Una extensión alterada de Claude Code estuvo disponible en el mercado de Cursor e intentó abrir una puerta trasera en los equipos que la ejecutaron. Cursor identificó paquetes para Windows y macOS. Anthropic afirma que un atacante usó acceso al mercado de Cursor para publicar la copia y que sus propios sistemas no fueron comprometidos.
La extensión lleva el asistente de programación de Anthropic a editores compatibles. El incidente afectó a copias distribuidas por el mercado de Cursor, un editor de código que también utiliza herramientas de inteligencia artificial. El número de versión y el lugar de descarga son relevantes para determinar si una instalación pudo estar expuesta.
En su aviso actualizado, Cursor identifica las versiones 2.1.312 y 2.1.313 distribuidas en su mercado entre las 2:27 y las 13:35 del 29 de octubre de 2026, hora del Pacífico de Estados Unidos (9:27 a 20:35 UTC). La compañía indica que las versiones maliciosas no fueron desarrolladas por Anthropic.
WIRED informó que Cursor había estimado un máximo de 5,000 usuarios afectados. El aviso actualizado de la compañía identifica ahora dos versiones y no muestra esa cifra, por lo que no aclara si el límite abarca ambas.
Qué intentaba hacer la extensión
El código malicioso intentaba preparar una conexión remota persistente mediante SSH, un protocolo utilizado para acceder a equipos a distancia. También recopilaba información del dispositivo y del usuario, como el nombre del equipo, la dirección IP pública y el correo configurado en Git, según Cursor.
El análisis de la firma de seguridad Phorion encontró errores que podían impedir que el programa activara el servicio necesario para completar ese acceso en Windows y macOS, reportó BleepingComputer. Si el servicio ya estaba activo, la situación podía ser distinta.
Que el acceso remoto fallara no eliminaba todo el riesgo: la extensión todavía podía recopilar datos y dejar mecanismos para permanecer en el equipo. Cursor advierte que desinstalarla puede no ser suficiente para retirarlos.
Phorion también encontró código preparado para Linux, pero el aviso de Cursor identifica paquetes afectados para Windows y macOS. La existencia de ese código por sí sola no confirma que se haya distribuido un paquete alterado para Linux.
Qué dicen Cursor y Anthropic
Cursor aseguró que retiró la extensión maliciosa, cerró temporalmente su mercado para revisarlo y después lo restableció. También informó que trabajó con el proveedor de alojamiento para dejar fuera de servicio el servidor utilizado por el atacante y que no encontró otras extensiones manipuladas durante su revisión.
Felix Rieseberg, integrante del equipo técnico de Anthropic, afirmó que la empresa no creó ni publicó la copia alterada. Según su declaración, tampoco hubo una intrusión en los sistemas de Anthropic o en las computadoras de sus empleados, y las versiones de sus canales oficiales no se vieron afectadas. Su afirmación describe la posición de la compañía; no explica cómo obtuvo acceso el atacante al mercado de Cursor.
WIRED señaló que Cursor no respondió a su consulta sobre cómo se publicó la extensión maliciosa ni si el incidente se debió a una intrusión en sus sistemas. Ese punto sigue sin una explicación pública en las fuentes consultadas.
Qué recomienda Cursor a los usuarios expuestos
La recomendación de Cursor se dirige a quienes instalaron o actualizaron las versiones identificadas desde su mercado en Windows o macOS durante la ventana señalada. Las extensiones se actualizan automáticamente por defecto en Cursor, aunque esa opción puede cambiarse, explicó Luke Roberts, cofundador de Phorion, a Ars Technica.
La empresa pide revisar los equipos en busca de indicios de ejecución y aislar aquellos que muestren señales de compromiso.
Para equipos afectados, Cursor recomienda retirar los componentes persistentes y considerar si es necesario reconstruir el sistema. También aconseja renovar desde un dispositivo confiable las credenciales y sesiones accesibles desde el equipo afectado: aunque el código identificado recopilaba nombres de variables de entorno, la empresa advierte que no puede descartarse un acceso posterior a credenciales a través de la puerta trasera.