Juez determina que dueños de palcos del Estadio Cd de México deberán acatar reglas de FIFA
Juez determina que los dueños de palcos deben acatar las reglas de FIFA, prohibiendo así que ingresen alimentos y bebidas.
La interminable saga de los dueños de palcos del Estadio Azteca, ahora Banorte y durante el Mundial 2026, Estadio Ciudad de México, y la FIFA. El asunto en resumen es que la FIFA cuando llega a un país para que éste organice el mundial, los estadios sede son “tomados” y administrados por ellos, pero el estadio tiene palcos con dueños aparte.
Estos palcos están en el estadio, pero no son propiedad de la organización dueña del mismo. Cuando el Estadio Azteca se construyó, hace poco más de 60 años, se recaudaron fondos para ello, y parte de esto fue vender palcos a un único pago, pero con duración de 99 años. Ahí el tema.

Cuál es el conflicto entre dueños de palcos y la FIFA
La FIFA en un inicio había tomado posesión del estadio por completo, poniendo a la venta todos los asientos, incluyendo las zonas especiales y palcos. Determinan los precios y las zonas que serán puestas a disposición de directivos e invitados especiales.
Claro, al llegar el Mundial 2026, con un estadio con tal característica, hubo conflicto. Pero esta misma situación ya existía en los mundiales de México 70 y México 86, pero en esas ediciones la FIFA sí respetó el acuerdo, dejando a los dueños de palcos entrar a los partidos sin pagar nada.
Ahora la FIFA ve todo diferentes, y no quiere dejar 3cm sin monetizar, y hablando de palcos, con un enorme potencial económico, iban a pelear.
La FIFA fue directamente con el grupo encargado de la administración del estadio, y se quejó, pidiéndole que los indemnizara con el dinero equivalente que no estarían recaudando. Fue así que el Grupo Ollamani pagó a la FIFA 62.4 millones de dólares.

Con esto la FIFA se salía del conflicto y listo, tema de otros. Entonces Grupo Ollamani, como a cualquiera en el mundo, al no estar tranquilos con perder 62.4 millones de dólares, ingeniaron una forma de recuperarlos.
Ahí fue cuando el problema empeoró. La FIFA ya había aceptado dejarles los palcos libres de entrada a los dueños, pero Grupo Ollamani quería poner una limitante más, prohibir el ingreso de alimentos ajenos al estadio a los palcos, y poner a la venta paquetes de “amenidades” que incluían o incluyen comida y bebidas dentro de los palcos con precios exorbitantes, de entre 7,1015 dólares y 15,053 dólares. Estamos hablando de entre 123 mil y 262 mil pesos. No hay manera.

Dueños de palcos en juzgados
La demanda de los dueños de los palcos ahora es en contra de la prohibición del ingreso de alimentos a los palcos. Ya que se trata de una medida para orillarlos a pagar tal gigante cantidad de dinero para consumir alimentos y bebidas en los partidos. La otra opción es no pagar nada y solo mirar, pero ese no es el punto, y sinceramente, no es lo mismo.
El tema parece haber llegado al final, y no porque hayan llegado a un acuerdo tras un análisis profundo, sino porque quedan apenas horas para el partido inaugural, y un juez federal determinó que los dueños de los palcos tendrán que acatar las reglas de la FIFA.

¿Qué implica esta determinación del juez?
Aparentemente la situación no se moverá más, y los dueños de palcos podrán ingresar al estadio, pero no ingresar alimentos ni bebidas. Deberán hacerlo mediante la acreditación equivalente a los boletos, ya que la FIFA verificará que no entren personas ajenas a los debidos.
Esta última aclaración es porque algunos dueños de palcos suelen subarrendarlos y así ganar dinero en eventos que no les interesa asistir.
Esto está caliente porque quedan horas para que el partido inicial suceda, pero será apenas el primero de 3 partidos, haciendo que la disputa legal siga más tiempo para tratar de ganar más derechos, o de recuperarlos, dependiendo cómo se vea.