TL;DR:
- El gerente de Responsabilidad Social de Pemex reconoció el 22 de julio de 2026 que la empresa debe responder por los daños del pozo Krem-1, en Las Choapas, Veracruz.
- El pozo lleva 140 días encendido desde la explosión del 5 de marzo y la remediación ambiental no arranca hasta que el fuego se apague, según la gobernadora Rocío Nahle.
- Ese mismo día Pemex entregó combustible, maquinaria y vehículos por más de 149.5 millones de pesos al gobierno de Veracruz y a cuatro municipios; Las Choapas no aparece en esa lista.
César Raúl Ojeda Zubieta, gerente de Responsabilidad Social de Petróleos Mexicanos, dijo el miércoles 22 de julio de 2026 lo que la empresa había esquivado durante más de cuatro meses: que Pemex tiene que responder por los daños del pozo Krem-1, en la zona rural de Las Choapas, al sur de Veracruz. Lo dijo en el puerto de Veracruz, en un acto con la gobernadora Rocío Nahle García donde la petrolera entregó combustible, maquinaria y vehículos por más de 149.5 millones de pesos al gobierno estatal y a cuatro municipios. El reconocimiento llegó sin monto, sin censo de afectados y sin fecha. Y arrastra un obstáculo previo: el pozo sigue encendido desde el 5 de marzo.
"Pemex tiene responsabilidad y tiene que responder ante lo que hemos ocasionado", dijo Ojeda Zubieta, citado por La Silla Rota y N+.
Krem-1 es un pozo exploratorio terrestre de gas ubicado en el ejido Constitución Mexicana. El incendio empezó el 5 de marzo de 2026, después de que un flujo inesperado de hidrocarburos entrara al pozo durante las operaciones de perforación, según los reportes recogidos por El Universal. Del 5 de marzo al 23 de julio van 140 días.
Pemex habló de días; la gobernadora habla de meses
El 17 de julio, en su comunicado más reciente sobre el tema, la petrolera informó que ya tenía en sitio un nuevo sistema de válvulas y tuberías para detener el flujo y proceder al taponamiento permanente. Ambas maniobras podían quedar terminadas "durante los próximos días", con la salvedad de que todo dependía de las condiciones técnicas. En ese mismo texto sostuvo que el monitoreo del perímetro no había arrojado valores críticos y que lo que emana del pozo es, sobre todo, agua salada líquida y vapor.
Cinco días después, la versión estatal fue otra. Nahle explicó que apagar el pozo todavía llevará varios meses y que Pemex tuvo que traer técnicos y maquinaria del extranjero, equipo que no existía en el país.
"Tenemos un pozo, un pozo prendido en Las Choapas desde hace meses, está controlado, pero hay que apagarlo", señaló la gobernadora, en declaraciones difundidas por N+.
Controlado no significa apagado, y esa distinción decide el calendario completo: la remediación ambiental, dijeron autoridades estatales, arranca cuando el fuego se extinga. Ninguna de las dos versiones, la federal ni la estatal, viene acompañada de una fecha pública.

El paquete de 149.5 millones fue a cuatro municipios y Las Choapas no está en la lista
El acto donde Pemex admitió su responsabilidad tenía otro propósito. Según el comunicado del Gobierno de Veracruz, en el evento Fortalecimiento para Entidades Federativas, celebrado en el Auditorio Benito Juárez, la empresa entregó:
- 3 millones de litros de gasolina Magna
- 2.5 millones de litros de diésel
- Tres camiones de volteo
- Dos pipas de agua
- Dos retroexcavadoras
- Cinco camionetas
Doce unidades en total, más el combustible, con un valor superior a los 149.5 millones de pesos. Los beneficiarios fueron el gobierno estatal y los municipios de Veracruz, Minatitlán, Agua Dulce y Pajapan. Las Choapas, el municipio donde arde el pozo, no aparece entre ellos, aunque el gobierno estatal informó que la mayor parte del combustible la repartirá después la Secretaría de Gobierno entre los municipios con mayores necesidades operativas, sobre todo los ligados a contingencias y a la actividad petrolera.
Conviene marcar la diferencia: este paquete es apoyo institucional para servicios públicos y protección civil, no un pago a las familias afectadas por el Krem-1. Ojeda lo enmarcó como reciprocidad y corresponsabilidad con el estado, y explicó para qué le sirve a la empresa.
"Estamos ciertos que la responsabilidad y equidad con el bienestar de la sociedad que se ve impactada por las actividades de nuestra infraestructura de explotación, no solo es una condición deseable para compensar dichas afectaciones, sino también es la base para mantener el consentimiento social que permite a nuestra empresa operar con estabilidad, continuidad e integridad para poder alcanzar sus metas de producción", declaró el gerente, según XEVT.
En esa frase, la compensación queda amarrada a la licencia para seguir operando.
