La FIFA se ha justificado diciendo que el sensor que tiene el balón no detectó ningún contacto al aparentemente pasar cerca del cable de la cámara spider que se coloca en la parte superior del campo.
Esto toma importancia porque después de ese supuesto contacto llegó el gol de Inglaterra que empató el partido 1-1 al minuto 45+2 del primer tiempo. Muchos opinan que el gol debió de anularse y repetir el saque de meta.

¿Qué pasó realmente?
La polémica ocurrió tanto en el estadio como en redes. Hay reportes que indican que aficionados reaccionaron al golpe del balón al cable en cuestión, lo cual fue grabado incluso y subido a redes. Por eso es que existen videos que lo muestran. Esto porque las transmisiones de televisión no grabaron ese evento.

Además, los jugadores en el campo, evidentemente sólo los de Noruega, se quejaron de inmediato. De no haber llegado el gol en la jugada inmediata después, no habría reclamos, pero según los jugadores el toque, que para ellos fue lo suficiente para desviar el balón y que cayera en un jugador inglés y no en un noruego, generó en sí la jugada de ataque que culminó en gol.
Tiene todo el sentido del mundo que los jugadores vieran el toque, puesto que están esperando el balón, y tras el despeje del portero lo miran en toda su trayectoria. Los ingleses no dirían nada, porque no les convenía.
De cualquier forma, el árbitro no dio crédito a lo sucedido, muy probablemente porque no lo vio, y pensó que todo se trataba de un reclamo inventado para tratar de que anulara el gol. Además, del parte del VAR no llegó ningún reporte.
For the benefit of those who haven’t seen the review of the ball hitting the camera cable before England’s equaliser on Fox Sports… pic.twitter.com/TQks5POkLe
— Melissa Reddy (@MelissaReddy_) July 11, 2026
Entonces, el árbitro determinó que no había nada de qué hablar, y siguió con el partido. Pero los reclamos en redes, con más y más videos al respecto, no paraban.

Respuesta de FIFA
Como ya se ha sabido, el balón usado en el Mundial 26, el Trionda, tiene una alta tecnología que se mide por medio de un chip interno. Éste mide cuando el balón se mueve, a qué velocidad, si tiene un toque, incluso según la FIFA, un roce leve, y claro, cuando entra a la portería cruzando por completo la línea de gol.
En esto justo se está basando la FIFA para decir que no hubo tal toque. Pero lo que dice en realidad es que no hubo registro o detección de un toque por parte del sensor. Son dos cosas diferentes.

Según reportes arbitrales externos, la forma en la que funciona el sensor del balón, es por medio de vectores, ubicados en múltiples sitios del campo de juego. Digamos que para que el balón identifique si cruzó por completo la línea de meta en la portería, es en realidad cuando el chip interno, con el sensor, identifica que ha cruzado una línea imaginaria creada por dos vectores ubicados en cada base de la portería.
Bueno, estos vectores no están a la altura donde se ubica la ahora infame cámara spider, y sus respectivos cables, por lo que así el balón hubiera destrozado la cámara, el chip lo habría detectado, pero no lo hubiera registrado y transmitido a los medidores del VAR ni del árbitro, que tiene en la muñeca, tipo reloj.
Before England’s goal in minute 45+2 against Norway, the sensor in the Connected Ball showed no peak in the 'heartbeat of the ball' when in the air, and therefore no evidence that the ball touched the overhead wire and changed the movement of the ball. pic.twitter.com/gYf9ukfveT
— FIFA Media (@fifamedia) July 11, 2026
"Antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2 contra Noruega, el sensor en el Connected Ball no mostró ningún pico en el 'latido del balón' cuando estaba en el aire, y por lo tanto no hay evidencia de que el balón tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón", compartió la FIFA.

El problema es que la jugada pareció que el portero noruego Nyland había hecho un mal despeje, directo a un jugador inglés, que terminó en gol en contra. Pero la realidad fue que el balón iba con una trayectoria, la cual se desvió por el golpe, aun siendo ligero, con el cable de la cámara, dirigiéndose a otro lado, donde no lo esperaban los noruegos.