La correduría Marsh ofrece en Asia un seguro para contratistas que afrontan penalizaciones por retrasos en la construcción de centros de datos. La póliza se adapta a las obligaciones de cada obra y busca cubrir una responsabilidad que puede superar el margen de ganancia del constructor. Su alcance depende de las condiciones contratadas.
La póliza de obra deja fuera determinados retrasos
Marsh explica en su análisis del riesgo contractual que los seguros de todo riesgo de construcción suelen responder por retrasos vinculados a daños físicos asegurados. Los aplazamientos sin esos daños, las pérdidas de ingresos y las penalizaciones contractuales pueden quedar fuera de esa protección.
El suministro eléctrico añade otra dificultad. Un taller de Marsh durante Datacloud Global Congress 2026 identificó un desajuste entre los compromisos de entrega de energía y la fecha en que el cliente espera comenzar a operar. La firma advierte que esa falta de coordinación puede traducirse en retrasos e indemnizaciones.
La cobertura para contratistas que Marsh denomina LDI, por sus siglas en inglés, se diseña para indemnizar determinadas penalizaciones pactadas en el contrato de construcción. Puede incorporar periodos de espera y coaseguro, por el que el contratista asume una parte de la pérdida. Las causas excluidas y los requisitos para reclamar dependen de cada póliza.
El promotor puede deber más de lo que recupera
Munich Re describe un riesgo distinto para propietarios y promotores: la indemnización que deben al cliente bajo el acuerdo de nivel de servicio puede ser mayor que la que reciben del constructor. Aunque ambos contratos contemplen penalizaciones, los importes pueden dejar una diferencia a cargo del promotor.
La aseguradora ofrece una cobertura destinada a absorber una parte de esa diferencia cuando el contratista retrasa el proyecto y está obligado a indemnizar conforme al contrato de obra. Antes de asegurarla, evalúa los contratos y los riesgos del proyecto.
En el esquema descrito por Munich Re, la indemnización del seguro descuenta lo recibido del constructor, el deducible y el coaseguro. Estos dos últimos componentes mantienen una parte de la pérdida a cargo del asegurado.