Los boletines dicen una cosa y las comunidades reportan otra
El 30 de junio, después de un llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum, Pemex difundió una ficha técnica donde aseguraba que la calidad del aire se supervisa de forma continua con dos laboratorios móviles, que las concentraciones de contaminantes se mantienen por debajo de los límites permitidos y que no había casos de intoxicación. La Silla Rota apuntó que la admisión del 22 de julio contradice esa línea sostenida durante meses.
Los testimonios de la zona rural nunca coincidieron con esos boletines. Ese mismo 30 de junio, habitantes del ejido Constitución Mexicana se manifestaron frente a instalaciones de Pemex; el comisariado ejidal Juan Huerta Tapia denunció ante La Jornada cuerpos de agua contaminados, terrenos de cultivo secos y quemados, mortandad de animales y una mayoría de afectados pertenecientes a pueblos originarios.
"El olor también ya porque sabemos que es un gas aunque ellos piensan que nosotros desconocemos, pues ya estamos algo preparados y sabemos que todo gas cuando el ambiente se enfría se condensa y baja, por eso es en la noche cuando más se siente", contó Jesús Pérez, habitante de Las Choapas, a N+.
Un documento de la Alianza Mexicana contra el Fracking, difundido esta semana por organizaciones que acompañan a la población afectada, suma el inventario: dificultades para dormir por el ruido constante del pozo, dolores intensos de cabeza, náuseas, vómitos y problemas para respirar, con atención médica limitada y desabasto de medicamentos básicos, incluidos analgésicos. En el campo, pérdidas de milpas, árboles frutales y pastizales, además de muerte de animales de traspatio y ganado.
Pemex, por su parte, informó que el Instituto Mexicano del Petróleo mide la calidad del aire y que sus unidades médicas móviles han dado atención en 42 comunidades del entorno del pozo, con consultas de medicina general, odontología, electrocardiogramas, radiografías y química sanguínea. Las organizaciones responden que no se han transparentado los datos completos: ni los horarios de monitoreo, ni la ubicación de los equipos, ni la dirección de los vientos, ni los límites de detección. Sin eso, argumentan, nadie puede saber si las mediciones capturaron los picos de concentración.
La evaluación de impacto ambiental ya había marcado este escenario como el peor
Aquí está el dato que cambia la lectura del caso. De acuerdo con las mismas organizaciones, la evaluación de riesgo incluida en la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto identificó el descontrol del pozo como el peor escenario posible y le asignó la categoría de riesgo más alta. Y aun así, las conclusiones de esa evaluación establecieron que los riesgos para la población y el medio ambiente eran tolerables, sin información suficiente que explicara esa determinación.
El escenario que el papel calificó de tolerable lleva 140 días ocurriendo. Para los colectivos, el caso expone cómo se autorizan los proyectos de extracción de hidrocarburos en México y por qué resulta prematuro abrir la puerta a nuevas técnicas como el fracturamiento hidráulico mientras el daño existente sigue sin controlarse ni repararse.
Ojeda también reconoció que el Krem-1 no es el único frente abierto de Pemex en Veracruz: mencionó el derrame de hidrocarburos que alcanzó las costas del estado.
Preguntas rápidas sobre el pozo Krem-1
¿Qué pasó en el pozo Krem-1 de Pemex?
El 5 de marzo de 2026 explotó y se incendió el pozo exploratorio de gas Krem-1, en el ejido Constitución Mexicana, municipio de Las Choapas, Veracruz. Según los reportes citados por El Universal, un flujo inesperado de hidrocarburos entró al pozo durante las operaciones de perforación. El fuego sigue activo.
¿Pemex va a pagar los daños en Las Choapas?
El gerente de Responsabilidad Social de Pemex, César Raúl Ojeda Zubieta, reconoció el 22 de julio de 2026 que la empresa debe responder por los daños. No anunció monto, censo de afectados, mecanismo de pago ni fecha. El Gobierno de Veracruz señaló que la remediación ambiental inicia cuando el pozo esté apagado.
¿Cuándo se va a apagar el pozo Krem-1?
No hay fecha pública. Pemex informó el 17 de julio de 2026 que el taponamiento definitivo podía concluir en los próximos días, sujeto a las condiciones técnicas. El 22 de julio la gobernadora Rocío Nahle afirmó que apagarlo llevará varios meses y que se requirió personal y maquinaria del extranjero.
Mientras el pozo siga prendido, el reloj de la reparación no empieza a correr. Para las familias del sur de Veracruz que llevan cuatro meses y medio durmiendo con el ruido y el olor del gas, la distancia entre "próximos días" y "varios meses" se mide en cosechas perdidas y animales muertos. La admisión de responsabilidad les da por fin un argumento frente a la empresa. Todavía no les da una fecha ni una cifra.