Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, afirmó el 26 de octubre de 2026 en Michigan que los árabes no producen ciencia ni literatura y no ganan premios Nobel. Los registros oficiales de los galardones contradicen esas afirmaciones, con reconocimientos que incluyen el Nobel de Química de 2025.
El funcionario habló en un mitin en Grand Rapids en apoyo al republicano Mike Rogers, candidato al Senado frente al demócrata Abdul El-Sayed. La transcripción publicada por Mediaite recoge que Kennedy reconoció contribuciones históricas de las sociedades musulmanas, pero atribuyó a la Hermandad Musulmana la destrucción de esa tradición y extendió su crítica a la población árabe mundial.
Los Nobel documentan aportes recientes y de la diáspora
Omar M. Yaghi compartió el Nobel de Química de 2025 con Susumu Kitagawa y Richard Robson por el desarrollo de estructuras metalorgánicas, conocidas como MOF. Su ficha en el sitio oficial de los Nobel registra que nació en Ammán, Jordania, y que estaba afiliado a la Universidad de California en Berkeley cuando recibió el reconocimiento.
Estos materiales tienen cavidades que permiten capturar y almacenar sustancias. El organismo de los Nobel explica que pueden utilizarse para obtener agua del aire del desierto o capturar dióxido de carbono. Se trata de una contribución científica contemporánea, reconocida apenas un año antes del discurso de Kennedy.
La biografía publicada por Berkeley añade que sus padres eran refugiados palestinos. La universidad también documentó su Premio Wolf de Química de 2018, otro de los reconocimientos que Kennedy mencionó al negar los logros árabes.
El archivo Nobel acredita además a Ahmed Zewail con el Premio de Química de 1999 por sus estudios de reacciones químicas mediante espectroscopia de femtosegundos. Zewail nació en Egipto y trabajaba en el Instituto de Tecnología de California, Caltech. Sus métodos permitieron observar procesos moleculares en intervalos extremadamente breves.
En literatura, Naguib Mahfouz recibió el Nobel de 1988. Su ficha oficial consigna el árabe como idioma de escritura y Egipto como su lugar de residencia al obtener el premio. El organismo describe una obra de más de 30 novelas y 350 cuentos, buena parte de ella ambientada en El Cairo.
Las fichas distinguen la procedencia de los autores y los países donde desarrollaron su trabajo. Mahfouz escribía en Egipto; los dos químicos investigaban en instituciones estadounidenses. Como Kennedy generalizó sobre los árabes de todo el mundo, las trayectorias de la diáspora también forman parte del universo al que se refirió.
Identidad árabe, religión y campaña electoral
Associated Press recuerda en su verificación que la identidad árabe es étnica y lingüística, mientras que ser musulmán remite a una religión. Hay árabes de distintas confesiones y la mayoría de los musulmanes del mundo no son árabes. Equiparar ambas categorías confunde a las personas sobre las que Kennedy habló.
La polémica se produce durante una campaña en la que Rogers y Donald Trump han intentado vincular a El-Sayed con la Hermandad Musulmana, organización de la que el demócrata se ha desvinculado públicamente. Los ataques de Trump contra El-Sayed son un antecedente directo de esa disputa en Michigan.
El Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas, CAIR, pidió el 27 de octubre la destitución de Kennedy. En su comunicado, la organización de derechos civiles calificó las declaraciones de racistas y sostuvo que alguien que dirige una agencia federal encargada de atender a toda la población no debe descalificar a un grupo étnico completo.
Ese mismo 27 de octubre, Kennedy evitó abordar sus comentarios al responder preguntas de periodistas durante una visita a Detroit, según Michigan Advance. Durante esa comparecencia, centró su intervención en un programa federal de atención a personas sin hogar.