Cuando instalas cualquier distribución de Linux, la mayor parte de las veces tienes que hacer reemplazo de las herramientas por defecto que traen esas plataformas.
En otras tantas ocasiones, te toparás con que cuentan con algunas utilidades muy prácticas y que son de tu agrado, pero serán programas a los que te tengas que acostumbrar.
Por esa razón, creo que lo que todos hacemos, al menos en gran parte de las ocasiones, es instalar una distribución que nos guste, sobre todo por el sistema de paquetería, la modernidad del Kernel o afinidad, y luego instalar algunos programas que resultarán imprescindibles.
En base a eso, aquí te ofrezco al menos tres recomendaciones que sí o sí deberías tener instalados, independientemente de si utilizas una base Fedora, un Arch Linux, una base Debian o alguna otra.
Un navegador que se ajuste a tus necesidades
Creo que la cuestión del navegador es vital para poder ser productivo en el día a día, ya que no todos los navegadores funcionan igual, dependen mucho del hardware, dependen mucho de los hábitos heredados por el usuario y, por ejemplo, si si tomamos mi caso particular, uso Vivaldi Browser desde hace mucho tiempo y actualmente no me acostumbraría a un flujo de trabajo donde Vivaldi Browser no se encuentre presente.
Así seguro será para los que son más aficionados o seguidores de Firefox, de Opera, o incluso de Chromium o de Google Chrome, pero lo importante es que instales un navegador del que te sientas cómodo, donde tengas tus extensiones y puedas desarrollar un flujo de trabajo útil.
VLC
La segunda recomendación es VLC.
VLC es quizás el reproductor más potente de Linux y tal vez de todo el ecosistema de la informática en en el escritorio. VLC soporta los códecs modernos, muchos ya vienen empaquetados, sobre todo si instalas el paquete desde Flatpak o algún otro empaquetado de aplicaciones.
Si lo haces desde alguna distribución moderna, también vas a contar con todos los códecs necesarios para reproducir el contenido que quieras.
VLC es un reproductor que no te va a dar problemas, que va a poder con tanto con la música como con los videos, por lo que es una recomendación obvia, independientemente de si reproduces mucho contenido o no.
Módulo de ZRAM
En tercer lugar, y esto tiene que ver mucho con con el uso que le vayas a dar a a tu computadora, te recomendaría que ZRAM.

El módulo de ZRAM, del que he hablado antes en estos artículos, es uno de los que mejor se lleva con el rendimiento de de Linux actualmente.
Lo que hace ZRAM es pasar la memoria swap, como se gestionaba antes en un disco duro, a la memoria RAM en un bloque comprimido y dinámico.
Por lo general, con ajustarlo al 50% y con un algoritmo de compresión básico, vas a ver incrementos en el rendimiento, sobre todo a nivel de carga visual, donde esos lags de algunos entornos de escritorio pesado verás cómo desaparecen de la noche a la mañana.