Nike ha sido excluida del S&P 100. Ha sido un golpe durísimo para una empresa que ha hecho las cosas muy mal en tiempos recientes. Es decir: por primera vez, lo excluyen del listado de las 100 empresas de mayor rendimiento bursátil, algo que debería preocupar y que se espera contagie a los mercados.
¿Por qué lo digo? Pues, porque Tottenham es del Big Six. Pero aunque la regularidad nos indica que lo sigue siendo, su capacidad financiera, su masa de fanáticos y su estadio lo siguen siendo, poco a poco comienzan a haber razones para pensar en que quizá deberíamos hablar de un Big Five y de otros clubes como Aston Villa, Brighton, el propio Tottenham o Bournemouth que estarían formando parte de otro grupo, aparte, porque la regularidad también debe premiarse hacia abajo. Vamos a verlo.
Kinskỳ fue la figura
Los Spurs terminan empatando 0-0 un partido en condición de local, tras 3 jornadas en las que no le hacen un gol a nadie, y donde frente al Everton la figura del partido termina siendo precisamente tu portero. ¡Un verdadero desastre!, si me lo preguntas (que sé que no lo estás haciendo, pero ese es otro tema).
Es obvio que el proyecto de Roberto De Zerbi necesita tiempo para acomodarse. También es obvio que hay un salto importante en presión, en objetivos por cumplir y en dinámicas de trabajo, entre Sassuolo, Brighton, Marsella y el Tottenham. Acá sí se nota claramente que el equipo pertenece al Big Six, y parece ser que el genio táctico no está pudiendo domar a la bestia. Algo como lo que le pasa a Amorim en sus travesías por el Milan de Italia.
¿Quién es el encargado de anotar los goles?
Richarlison es peor que tener un dolor de muelas. Es lo que piensa la mayoría y al público lo que pida. Pero La Cacatúa era de lo poco que aunque sea con ímpetu y ocasiones random, terminaba metiéndote un par de goles y sacando puntos en partidos de los que sus fanáticos no esperaban nada.
Dominic Solanke jugó una hora de partido. Marmoush jugó casi 80 minutos. Y el Everton, que tuvo un mercado de fichajes fatal, que perdió talento ofensivo y que se encomienda a Tierno Barry para hacer las cosas en ofensiva, termina con mayor cantidad de goles esperados (xG) y haciendo que tu portero sea la figura del partido, en un encuentro del que se esperaba más presión y ánimo por sacar un resultado. Que hubo tal presión, sí, pero cuando faltaban 10 o 15 minutos de partido por disputarse.

La vuelta de Maddison al mediocampo, que seguro estará para la jornada del 19 de septiembre bien temprano en la mañana cuando reciban a un alicaído Aston Villa, es a lo que se aferran los aficionados del Tottenham, que a estas alturas más de uno tendrá una camiseta del Arsenal comprada y escondida en un cajón, por si toca celebrar triunfos ajenos.