TL;DR:
- La SGIRPC de la Ciudad de México previó posible caída de ceniza volcánica durante 12 horas en las alcaldías Milpa Alta y Tlalpan, la mañana del 23 de julio de 2026.
- Cenapred reportó 45 exhalaciones de baja intensidad en 24 horas, con vapor de agua y otros gases volcánicos.
- El Semáforo de Alerta Volcánica sigue en Amarillo Fase 2, el mismo nivel en el que lleva meses, sin escenario de evacuación.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México emitió este jueves 23 de julio un aviso por posible caída de ceniza volcánica durante las siguientes 12 horas en las alcaldías Milpa Alta y Tlalpan. El material sale del cráter del Popocatépetl y las corrientes de viento lo empujan hacia el oeste, es decir, hacia el Valle de México. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) contabilizó 45 exhalaciones de baja intensidad en las últimas 24 horas, acompañadas de vapor de agua y otros gases volcánicos, y durante la mañana observó una emisión continua y ligera. El Semáforo de Alerta Volcánica no se movió: sigue en Amarillo Fase 2.
Ahí está la distinción que casi ningún titular hace. Lo que cambió hoy fue el viento, no el volcán.
Por qué 45 exhalaciones no son una señal de alarma
El conteo diario de exhalaciones es el número que más circula y el que peor se interpreta. En el último mes, los reportes de Cenapred han ido de 11 a casi 280 exhalaciones en 24 horas sin que el semáforo se mueva un milímetro. El 8 de julio fueron 11. El 14 de julio, 196, más una explosión menor. El 23 de junio, 277.
Cuarenta y cinco, entonces, cae holgadamente dentro del comportamiento habitual del coloso en Fase 2. El dato que sí determina si a un capitalino le va a caer polvo gris en el coche no es cuántas exhalaciones hubo, sino hacia dónde sopla el viento esa mañana.

La ceniza volcánica es roca pulverizada y partículas de vidrio expulsadas por el cráter, no polvo común. Por eso las recomendaciones se concentran en ojos y vías respiratorias, y por eso raspa superficies y tapa coladeras en lugar de disolverse con agua.
Qué implica en realidad el Amarillo Fase 2
Ese nivel describe una actividad intermedia, mayor a lo normal, con emisiones de vapor de agua, gases y cantidades ligeras de ceniza. El escenario contempla:
- Explosiones esporádicas de baja a moderada intensidad.
- Posible expulsión de fragmentos incandescentes cerca del cráter, motivo por el que Cenapred insiste en no subir al volcán.
- Caída de ceniza moderada en poblaciones cercanas y ligera en ciudades más lejanas.
- Posibilidad de flujos piroclásticos que no alcancen zonas pobladas.
- Ocurrencia de lahares que bajen por las cañadas.
Ese último punto es el que se vuelve más relevante en julio, y no aparece en casi ninguna cobertura del aviso de hoy.
El riesgo que sí sube con la lluvia
Un lahar es un flujo de lodo y escombro que baja por las barrancas cuando la lluvia arrastra la ceniza acumulada en las laderas. La ceniza lleva meses depositándose. La temporada de lluvias está en su punto alto. La combinación es exactamente la que describe el escenario de Fase 2, y por eso Cenapred pide alejarse del fondo de las barrancas cuando llueve fuerte, además de respetar el radio de exclusión de 12 kilómetros desde el cráter.
Para quien vive en Milpa Alta, Tlalpan o Xochimilco, la recomendación operativa del día es más modesta: limitar actividades al aire libre mientras dure el aviso, cerrar puertas y ventanas, y proteger nariz y ojos si la ceniza alcanza a caer.
El reporte de Cenapred se publica todos los días a las 11 de la mañana y resume las 24 horas previas, con monitoreo permanente coordinado con la UNAM. Conviene leerlo en ese ritmo. Un volcán que lleva años en Amarillo Fase 2 no genera noticia todos los días, pero sí genera un aviso de viento cada tantas semanas, y confundir una cosa con la otra es lo que termina desgastando la atención de la gente cuando el aviso de verdad importe.