Fernando Alonso mantuvo su crítica al nivel de algunos pilotos de la parte baja de la parrilla de Fórmula 1 después de su choque con Alex Albon en el Gran Premio de Estados Unidos. Antes de correr en Ciudad de México, Albon y otros competidores rechazaron esa valoración y señalaron que el rendimiento de los autos también condiciona las oportunidades de quienes luchan atrás.
El contacto en Austin y la postura de Alonso
Los dos pilotos chocaron durante la primera vuelta de la carrera del 25 de octubre en Austin, Texas. Aston Martin informó que el contacto con el Williams de Albon dañó el auto de Alonso y afectó su rendimiento; el equipo tuvo que cambiar el alerón delantero del español en la vuelta 42.
Alonso terminó en el puesto 16 y Albon, en el 17, ambos fuera de los puntos. Ninguno recibió una penalización por el incidente, según Sky Sports.
Tras la carrera, Alonso habló de un "nivel de conducción muy bajo y falta de talento" en el tercio inferior de la parrilla. El 29 de octubre, durante las actividades previas al Gran Premio de Ciudad de México, sostuvo su postura y cuestionó los contactos de la primera vuelta. También mencionó el costo de reparar piezas bajo el límite presupuestario de los equipos.
El español reconoció que los autos de la parte trasera tienen menos agarre y son más difíciles de conducir, lo que puede aumentar los errores. Aun así, consideró innecesarios muchos de los choques que ocurren al inicio de las carreras.
Los pilotos discrepan sobre el origen de los incidentes
Albon dijo en la conferencia de prensa de la FIA que respeta a Alonso desde su infancia, pero no comparte su evaluación. Sobre el choque, consideró que el incidente era un 50-50 por la posición de los autos en la pista.
"No estoy de acuerdo. Es así de simple", respondió el piloto de Williams cuando se le preguntó por la insistencia de Alonso. Albon sostuvo que el nivel es alto a lo largo de toda la parrilla.
Charles Leclerc, de Ferrari, también defendió la calidad de los competidores y apuntó a las diferencias entre los monoplazas. Sergio Pérez, de Cadillac, opinó que los pilotos de atrás podrían obtener resultados similares a los de adelante si intercambiaran autos.
Oliver Bearman, de Haas, ofreció otra explicación para las maniobras arriesgadas: con los primeros ocho puestos ocupados casi siempre por los cuatro equipos más fuertes, los demás deben aprovechar oportunidades limitadas. Recordó que esa búsqueda puede terminar mal, como ocurrió en su propio incidente con Pierre Gasly en Austin.