Air New Zealand prevé pérdidas millonarias: la crisis de combustible asfixia a la aviación global
Air New Zealand prevé pérdidas de hasta 390 mdd neozelandeses por el alza histórica en el combustible de aviación.
TL;DR:
Air New Zealand proyecta una pérdida de hasta 390 millones de dólares neozelandeses por el alza en costos operativos.El precio de la turbosina se duplicó tras el cierre del Estrecho de Ormuz, alcanzando picos de 200 dólares por barril.Aerolíneas globales han cancelado más de 150,000 vuelos internacionales y prevén alzas de hasta 20% en las tarifas.
Air New Zealand anunció este jueves una proyección de pérdida antes de impuestos de entre 340 y 390 millones de dólares neozelandeses para el cierre de su año fiscal. Esta cifra representa el peor resultado financiero de la compañía en los últimos cuatro años, derivado de una crisis energética que ha disparado los costos de la turbosina a niveles no vistos desde el inicio de la década. La aerolínea atribuyó este desplome a la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio petrolero mundial que permanece bajo una parálisis logística tras el conflicto bélico iniciado en febrero.
El impacto no es exclusivo de la región del Pacífico. La industria aérea enfrenta su crisis más severa desde la pandemia de COVID-19, con los precios del combustible duplicándose respecto a los niveles previos al conflicto. Según datos de la IATA, el promedio global del combustible para aviones alcanzó los 180 dólares por barril, lo que ha obligado a las compañías a recortar capacidad y transferir los costos operativos a los viajeros a través de las tarifas de verano más altas en años.


Un golpe financiero sin precedentes desde la pandemia
Para el segundo semestre de su año fiscal, Air New Zealand estima que sus gastos en combustible ascenderán a 980 millones de dólares neozelandeses, un 32% por encima de sus cálculos de febrero. Nikhil Ravishankar, CEO de la aerolínea, ya había tomado medidas drásticas al cancelar aproximadamente 1,100 vuelos hasta inicios de mayo, luego de que el combustible superara la barrera de los 200 dólares por barril.
La situación se replica en los balances de los gigantes de la industria:
- Lufthansa canceló 20,000 vuelos de corta distancia para la temporada de verano y anticipa un impacto negativo de 1,700 millones de euros en 2026.
- Delta Air Lines proyecta gastos por 2,000 millones de dólares solo en el segundo trimestre.
- American Airlines estima un sobrecosto de 4,000 millones de dólares para el cierre del año.
- United Airlines advirtió que las tarifas deberán subir entre 15% y 20% para compensar los márgenes operativos.
Incluso aerolíneas que reportaron beneficios en el primer trimestre, como Thai Airways con una utilidad de 10,107 millones de baht, han emitido alertas sobre la presión financiera inminente que comenzó a sentirse con fuerza a partir de abril.
El Estrecho de Ormuz: el cuello de botella global
A pesar de que se anunció un cese al fuego el pasado 8 de abril, el tráfico de buques en el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, sigue muy por debajo de los niveles normales. La Agencia Internacional de Energía (IEA) lanzó una advertencia crítica: Europa cuenta con apenas seis semanas de suministro de combustible para aviones, y algunos países tienen reservas para menos de 20 días.
El CEO de Chevron, Mike Wirth, señaló que la recuperación logística tomará semanas, ya que la zona debe ser inspeccionada en busca de minas y cientos de embarcaciones deben ser redistribuidas globalmente. Esta disrupción es particularmente severa para la aviación, ya que las refinerías del Golfo Pérsico son fundamentales para la producción de turbosina y las alternativas en Asia dependen directamente del crudo de Medio Oriente.
"Creo que esto es probablemente la nueva normalidad para las tarifas aéreas", afirmó Scott Kirby, CEO de United Airlines, al referirse a la necesidad de ajustar los precios para mantener la viabilidad de las rutas.
Qué sigue
El sector aéreo ahora se prepara para un reordenamiento forzoso. Mientras que en Estados Unidos los boletos nacionales ya subieron un 18% en comparación con el año pasado, en el Sudeste Asiático los reguladores están acelerando la transición hacia combustibles de aviación sostenibles (SAF). El éxito de esta transición dependerá de la capacidad de producción de biocombustibles, mientras los pasajeros enfrentan un verano de vuelos reducidos y precios récord que, según analistas de Cirium, persistirán durante el resto del año.