TL;DR:
- La OCC rechazó el 21 de julio de 2026 la solicitud de Wise para crear Wise National Trust, un banco fiduciario nacional con sede en Austin, Texas.
- El regulador citó deficiencias en el programa contra el lavado de dinero y falta de experiencia fiduciaria del consejo propuesto; en julio de 2025 Wise ya había pagado 4.2 millones de dólares por una orden multiestatal.
- La acción llegó a caer 11% en Londres y Wise anunció que volverá a solicitar la licencia bajo un marco de la GENIUS Act.
La Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC) negó a Wise el permiso para crear su propio banco fiduciario nacional. La decisión, fechada el 21 de julio de 2026 y firmada por el subcontralor senior Stephen A. Lybarger, tumba el plan con el que la fintech británica quería conectarse directo al sistema de pagos de la Reserva Federal en lugar de seguir pasando por bancos socios. El documento no habla de calendarios ni de tecnología: concluye que Wise no ha cerrado las deficiencias de su programa contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, y que los directivos propuestos para el nuevo banco no acreditaron experiencia en actividades fiduciarias. La acción, que desde mayo cotiza principalmente en Nasdaq, llegó a caer 11% en la apertura de Londres del viernes 24 de julio, según Forbes, antes de recortar parte de la pérdida.
La solicitud llevaba más de un año en el escritorio del regulador. Wise US Holdings la presentó en junio de 2025 para constituir Wise National Trust (WNT), con domicilio en Austin, Texas, que iba a ofrecer cuentas multidivisa con tarjeta de débito, procesamiento de pagos y servicios fiduciarios. En el expediente público, la empresa también anticipaba pedir una cuenta maestra en el Banco de la Reserva Federal de Dallas. Esa cuenta era el premio real: la llave para liquidar dólares por las vías del Fed sin intermediarios.
La carta de la OCC no menciona a la Reserva Federal
El comunicado que Wise envió al mercado apunta a dos cambios regulatorios en Estados Unidos: la entrada en vigor de la GENIUS Act y la política todavía en movimiento de la Reserva Federal sobre el acceso directo a la red federal de pagos. Con eso, dice la compañía, su enfoque original dejó de ser viable.
La carta del regulador cuenta otra historia. La OCC enumera cuatro deficiencias, ninguna relacionada con el Fed:
- No quedó demostrado que el banco propuesto operaría cumpliendo la ley: WNT pensaba apoyarse en Wise US y en filiales globales para su programa antilavado, y esas fallas siguen abiertas.
- Los organizadores no atendieron en la solicitud los huecos de su propio modelo de gestión de riesgo antilavado.
- El consejo y la dirección propuestos no acreditaron competencia suficiente en requisitos fiduciarios ni antilavado, en un negocio que el propio regulador califica de riesgo inherente alto de lavado y financiamiento al terrorismo.
- Wise US no tiene historial en actividades fiduciarias, y sus organizadores tampoco demostraron experiencia con las reglas que las gobiernan.
Hay un matiz que explica todo lo anterior. Wise US opera hoy como transmisor de dinero con licencia en 48 estados, una figura con exigencias antilavado más laxas que las de un banco. La OCC escribió que, como banco, WNT quedaría sujeto a requisitos adicionales, y que el historial de incumplimiento de Wise US con las reglas que ya le aplican no sostiene la conclusión de que cumpliría con las más estrictas.
El antecedente pesa. El 9 de julio de 2025, menos de un mes después de presentar la solicitud, Wise US quedó sujeta a una orden de consentimiento multiestatal por deficiencias en su programa contra el lavado de dinero: reportes de actividad sospechosa mal investigados y presentados fuera de tiempo, problemas de integridad en los datos de monitoreo de transacciones y revisiones independientes que no se hicieron con la frecuencia debida. La empresa aceptó pagar 4.2 millones de dólares repartidos en partes iguales entre los reguladores participantes, y el Departamento de Protección Financiera de California emitió además su propia orden. La OCC aclara en la carta que este tipo de acciones importa, pero no decide por sí solo una licencia.
Sobre esa base, el regulador concluyó que la solicitud presenta "preocupaciones significativas de supervisión y cumplimiento".
Wise sostiene que la carta se refiere a asuntos históricos de un expediente preparado hace más de un año, y que desde entonces invirtió de forma considerable en reforzar sus procesos y controles globales y estadounidenses, incluidos los de prevención de delitos financieros. Y ya avisó que volverá a intentarlo:
"Planeamos presentar una nueva solicitud bajo un marco de la GENIUS Act"
dijo la compañía en el comunicado con el que informó la decisión al mercado.
Sin cuenta maestra, Wise sigue dependiendo de bancos socios
Hoy Wise mueve dólares en Estados Unidos a través de relaciones de banca corresponsal, algo que la propia OCC describe en su carta. Cada intermediario cobra y cada intermediario tarda. La licencia habría eliminado ese peaje y, con él, parte del costo que la compañía traslada a sus precios: por eso Forbes describe la negativa como un golpe a la estrategia estadounidense de la fintech, en el mercado que la propia empresa llegó a señalar como su mayor oportunidad.
El tamaño de lo que está en juego ayuda a dimensionarlo. En el año fiscal cerrado el 31 de marzo de 2026, Wise movió más de 240,000 millones de dólares en pagos transfronterizos para cerca de 19 millones de clientes, con ingresos netos de unos 2,500 millones de dólares. La empresa trasladó su cotización principal a Nasdaq el 11 de mayo de 2026 y dejó Londres como plaza secundaria. La mudanza financiera ya se hizo; la regulatoria se quedó a medias.

El mismo regulador ya le abrió la puerta a las stablecoins
El contraste es incómodo para Wise. En diciembre de 2025 la OCC aprobó de forma condicional cinco licencias de banco fiduciario nacional a firmas de activos digitales: Circle, Ripple, BitGo, Fidelity Digital Assets y Paxos. El 10 de julio de 2026, Circle obtuvo la aprobación final para operar Circle National Trust, la primera de ese grupo en cruzar la meta, según reportó CNBC. Mientras el regulador abría la puerta federal a los emisores de stablecoins, se la cerraba a una compañía de pagos con quince años de operación.
De ahí que el plan B de Wise sea entrar por esa misma puerta. Conviene leer, sin embargo, la última línea del regulador: la denegación no impide presentar una solicitud nueva, pero la OCC dejó escrito que espera que cualquier expediente posterior resuelva de forma satisfactoria las razones de esta negativa. Traducido: el marco legal puede cambiar, el problema de cumplimiento no se traspapela con él.
Qué cambia para quien manda dinero desde Estados Unidos
Nada, por ahora. Wise opera en México a través de Wise Pagos México, registrada como transmisor de dinero ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y en Estados Unidos mantiene sus licencias estatales intactas. Las transferencias, las cuentas multidivisa y las tarjetas siguen funcionando igual esta semana que la pasada.
Lo que se aplaza es el escenario que la empresa vendía como siguiente escalón: cuanto más corta la cadena de bancos por la que pasa un dólar, más barato sale enviarlo. Para los corredores que más usan los lectores hispanohablantes, empezando por el de Estados Unidos a México, ese ahorro potencial queda en pausa hasta que la OCC vea un expediente distinto.
La fintech que nació prometiendo transferencias sin comisiones ocultas descubrió que el pase de entrada al sistema bancario estadounidense no se paga con volumen ni con capitalización de mercado, sino con un programa antilavado que aguante la revisión de un regulador federal. Ese es, hoy, el pendiente más caro en la contabilidad de Wise.