El ayuntamiento de Vineyard, en Utah, aprobó el 27 de octubre de 2026 dejar de usar las cámaras lectoras de matrículas de Flock Safety, tras las preocupaciones vecinales por la privacidad. La ciudad pidió retirarlas en 30 días, aunque el texto municipal condiciona ese plazo al contrato de la Oficina del Sheriff del condado de Utah.
La votación fue de 4-0, con un concejal ausente, según The Salt Lake Tribune. El medio identificó cinco cámaras de Flock en propiedades municipales. Estos equipos capturan matrículas y características de los vehículos para apoyar investigaciones policiales, de acuerdo con la descripción del fabricante.
La retirada depende de un contrato del condado
El expediente publicado para la sesión incluye la resolución 2026-43. Su texto reconoce que Vineyard carece de un contrato directo con Flock y ordena terminar, en cuanto sus condiciones lo permitan, cualquier acuerdo por el que la ciudad pague o reembolse esos servicios.
También pide al sheriff excluir a Vineyard de renovaciones o extensiones y retirar las cámaras en 30 días, o tan pronto después como permita su contrato.
La oficina del sheriff dijo a FOX 13 que había empezado a trabajar con Flock, la ciudad y su equipo jurídico para determinar cómo cumplir contractualmente con la votación. La aprobación municipal inicia ese proceso; las cámaras seguían instaladas cuando el medio publicó su reporte.
La policía defiende su uso y los controles locales
El teniente Holden Rockwell, de la división del sheriff que atiende Vineyard, defendió el sistema durante la sesión, según KSL. Afirmó que los datos se comparten únicamente con agencias de Utah, se conservan durante 30 días y requieren un número de caso y una razón para realizar una búsqueda.
Ese periodo de conservación es distinto del plazo solicitado para desmontar los equipos. Rockwell también sostuvo que no había indicios de uso indebido de las cámaras en Vineyard.
En una sesión de trabajo anterior, el teniente había atribuido a las cámaras avances en investigaciones de un atropello con fuga y un robo de 150,000 dólares a un negocio local, reportó The Salt Lake Tribune.
Jacob Wood, el concejal que impulsó la medida, explicó que el rechazo se dirigía a Flock y a la confianza en la empresa. Según KSL, dejó abierta la posibilidad de evaluar otros proveedores de lectores de matrículas.
Flock anunció cambios y Vineyard deja abierta una revisión
En un comunicado del 13 de agosto de 2026, Flock anunció que exigiría a todos sus clientes policiales adoptar su herramienta de detección de búsquedas anómalas y vincular las consultas a códigos de caso antes de terminar ese año. También anunció bloqueos de acceso ante ciertos patrones de actividad, pendientes de revisión por un administrador.
La empresa recomendó reducir a siete días la conservación de registros, pero aclaró que los clientes existentes mantendrían sus periodos aprobados. Por tanto, esa recomendación general no equivale a un cambio del plazo de 30 días que Rockwell describió para Vineyard.
El texto municipal permite reconsiderar el uso de Flock después de la sesión legislativa de Utah de 2027. Para ello, el ayuntamiento tendría que considerar suficientes las protecciones de la legislación estatal o de las políticas de la empresa para la privacidad y los derechos constitucionales de residentes y visitantes.