El BCE prepara alza de tasas para junio: Stournaras cambia de postura ante presión inflacionaria
El BCE se encamina a subir tasas en junio tras el cambio de postura de Stournaras por la inflación persistente.
TL;DR:
Yannis Stournaras respalda un incremento "modesto" de tasas para la reunión del 11 de junio, abandonando su postura de espera.La inflación en la eurozona alcanzó el 3% en abril, impulsada por los altos costos de energía derivados del conflicto entre Estados Unidos e Irán.Los mercados europeos cerraron a la baja el 15 de mayo, con el índice DAX de Alemania cayendo un 2.1% ante el nerviosismo de los inversionistas.
El Banco Central Europeo (BCE) perfila un incremento en las tasas de interés para su próxima reunión del 11 de junio. Yannis Stournaras, miembro del Consejo de Gobierno del organismo, afirmó esta semana que un aumento moderado ayudaría a contener la inflación sin asfixiar la economía regional. Este giro es significativo, ya que en abril el funcionario había instado a la institución a mantener la cautela y esperar antes de endurecer la política monetaria.
La presión sobre el BCE se intensificó tras conocerse que la inflación en la eurozona llegó al 3% en abril, situándose un punto porcentual por encima del objetivo oficial del 2%. Este repunte responde principalmente al conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán, que ha disparado los precios del petróleo y los costos energéticos para consumidores y productores en todo el continente.


Sacudida en los mercados y bonos europeos
La posibilidad de un endurecimiento monetario golpeó con fuerza a los mercados bursátiles el pasado viernes 15 de mayo. El índice pan-europeo Stoxx 600 retrocedió un 1.6%, acumulando pérdidas semanales, mientras que en Alemania el DAX sufrió un desplome del 2.1%. La caída fue impulsada por el repunte en los rendimientos de los bonos alemanes (Bunds), que alcanzaron el 3.133%, su nivel más alto registrado desde 2011.
Este entorno de tasas al alza afecta directamente a los sectores más sensibles al crédito, como el inmobiliario y el industrial. En otras latitudes europeas, el FTSE 100 de Londres bajó un 1.7% y el CAC 40 de Francia perdió un 1.6%. Mientras tanto, en el Reino Unido, el Banco de Inglaterra reportó una inflación del 3.3% en marzo, con proyecciones de que la cifra siga escalando.
"Un aumento modesto de las tasas podría ayudar a contener la inflación sin añadir una presión pesada sobre la economía de la eurozona", señaló Stournaras, reconociendo que los riesgos de recesión son reales pero que el costo de la energía obliga a actuar.
El dilema del crecimiento frente a la credibilidad
A pesar del consenso que parece formarse para junio, no existe unanimidad total en el BCE. El vicepresidente Luis de Guindos ha pedido prudencia, citando el débil crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de la eurozona, que fue de apenas 0.1% en el primer trimestre. Analistas de Société Générale sugieren que la debilidad económica podría, por sí sola, mitigar las presiones inflacionarias a mediano plazo.
Sin embargo, las expectativas de los analistas y los mercados apuntan en una sola dirección:
- Encuesta de Bloomberg: Economistas esperan dos alzas de 25 puntos base (junio y septiembre), llevando la tasa de depósito al 2.5% para el otoño.
- Mercados monetarios: Inversionistas ya descuentan hasta tres incrementos antes de que termine el año.
- Banco de Inglaterra: Se prevén dos aumentos de tasas antes de diciembre, según datos de LSEG.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ya había dado señales claras en la reunión del 30 de abril. Aunque en ese momento se votó por unanimidad mantener las tasas, Lagarde subrayó que actuar en junio es fundamental para preservar la credibilidad del banco central en su lucha contra el alza de precios.
Qué sigue
La decisión final se tomará el próximo 11 de junio. El mercado estará atento a los datos de inflación de mayo y a la evolución de los precios del crudo. Si la tendencia actual persiste, el BCE romperá con el periodo de pausa para iniciar un ciclo de endurecimiento que busca estabilizar los precios a costa de un crecimiento económico que sigue siendo frágil.