TL;DR:
- Nvidia publicó el whitepaper de Vera y los primeros benchmarks SPEC CPU 2026 en SIGGRAPH 2026; el chip llega a disponibilidad general en la segunda mitad de 2026.
- Vera tiene 88 núcleos Olympus de diseño propio, 176 hilos y hasta 1.2 TB/s de ancho de banda de memoria LPDDR5X; en la prueba SPEC de enteros quedó 3% arriba del Epyc 9755 de AMD pese a tener menos hilos.
- Nvidia no busca quitarle mercado a AMD e Intel en la nube tradicional, sino ganar terreno en un mercado de CPU que, según Morgan Stanley y Bank of America, podría duplicarse hacia 2030.
Nvidia levantó el velo sobre Vera, su próximo CPU para centros de datos, y por primera vez mostró el cuadro completo del chip. En su presentación de SIGGRAPH 2026, la compañía publicó el whitepaper de Vera y los primeros resultados en SPEC CPU 2026, la suite de referencia de la industria. Vera es el primer CPU de Nvidia para servidores con un diseño de núcleo propio, llamado Olympus, y va camino a disponibilidad general en la segunda mitad de 2026. Su relevancia va más allá de las cifras: el rey de las GPU quiere un lugar en el mercado de procesadores para servidor, hoy en manos de AMD e Intel. Nvidia diseñó Vera pensando en la IA agéntica, una carga de trabajo que, según la empresa, redefine lo que importa en un CPU y prioriza la rapidez de cada núcleo sobre la cantidad bruta de ellos.
El anuncio llegó en una semana caliente para el hardware de servidores. Nvidia disparó primero, días antes de que Intel abra la temporada de resultados y de que AMD celebre su evento Advancing AI en San Francisco. Hasta ahora, la empresa había soltado las especificaciones de Vera a cuentagotas; hoy entregó el whitepaper completo y, con él, la primera medición seria de rendimiento.
Vera apuesta por la latencia, no por amontonar núcleos
La idea que Nvidia repitió en toda la presentación es que la IA agéntica cambió las reglas. Un agente de IA salta una y otra vez entre la GPU, que hace la inferencia, y el CPU, que coordina y ejecuta; una sola sesión puede hacer cientos de esos viajes de ida y vuelta. Ahí, dice Nvidia, lo que pesa no es cuántos núcleos tienes, sino qué tan rápido responde cada uno.
Por eso Vera evita el diseño por chiplets que usan los procesadores modernos de AMD. Nvidia lo llama sin rodeos el "impuesto de los chiplets" (chiplet tax): repartir los núcleos en varias pastillas mueve más datos, recorta el ancho de banda útil y suma latencia cada vez que el tráfico cruza de un dado a otro. Vera, en cambio, es un diseño monolítico, una sola pieza de silicio unida por la segunda generación del Scalable Coherent Fabric de Nvidia, que según la compañía entrega hasta 3 veces el ancho de banda entre núcleos de una arquitectura de chiplets.
Estas son las cifras principales de Vera frente a Grace, su antecesor basado en Arm:
- Núcleos: 88 núcleos Olympus de diseño propio y 176 hilos, mediante lo que Nvidia llama multihilo espacial (spatial multithreading), un término que la propia empresa no terminó de explicar. Grace se quedaba en 72 núcleos y 72 hilos.
- Memoria: hasta 1.5 TB de LPDDR5X con módulos SOCAMM2 y hasta 1.2 TB/s de ancho de banda, más del doble que Grace.
- Caché: 2 MB de L2 por núcleo y 164 MB de L3 unificada.
- Interconexión: NVLink-C2C de 1.8 TB/s para conectarse con las GPU Rubin, más PCIe Gen6 y CXL 3.1.
- Consumo: entre 250 y 450 W, según la configuración.

Por dentro, el núcleo Olympus se ve como un CPU moderno de gama alta, no como el experimento que fue Denver hace años. Trae un decodificador de 10 vías, un predictor de saltos neuronal y trucos de ejecución especulativa como el renombrado de memoria y la predicción de valores. Nvidia presume además un prefetcher "novedoso" para estructuras de datos tipo grafo que, según el análisis de ServeTheHome, ni AMD ni Intel han implementado.
Los números confirmados dicen menos que las gráficas de marketing
Aquí viene la parte incómoda. La única prueba estándar y comparable que Nvidia publicó es SPEC CPU 2026, en su suite de enteros SPECrate, con Vera y el Epyc 9755 de AMD corriendo en configuración de doble socket y con el mismo compilador. El resultado: Vera sacó 925 puntos contra 898 del chip de AMD. Es decir, 3% de ventaja, y por encima pese a tener menos hilos que su rival.
