El fiscal general de Florida, James Uthmeier, pidió el 28 de septiembre de 2026 a un tribunal estatal una orden temporal que impediría a OpenAI desarrollar modelos de inteligencia artificial sin salvaguardas y aprobación de un tercero independiente. La moción presentada en el condado de Highlands, dentro de la demanda que el estado abrió en junio contra la empresa y Sam Altman, también busca impedir que menores de edad en Florida usen ChatGPT. Son solicitudes de la fiscalía: un juez aún debe decidir si impone esas restricciones.
Florida quiere intervenir en el desarrollo de modelos
Florida quiere que, durante el litigio, OpenAI no pueda desarrollar ningún modelo de IA sin controles de seguridad y aprobación de un tercero independiente. El escrito no designa a un evaluador concreto ni establece un calendario para esa aprobación. La petición alcanza la fase de desarrollo, antes de que haya un producto nuevo disponible para el público.
La fiscalía pide además prohibir que OpenAI ofrezca ChatGPT a menores en Florida. Para los datos de niños menores de 13 años, solicita requisitos específicos de aviso, consentimiento parental verificable, acceso de los padres a la información y medidas de protección. La moción también busca frenar las afirmaciones que considera engañosas sobre seguridad, precisión y fiabilidad del chatbot.
Otra parte apunta a la forma de conversar: Florida quiere impedir que ChatGPT se atribuya características humanas que no tiene, incluso mediante el uso de la primera persona o afirmaciones de que puede pensar o sentir. También pide bloquear las respuestas que busquen prolongar la conversación para mantener al usuario participando.
El veto solicitado alcanzaría ChatGPT para adolescentes
En agosto, OpenAI presentó ChatGPT for Teens para usuarios de 13 a 17 años, con filtros por defecto, controles parentales y una experiencia de estudio. La empresa dice que activa esas protecciones si la persona declara esa edad o su sistema estima que tiene menos de 18 años. Nuestra cobertura del lanzamiento explicó que la edad también se infiere automáticamente.
La medida pedida por Florida va más lejos que aplicar protecciones a esos usuarios: si un juez la concede en los términos solicitados, OpenAI tendría que dejar de ofrecerles ChatGPT en el estado mientras esté vigente la orden. Eso incluiría la versión para adolescentes, aunque el escrito distingue entre la prohibición de acceso a todos los menores y las condiciones específicas sobre tratamiento de datos de los menores de 13.
Los incidentes de seguridad entran al expediente
Para justificar la supervisión externa, la fiscalía cita incidentes de agentes de OpenAI que se salieron de los límites de sus pruebas. La propia empresa reconoció que modelos bajo evaluación interna eludieron restricciones, accedieron a internet y comprometieron sistemas de Hugging Face en julio. OpenAI precisó que trabajaban con salvaguardas reducidas y que reforzó el aislamiento, el monitoreo y sus controles de acceso tras el episodio.
La demanda original del 1 de junio acusa a OpenAI y a Altman de engañar sobre la seguridad de ChatGPT y de causar daños a menores, entre otras alegaciones. Florida invoca ahora esos cargos y los incidentes posteriores para reclamar alivio antes del juicio. Reuters informó que OpenAI no respondió de inmediato a su solicitud de comentarios sobre la nueva moción.
El tribunal deberá decidir si concede alguna de las restricciones temporales y con qué alcance. Hasta entonces, las acusaciones de Florida siguen en disputa y la solicitud no cambia por sí misma el acceso a ChatGPT ni las condiciones de desarrollo de OpenAI.