xAI suma 19 turbinas de gas a Colossus 2 mientras enfrenta demanda ambiental
xAI elevó a 46 las turbinas en Colossus 2 mientras enfrenta una demanda por aire limpio.
TL;DR:
xAI agregó 19 turbinas portátiles de gas natural a su sitio Colossus 2 en Southaven, Mississippi.
El total llegó a 46 turbinas, con más de 500 megawatts añadidos desde mediados de marzo, según emails internos citados por WIRED.
La NAACP y grupos ambientales buscan frenar las turbinas por presuntas violaciones a la Clean Air Act.
xAI agregó 19 turbinas portátiles de gas natural a su campus Colossus 2 en Southaven, Mississippi, durante los últimos dos meses, mientras enfrenta una demanda de la NAACP, Earthjustice y el Southern Environmental Law Center por presuntas violaciones a la Clean Air Act. El caso importa porque conecta dos tensiones centrales del boom de la inteligencia artificial: la enorme demanda eléctrica de los centros de datos y el impacto ambiental que pueden cargar las comunidades cercanas.
Los nuevos equipos aparecen en emails internos revisados por WIRED, intercambiados entre un funcionario del Mississippi Department of Environmental Quality y un representante de Trinity Consultants. Los documentos fueron obtenidos mediante una solicitud de registros públicos del Southern Environmental Law Center.
Según esos correos, xAI instaló las turbinas entre finales de marzo y principios de mayo de 2026. Con esas altas, el sitio llegó a 46 turbinas en operación.
Una hoja de cálculo incluida en el intercambio con el regulador estatal contiene una columna titulada “Total Power Output”, que aparentemente lista la capacidad en megawatts de cada turbina. Con base en ese documento, xAI habría sumado más de 500 megawatts de generación a gas natural desde mediados de marzo.
La expansión llega en pleno choque legal. En abril, la NAACP, Earthjustice y SELC demandaron a xAI y a su filial MZX Tech, acusándolas de operar 27 turbinas de gas sin los permisos de aire necesarios. La demanda sostiene que el sitio funciona como una “planta eléctrica personal” para alimentar Colossus 2.
Colossus 2 es el segundo campus de centros de datos asociado con xAI en la zona de Memphis y Southaven. El proyecto depende de la red eléctrica local, pero también usa generación en sitio mediante turbinas de gas, una fórmula que ha encendido alarmas por emisiones, ruido y supervisión regulatoria.
De acuerdo con WIRED, 8 de las 19 turbinas nuevas, equivalentes a más de 200 megawatts, se instalaron después de que la demanda ya estaba presentada.
"Es absolutamente una locura", dijo Ben Grillot, abogado de SELC, sobre las nuevas turbinas.
El choque entre permisos, poder de cómputo y aire limpio
La pelea no se limita a una discusión técnica sobre permisos. Para los grupos demandantes, el caso apunta a un patrón: levantar infraestructura energética de gran escala para inteligencia artificial antes de resolver sus impactos ambientales.
Los datos clave del expediente y los reportes recientes son duros:
- 19 turbinas nuevas fueron agregadas entre finales de marzo y principios de mayo de 2026.
- El total del sitio en Mississippi llegó a 46 turbinas temporales móviles.
- La demanda original apunta a 27 turbinas que, según los demandantes, operaban sin los permisos requeridos.
- Esas 27 turbinas representan 495 megawatts de capacidad, suficiente para abastecer aproximadamente 400,000 hogares, según los documentos legales citados.
- La NAACP solicitó una orden judicial de emergencia para frenar la operación de las turbinas.
- Earthjustice estimó que 33 turbinas no permitidas podrían emitir al año 2,508 toneladas de óxidos de nitrógeno, 236 toneladas de partículas finas, 837 toneladas de monóxido de carbono y 25 toneladas de formaldehído.
La Clean Air Act es la ley federal estadounidense que regula emisiones contaminantes al aire y exige permisos para fuentes mayores de contaminación. Earthjustice sostiene que las turbinas grandes de metano como las usadas en el sitio necesitan permisos de construcción y operación antes de funcionar.
El regulador estatal ha defendido una lectura distinta. Reguladores de Tennessee y Mississippi han dicho que, al no ser estacionarias, las turbinas pueden operar durante un año sin permisos bajo la Clean Air Act. Esa interpretación está en el centro del pleito.
El MDEQ aprobó en marzo un permiso de aire para que el sitio de Southaven opere 41 turbinas de gas, pero SELC afirma que las 27 turbinas incluidas en la demanda y las añadidas en los últimos meses no forman parte de ese permiso. Ni xAI ni el MDEQ respondieron a WIRED si las turbinas listadas en los emails quedan cubiertas por la autorización de marzo.
"MDEQ está evaluando la situación y hará saber a la instalación cuándo ya no puede traer turbinas portátiles/temporales adicionales al sitio", dijo Jan Schaefer, vocera de la agencia, a Mississippi Today.
xAI tampoco respondió a la solicitud de comentarios de WIRED. En su respuesta legal a la petición de la NAACP, la compañía defendió la necesidad operativa de esos equipos.
"Esos centros de datos no pueden funcionar actualmente y tendrían que apagarse precipitadamente sin el equipo temporal de generación eléctrica en cuestión", dijo xAI en su respuesta.
La disputa también toca a Colossus 1, el sitio original en Memphis, Tennessee, ubicado cerca de Boxtown, un vecindario históricamente negro que por años ha denunciado mala calidad del aire. Ese primer campus también recibió críticas en 2024 por acusaciones de operación de turbinas sin permiso.
La presión por más energía no parece bajar. Anthropic anunció el 6 de mayo de 2026 un acuerdo con SpaceX para usar toda la capacidad de cómputo de Colossus 1, con acceso a más de 300 megawatts de capacidad y más de 220,000 GPUs NVIDIA dentro del mes. Eso deja a Colossus 2 como una pieza todavía más sensible dentro de la infraestructura de entrenamiento de IA ligada a Elon Musk.
Para los grupos ambientales, el punto es claro: el crecimiento de la IA no puede avanzar dejando el costo sanitario en comunidades específicas.
"Cualquier compañía que ignore las preocupaciones ambientales y de salud evidentes de las comunidades negras para supuestamente impulsar un futuro que nos ayudará a todos está enviando un mensaje claro sobre a quién pretende servir en ese futuro", dijo Abre’ Conner, directora de justicia ambiental y climática de la NAACP.
El caso ahora pone a xAI frente a una pregunta que va más allá de Mississippi: cuánta energía puede consumir la carrera por la inteligencia artificial antes de que los reguladores, las cortes y las comunidades exijan otro modelo de crecimiento.