xAI empuja Grok en Wall Street antes de la OPI de SpaceX, pero el uso real sigue frío
xAI lleva Grok a Wall Street antes de la OPI de SpaceX, pero su uso real todavía es limitado.
TL;DR:
xAI reclutó a firmas como Apollo Global Management, Morgan Stanley y Valor Equity Partners para probar Grok internamente.
Bloomberg reportó que varios financieros rara vez usan el chatbot para trabajo real, pese a las pruebas corporativas.
La presión ocurre antes de una posible OPI de SpaceX y mientras xAI intenta mejorar Grok para documentos, Excel y modelado financiero.
xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk integrada a SpaceX, está empujando a Grok dentro de Wall Street con pruebas internas en firmas como Apollo Global Management, Morgan Stanley y Valor Equity Partners. El movimiento busca fortalecer ingresos antes de una posible OPI de SpaceX, pero llega con una señal incómoda: según Bloomberg, varios financieros rara vez usan el chatbot para trabajo real. Para Musk, el reto ya no es solo colocar Grok en empresas con vínculos a su red de negocios, sino convertirlo en una herramienta confiable frente a rivales como Claude, de Anthropic, y productos de OpenAI.
Grok es un chatbot de IA de xAI que funciona en web, iOS, Android, X y vía API, además de contar con una oferta empresarial. La apuesta de Musk ahora apunta a un sector con presupuestos altos, uso intensivo de documentos y contratos largos: las finanzas.
Bloomberg reportó el 13 de mayo de 2026 que xAI ha reclutado a varias firmas de Wall Street con lazos con el ecosistema empresarial de Musk para probar Grok. Apollo y Morgan Stanley ya lo usan internamente junto con software de otros desarrolladores de IA, según personas familiarizadas con el asunto citadas por el medio. Valor Equity Partners también lo estaría usando.
El matiz pesa más que el anuncio: pese a que algunos bancos ya aceptaron probar o integrar Grok, varios financieros no lo están usando de forma habitual para trabajar. Ese detalle deja ver la distancia entre una venta corporativa y una adopción real dentro de equipos que viven de revisar documentos, correr modelos y producir análisis bajo presión.
La presión de SpaceX cambia el ritmo de xAI
La ofensiva de xAI ocurre en un momento sensible para el imperio empresarial de Musk. Reuters reportó en abril que SpaceX estaba pidiendo a bancos y asesores vinculados a su planeada OPI comprar suscripciones de Grok. También informó que algunos bancos habrían aceptado gastar decenas de millones de dólares al año en el chatbot e integrarlo a sus sistemas internos.
El incentivo es claro. SpaceX prepara una salida a bolsa que, según reportes citados por Reuters, podría buscar una valuación por encima de 2 billones de dólares y una recaudación de hasta 75,000 millones de dólares. Bloomberg también ha reportado que xAI quemaba casi 1,000 millones de dólares al mes antes de su fusión con SpaceX, por lo que vender suscripciones y acceso a cómputo se volvió una prioridad.
En esa estrategia aparecen varias conexiones conocidas:
- Apollo Global Management ha trabajado cerca de xAI en financiamiento para chips de Nvidia, de acuerdo con Bloomberg.
- Morgan Stanley ha sido durante años uno de los bancos más cercanos a Musk y figura entre las firmas esperadas para tener un papel relevante en la OPI de SpaceX.
- Valor Equity Partners, dirigida por Antonio Gracias, aliado de Musk, es inversionista de xAI y SpaceX.
- xAI también busca vender acceso a su infraestructura de cómputo, no solo suscripciones al chatbot.
La compañía no solo quiere que Grok entre a Wall Street por contrato. Quiere que funcione para tareas que sí importan dentro de un banco: leer presentaciones, interpretar hojas de cálculo, resumir documentos internos y apoyar modelos financieros.
Grok quiere alcanzar a Claude en tareas financieras
Dentro de xAI, el entrenamiento de Grok para finanzas ya es prioridad, según Bloomberg. La empresa ha movido personal hacia ese objetivo y ha contratado perfiles con experiencia en crédito y finanzas para enseñar al modelo a razonar sobre modelado financiero.
El enfoque incluye tareas muy concretas:
- Lectura de documentos corporativos.
- Análisis de hojas de cálculo de Excel.
- Apoyo en modelado financiero.
- Uso de información interna para evaluaciones de desempeño.
- Explotación de datos de X, la red social de Musk.
- Entrenamiento en áreas como crédito, préstamos apalancados y estructuras financieras complejas.
El objetivo interno quedó claro en un memo citado por Bloomberg:
“Nuestra meta de corto plazo es igualar el desempeño de Claude”, escribió Michael Nicolls, presidente de xAI y ejecutivo de Starlink, según un memo interno visto por Bloomberg.
Ese punto marca el tamaño del reto. En bancos y fondos, la vara no es que un chatbot responda rápido; es que lea bien documentos, no rompa fórmulas, entienda supuestos y reduzca errores en tareas donde un dato mal interpretado puede costar caro.
La transición también llega con cambios en el equipo comercial. Bloomberg reportó que Jon Shulkin, chief revenue officer de xAI y defensor clave de la estrategia para vender Grok a clientes corporativos, dejó de operar en ese rol y pasó a una posición de asesor. Shulkin también es socio de Valor Equity Partners.
La adopción de Grok enfrenta otro problema: hábito. WeRSM reportó que las descargas del chatbot cayeron cerca de 60%, una señal de que la visibilidad no garantiza uso recurrente. En Wall Street, esa misma lógica se vuelve más dura: si Grok no resuelve tareas mejor que las herramientas ya instaladas, los contratos pueden existir sin que el producto se vuelva indispensable.
Para xAI, Wall Street representa una oportunidad enorme y una prueba incómoda. Musk puede abrir puertas con su red, SpaceX puede aumentar la presión comercial y Grok puede ganar presencia en bancos. Pero la verdadera batalla empieza después de la firma: convencer a analistas, banqueros y gestores de usarlo todos los días.