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Biología

Una ballena jorobada siguió junto a su cría nacida muerta, pero el estudio no prueba duelo

Un reporte científico describe cómo una ballena jorobada permaneció junto a su cría nacida muerta en Australia. La conducta es compatible con una respuesta relacionada con el duelo, pero no demuestra que el animal lo experimentara.

por Patricia Rodriguez
A serene underwater scene of a mother humpback whale with her calf, swimming peacefully.
Foto de Ben Phillips en Pexels

Un video tomado el 17 de julio de 2025 frente a Palm Beach, en la Gold Coast de Australia, registró a una ballena jorobada que tocaba y permanecía junto a su cría nacida muerta. El reporte científico publicado el 16 de septiembre de 2026 describe la conducta como atención post mortem y plantea que podría estar relacionada con el duelo, pero no permite demostrar qué emoción experimentaba el animal.

La observación duró dos horas frente a la Gold Coast

El caso ocurrió en Palm Beach Reef, a alrededor de un kilómetro de la costa de Queensland. Jan-Olaf Meynecke, de Griffith University, y Andrew Mulville, de Sea World Foundation, observaron a dos jorobadas adultas desde una embarcación privada de cinco metros entre las 8:00 y las 10:00. Una GoPro manual acumuló 15 minutos de video, 12 de ellos con la cría visible.

La membrana amniótica apareció cerca de las 8:30. Hacia las 8:45, la cría estaba inmóvil en el fondo, sin señales visibles de movimiento ni respiración. El estudio la clasifica como nacida muerta. La hembra identificada como presunta madre se acercó repetidamente, la tocó con la cabeza y la aleta pectoral, y se colocó junto a ella, ojo a ojo. La segunda jorobada permaneció cerca como acompañante.

La madre no intentó llevar a la cría a la superficie. Los observadores dejaron el sitio a las 10:00. Dos jorobadas adultas fueron avistadas en la zona durante los dos días siguientes, aunque los autores no pudieron confirmar que fueran los mismos animales.

El estudio habla de atención post mortem, no de una emoción comprobada

Los autores usan el concepto de conducta epimelética, que engloba la atención o el cuidado de un animal hacia otro que está herido, muriendo o muerto. En cetáceos, ese comportamiento puede incluir tocar, sostener, transportar un cuerpo o quedarse cerca durante un tiempo prolongado.

La evidencia no basta para atribuir una emoción humana a la ballena. El propio reporte considera alternativas como apego materno, confusión o una respuesta instintiva de cuidado. La bióloga marina Vanessa Pirotta, de Macquarie University y ajena al estudio, dijo a ABC News que interpretar la conducta es difícil y advirtió que no debe antropomorfizarse.

El nuevo dato es la documentación científica del caso

La investigación, publicada como un Brief Report en Discover Animals, presenta el episodio como la primera documentación científica detallada de una madre jorobada que atiende a su cría nacida muerta. Eso no significa que sea el primer comportamiento de este tipo entre todos los cetáceos o todas las ballenas barbadas.

Los autores explican que las respuestas post mortem se han registrado con más frecuencia en cetáceos con dientes, como delfines y orcas. En las ballenas barbadas hay menos casos descritos, en parte porque los nacimientos en el mar se observan pocas veces y las crías muertas pueden hundirse rápidamente.

El video amplía el registro de la conducta de las jorobadas, pero deja abierta la pregunta central. Documenta un cambio de comportamiento y una fuerte cercanía materna ante la muerte de la cría; no permite afirmar que el animal sintió duelo en el sentido humano.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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