No es un partido más. Más allá de la irrelevancia que ahora se le quiera dar, lo cierto del caso es que desde hace muchos años, ser medallista de bronce significa haber quedado en el podio de un torneo en el que cada vez compiten más equipos. Para técnicos como Deschamps, llevarse un podio en todos los mundiales disputados, no es para nada un fracaso o una competencia innecesaria, por ejemplo.
Los goles parecieran estar asegurados
Primero que nada, porque tenemos a dos de los mejores delanteros del mundo del fútbol. El señor Harry Kane, Hurricane, que sigue con la tónica de hacer goles todo el rato ya casi que por oficio y cadencia. Tiene 6 goles en este mundial, los mismos que Bellingham, que le estará jugando seguramente por detrás en modo enganche, hoy sí, más suelto.
Del lado francés, Kylian Mbappé, La Tortuga Ninja o Donatello. Es el favorito a ganar la bota de oro en solitario, por más que antes de este partido llegue empatado con 8 goles con Lionel Messi. Viendo la tendencia histórica de goles en este partido (viendo lo que su compatriota Just Fontaine hizo en un duelo de tercer y cuarto puesto), el astro del Real Madrid tiene todo de cara para ganar la bota de oro en solitario.
Partidos bastante abiertos
Hay muchas rotaciones. Es el partido ideal para ver a los jugadores que tuvieron pocos minutos. Portero suplente, pivotes suplentes (Kanté, por Francia; y Mainoo por Inglaterra, por ejemplo), delanteros y extremos que actuaron como revulsivos durante casi todo el campeonato.
Poco rigor táctico. La historia nos dice que los 21 partidos por el tercer lugar, en 15 de ellos ambas selecciones anotaron al menos un gol. Esto tiene que ver mucho con que el rigor defensivo, barrerse como último hombre o exigirse físicamente de más, no premiará tanto como si fuera en la semifinal o la final. Los atacantes gozarán de más libertad.
El talento ofensivo primará. El hecho de que Francia sea favorita para el día de hoy tiene que ver realmente con esto. La banca de Francia, que jugará por detrás de Mbappé, tiene a nombres como Cherki o Barcola, si es que Deschamps no quiere despedirse a lo grande con Dembelé, Olise y Doué acompañando a Kylian para capitalizar ese título de goleo. Si miramos para el lado inglés, aunque son nombres muy conocidos en el entorno Premier League, jugadores como Rashford, Madueke o Morgan Rogers no están a la misma altura. En 90 minutos, dichas diferencias se deberían acentuar.

Un partido ideal para los que gustan de goles
Francia tiene experiencia en este tipo de medalleros. Gano 6-3 a Alemania en Suecia 1958 (el día de Just Fontaine metió 4) y ganó 4-2 a Bélgica en México 1986, tras un 2-2 en 90 minutos. Y es que, en 12 ocasiones, el partido por el tercer lugar tuvo al menos 4 goles. La diversión está asegurada.