TL;DR:
- Al corte de esta nota, con el partido en curso, los Yankees se imponían 8-5 a los Piratas en el Yankee Stadium.
- Jazz Chisholm Jr. conectó dos jonrones (sus números 15 y 16 de la temporada) e impulsó cinco carreras él solo.
- Dos errores de Pittsburgh en una sola jugada del primer inning regalaron una carrera y prepararon un jonrón de tres.
Los New York Yankees le pegaban primero a los Pittsburgh Piratas la noche del lunes 20 de julio de 2026 en el Yankee Stadium, en un juego de muchas carreras que seguía en curso. Al corte de esta nota, con el partido en la cuarta entrada, Nueva York se imponía 8-5. El segunda base Jazz Chisholm Jr. cargó con la ofensiva de la noche, dos jonrones y cinco carreras impulsadas, mientras que los Piratas se dispararon en el pie con dos errores en una misma jugada del primer inning. El duelo abrió una serie de tres juegos, el único cruce del año entre ambos equipos.
Un doble play fallido abrió la puerta a los Yankees
El primer inning arrancó bien para Pittsburgh: Jasson Domínguez le robó un batazo a Nick Gonzales con una atrapada pegado a la barda. Lo que vino después fue el reverso exacto de esa jugada limpia.
Con un corredor en primera y un out, Paul Goldschmidt conectó una rola entre segunda y tercera que debía cerrar la entrada con un doble play. No cerró nada. El tercera base Nick Gonzales dejó que la pelota le rebotara en el guante y se fuera al jardín izquierdo corto. El jardinero Bryan Reynolds la recogió e intentó tirar a home para frenar a Ben Rice, pero clavó la pelota en el pasto, a sus pies. Rice cruzó el plato sin problema para el 1-0.
En el papel quedó así: Goldschmidt llegó a primera por error de Gonzales, avanzó a segunda por selección, y Rice anotó por error de tiro de Reynolds. La jugada dejó vivo un inning que ya debía estar apagado. Cody Bellinger pegó sencillo, puso corredores en las esquinas, y Chisholm los mandó a todos a casa con un jonrón de tres carreras a las gradas del jardín derecho: 4-0. Tres de esas cuatro carreras entraron como limpias, porque el marcaje de los dos errores no alcanzó a contar el doble play que se esfumó.
Pittsburgh respondió con potencia y tomó la ventaja
Los Piratas no se quedaron mirando. En la alta de la segunda, Jared Triolo descolgó un doble de dos carreras por regla de terreno y Nick Gonzales se redimió con un sencillo remolcador: 4-3. Una entrada más tarde, el joven jardinero Esmerlyn Valdez dio vuelta al marcador con un jonrón de dos carreras, el 13 de su campaña, para poner a Pittsburgh al frente 5-4. Todo ese daño se lo hicieron al abridor zurdo de Nueva York, Ryan Weathers, que terminó con cinco carreras en tres entradas.

El segundo jonrón de Chisholm devolvió el control a Nueva York
La ventaja de los Piratas duró poco. En la baja de la tercera, Chisholm volvió a sacarla del parque, esta vez un jonrón de dos carreras, su segundo del día y el 16 del año. José Caballero remató con un doble de dos carreras y Nueva York recuperó la delantera 8-5. Con eso, Chisholm cerró su tarde con cinco carreras impulsadas.
El desplome ofensivo lo pagó Braxton Ashcraft. El derecho de 26 años, en su primera temporada completa en Grandes Ligas y elegido este año a su primer Juego de Estrellas de la Liga Nacional como reemplazo de Paul Skenes, salió del juego con ocho carreras (siete limpias) en apenas tres entradas.
El estallido de Chisholm tiene lectura extra: llegó en una temporada de menos poder para él y con los Yankees jugando sin su gran figura y capitán, Aaron Judge, en la lista de lesionados de 60 días por una fractura por estrés en la primera costilla del lado derecho. Sin su líder jonronero, Nueva York se ha apoyado en el resto de una alineación que, aun así, manda en jonrones en las Mayores.
Con el marcador todavía abierto, a los Piratas les quedaba margen para pelear el primer juego de la serie, que continúa el martes 21 de julio en el Bronx. Pittsburgh, que llegó a Nueva York por encima de .500 y metido en la pelea por un boleto de comodín en la Liga Nacional, no podía darse el lujo de regalar carreras, y regaló varias. Del otro lado, Chisholm recordó por qué su bate cambia juegos, justo cuando a los Yankees más les hace falta.