refleja un esfuerzo de colaboración extraordinario. Junto con los colegas del CBF y del SII, hemos llevado este candidato a vacuna del concepto a la clínica en apenas ocho semanas", dijo el doctor David Pulido-Gomez, responsable global de química, fabricación y controles del Pandemic Sciences Institute.
Según la BBC y el South China Morning Post, la primera dosis se aplicó a Ed Hunt, un voluntario británico de 37 años; el comunicado de Oxford no identifica al participante. El equipo seguirá reclutando y vacunando personas en las próximas semanas para medir seguridad y respuesta inmune, y prepara estudios adicionales en Uganda sujetos a aprobación regulatoria.
Lo que ninguno de esos anuncios promete es una fecha. La fase 1 mide si la vacuna es segura y si genera anticuerpos, no si protege. CEPI planteó que, si los estudios tempranos salen bien, trabajaría con Oxford y el SII en ensayos de etapa tardía para generar los datos que permitan una autorización de uso de emergencia o una licencia. Las 620,000 dosis del almacén indio están descritas por la propia universidad como stock para un posible uso futuro.
"Con los casos de Bundibugyo aumentando a un ritmo preocupante en la RDC, esta epidemia no da señales de detenerse. La necesidad de una vacuna contra este ebolavirus específico se vuelve más urgente cada día", advirtió el doctor Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI.
Falta dinero y sobra violencia alrededor de los centros de tratamiento
Mientras el laboratorio corre, la respuesta en terreno cojea por dos motivos muy poco científicos. El primero es presupuestal. El plan continental conjunto de la OMS y Africa CDC busca 518 millones de dólares hasta noviembre de 2026 y arrastraba un hueco de más de 400 millones al 16 de julio. El llamado propio de la OMS, de 115 millones, llevaba apenas cerca del 40% cubierto el 14 de julio, según Chikwe Ihekweazu, jefe del Programa de Emergencias Sanitarias del organismo. UNICEF reportó que solo tenía disponible el 25% de lo que necesita.
"Sabemos cómo detener esta epidemia. El desafío no es la falta de soluciones, sino la falta de fondos para desplegarlas a la escala necesaria", dijo Gilles Fagninou, director regional de UNICEF, durante una visita a Ituri.
Tedros pidió a los donantes cerrar ese hueco y planteó el gasto no como caridad sino como una inversión en seguridad nacional.
El segundo freno es la violencia. El 15 de julio un grupo de jóvenes vandalizó el centro de tratamiento de Nyakunde, en Ituri, después de que el asesinato del líder miliciano local Kakani Tondabo desatara enfrentamientos con cinco muertos más. Al día siguiente, la misión de paz de la ONU en el país (MONUSCO) instaló una base móvil cerca del pueblo para proteger el hospital y a los pacientes. Naciones Unidas contabiliza al menos una docena de instalaciones atacadas desde que empezó el brote, casi siempre por miedo, desinformación y desconfianza hacia las autoridades externas.
El resultado inmediato de esa presencia, según el director médico del hospital de Nyakunde, Charles Kashindi, fue un respiro: de seis o siete pacientes diarios hace unas semanas pasaron a dos o tres. Alrededor, sin embargo, la guerra sigue. La oficina humanitaria de la ONU reportó al menos 60 civiles muertos desde el 12 de julio en la frontera entre Kivu del Norte e Ituri, treinta de ellos el jueves cerca de Mambasa, y la llegada de 25,000 desplazados a Beni.
En el lado positivo del tablero, la OMS reportó el 16 de julio que la capacidad de tratamiento superó las 800 camas, que los laboratorios pasaron de uno a dieciséis, que el seguimiento de contactos ronda el 80% y que más de 21,000 agentes comunitarios de salud están en formación. Para esa fecha, 377 personas se habían recuperado sin vacuna ni tratamiento específico.
Uganda cuenta 42 días mientras Kisangani preocupa a la ONU
El contraste con el país vecino es brutal. Uganda declaró su brote el mismo 15 de mayo que la RDC y cerró con 20 casos confirmados y dos muertes: quince importados desde territorio congoleño y cinco por transmisión local. Su último paciente confirmado salió de alta el 16 de julio tras dos pruebas negativas, lo que arrancó la cuenta de 42 días necesaria para declarar terminado el brote, un plazo que vence a finales de agosto.
En la RDC el mapa se mueve en la dirección contraria. La oficina humanitaria de la ONU alertó este viernes que la aparición de casos en Kisangani abre la posibilidad de que el virus cruce el río Congo hacia el resto del país, muy lejos del foco original en el este. Naciones Unidas y sus socios ya preparan protocolos de control de infecciones, ampliación de centros de tratamiento y equipos de entierros seguros para esa hipótesis.
Para quien lea esto desde México, España o cualquier país de América Latina, la recomendación oficial no ha cambiado desde mayo: la OMS desaconseja restricciones de viaje y comercio contra la RDC y Uganda, y sostiene que cerrar fronteras carece de respaldo científico porque empuja los cruces hacia rutas informales que nadie vigila.
Preguntas rápidas sobre el brote de ébola en la RDC
¿Hay riesgo de que el ébola llegue a México, España o América Latina?
La OMS declaró el brote emergencia de salud pública de importancia internacional el 17 de mayo de 2026 y mantiene su recomendación de no aplicar restricciones de viaje ni comercio. Los casos confirmados se concentran en el este de la RDC, con propagación transfronteriza a Uganda, y el organismo sostiene que cerrar fronteras no tiene respaldo científico.
¿Por qué no sirve la vacuna contra el ébola que ya existe?
La vacuna licenciada, Ervebo, protege contra la variante Zaire del ebolavirus. Este brote lo causa la variante Bundibugyo y, según la OMS, no hay para ella ninguna vacuna licenciada ni tratamiento específico aprobado. En el brote de Kasái de 2025, causado por la variante Zaire, la RDC sí pudo desplegar Ervebo.
¿Cuándo podría estar disponible la vacuna de Oxford contra el Bundibugyo?
No hay fecha anunciada. El ensayo está en fase 1 y durante los próximos meses medirá seguridad y respuesta inmune. CEPI señaló que, si esos resultados son favorables, apoyaría ensayos de etapa tardía para generar datos con miras a una autorización de uso de emergencia o una licencia.
Las 620,000 dosis guardadas en India y las 1,269 muertes confirmadas en la RDC describen el mismo problema desde dos extremos. La ciencia tardó ocho semanas en llevar un candidato del concepto al brazo de un voluntario. El dinero y la seguridad para desplegar lo que ya se sabe que funciona, detectar, aislar y enterrar sin contagiar, llevan dos meses sin llegar en la escala que pide la OMS.