No es el 70% u 80% que sugieren algunas gráficas de la presentación. Esas están normalizadas por núcleo, que no es la forma habitual de reportar SPECrate, y por eso inflan visualmente la diferencia. Nvidia tampoco publicó resultados de punto flotante: dice que esas cargas vectorizadas las descargaría en una GPU Rubin. Hay un matiz a su favor: Nvidia sí corrió el benchmark en un sistema real, aunque de referencia, porque Vera todavía no se vende de forma amplia, mientras que las cifras que AMD ha mostrado de su próximo chip son extrapolaciones.
Consultada sobre por qué normaliza los resultados por núcleo, Nvidia respondió:
"El rendimiento por núcleo con el socket a plena carga importa porque la IA agéntica y el aprendizaje por refuerzo ejecutan muchos sandboxes de forma simultánea, mientras cada paso del agente sigue siendo secuencial y sensible a la latencia. Mide cuánto rendimiento sostiene cada núcleo en medio de la contención por energía, memoria, caché y fabric compartidos. Por eso normalizamos por núcleo físico, con SMT activado en ambos sistemas."
Fuera de SPEC, Nvidia mostró cifras de clientes que suenan mucho más grandes, pero que son cargas específicas y no benchmarks estándar. Presume, por ejemplo, cerca de 1.5x más rapidez completando trabajos en el entorno de sandboxing de Perplexity, hasta 6x menos latencia procesando datos de la Bolsa de Nueva York (NYSE) y hasta 7x más rendimiento en simulaciones agénticas del Laboratorio Nacional de Los Álamos. También afirma que Olympus rinde el doble que los CPU x86 actuales. Son números de la propia Nvidia, con casos elegidos por ella, y faltan pruebas independientes que los respalden.
El plan de Nvidia: crecer con la IA agéntica antes que AMD e Intel
Vera no es el primer intento de Nvidia en CPU. Su antecesor, Grace, tuvo recorrido; la empresa dice haber enviado cientos de miles de servidores con Grace en solitario, con Meta como caso destacado. La diferencia es la ambición: Grace existía sobre todo para alimentar a las GPU, mientras que Nvidia quiere que Vera se venda para muchos tipos de servidor y, de paso, convencer a sus clientes de que no emparejen una GPU Rubin con el CPU de otro fabricante.
El encuadre estratégico también dice mucho. En lugar de disputarle a AMD e Intel su base actual en la nube tradicional, Nvidia apunta a capturar el crecimiento que, según la empresa, traerá la IA agéntica. Y ese mercado podría ser enorme: firmas como Morgan Stanley y Bank of America estiman que el mercado de CPU para servidor podría duplicar su tamaño, o más, hacia 2030. Ian Buck, de Nvidia, reconoció que la apuesta monolítica tiene un costo: Vera sacrificará rendimiento en las cargas heredadas, esas para las que no está optimizado.
AMD no se quedó callada. La compañía respondió afirmando que su próximo Venice, de 256 núcleos y arquitectura Zen 6, supera a Vera por 3.3x en rendimiento a nivel de rack, con sus primeras cifras estimadas de Epyc Venice. Conviene tomarlas con la misma pinza que las de Nvidia: son proyecciones, no mediciones de un chip a la venta. El duelo Vera contra Venice apenas empieza.
Preguntas rápidas sobre el CPU Vera
¿Cuándo sale el CPU Vera de Nvidia?
Nvidia lo tiene en camino a disponibilidad general en la segunda mitad de 2026. Hasta ahora solo se ha probado en sistemas de referencia, porque el chip todavía no se vende de forma amplia, según detalló la propia compañía en su whitepaper.
¿Vera es más rápido que los CPU de AMD e Intel?
Depende de la carga. En la prueba estándar SPEC de enteros, Vera quedó 3% arriba del Epyc 9755 actual de AMD pese a tener menos hilos. Nvidia presume ventajas mucho mayores en workloads de IA elegidos, pero faltan benchmarks independientes que lo confirmen.
¿Vera reemplaza a los procesadores de AMD e Intel?
No es esa la meta. Nvidia dice que Vera no busca quitarle mercado a AMD e Intel en la nube tradicional, sino ganar terreno en un mercado de CPU que espera que crezca con la IA agéntica. Vera funciona junto a las GPU Rubin o como CPU independiente.
Por ahora, Vera es una promesa con buenos cimientos y una gran incógnita encima: los números que de verdad zanjan la discusión, los de pruebas independientes, todavía no existen. Para quien vive del otro lado de la pantalla, en México, España o el resto de la región, el trasfondo es concreto: casi todo el boom de IA que usamos corre sobre este tipo de silicio, y que Nvidia quiera fabricar también el CPU, y no solo la GPU, influye en qué tan concentrado y qué tan caro queda el corazón de los centros de datos.