El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el 29 de octubre cargos contra cinco personas en Nueva Jersey, Nebraska y Virginia por presuntos esquemas para obtener ayuda federal estudiantil con identidades robadas. La investigación, llamada Operation Ghostbusters, identificó además 830,840 cuentas de acceso a la ayuda federal como potencialmente fraudulentas. Ese número mide alertas bajo revisión, no personas condenadas ni víctimas confirmadas.
Las cifras describen etapas distintas de la investigación
Entre septiembre y octubre de 2026, los investigadores detectaron los 830,840 identificadores sospechosos, asociados a casi 130 millones de dólares, y recomendaron al Departamento de Educación deshabilitarlos. El comunicado del DOJ no indica cuántos se desactivaron ni cuánto dinero de ese conjunto llegó a desembolsarse.
El FBI, por su parte, atribuye más de 32 millones de dólares en pérdidas identificadas a esquemas similares de estudiantes fantasma. El Departamento de Justicia estima que el fraude más amplio, que investiga desde 2021, supera los 200 millones de dólares. La primera cifra se presenta como pérdida detectada; la segunda, como estimación del alcance de la investigación. Ninguna describe exclusivamente los cinco procesos anunciados ahora.
La autoridad también informó de la incautación de más de 750,000 dólares en criptomonedas vinculadas a la pesquisa en Kenia. Se trata de activos intervenidos, una categoría distinta de las pérdidas y del dinero asociado a cuentas sospechosas.
Los cargos abarcan tres jurisdicciones de Estados Unidos
Tres personas fueron detenidas en Nueva Jersey a partir de una denuncia penal. Otra enfrenta una acusación formal en Nebraska y una quinta fue acusada en Virginia, donde el expediente permanecía bajo reserva al anunciarse el operativo. El escrito judicial de Nebraska imputa cinco cargos de sustracción de fondos públicos y cinco de robo agravado de identidad. Son alegaciones que deberán probarse ante los tribunales; ABC News informó que el acusado de Nebraska se declaró no culpable.
Según el DOJ, los presuntos responsables utilizaron identidades ajenas para solicitar ayudas mediante FAFSA, el formulario federal de asistencia estudiantil, e inscribir a alumnos ficticios. La fiscalía sostiene que parte de los reembolsos terminó en cuentas controladas por terceros y que hubo transferencias hacia Kenia. El operativo agrupa expedientes de varios estados; ABC News describió los esquemas imputados como aparentemente no relacionados entre sí.
La pesquisa comprende más de 40 casos abiertos en 26 oficinas del FBI. Para las personas que sospechen que su identidad fue utilizada, el Departamento de Justicia remite al canal de denuncias de la Inspectoría General de Educación y señala que el FBI ya envió cartas a muchas víctimas identificadas.