SpaceX protagoniza la mayor salida a bolsa de la historia y convierte a Musk en el primer billonario del mundo
SpaceX recaudó 75,000 millones en la mayor OPI de la historia y convirtió a Musk en el primer billonario.
TL;DR:
- SpaceX colocó 555.6 millones de acciones a 135 dólares y recaudó 75,000 millones de dólares: la mayor salida a bolsa jamás registrada.
- La operación valoró a la empresa en cerca de 1.77 billones de dólares y empujó la fortuna de Elon Musk por encima del billón, un hito sin precedentes.
- La acción debutó en Nasdaq bajo el símbolo SPCX a 150 dólares, un 11% sobre el precio de salida, pese a que la compañía aún no reporta ganancias.
SpaceX rompió este viernes 12 de junio de 2026 todos los récords del mercado: recaudó 75,000 millones de dólares en su salida a bolsa —la mayor de la historia— y empezó a cotizar en Nasdaq bajo el símbolo SPCX. La compañía de Elon Musk colocó 555.6 millones de acciones a 135 dólares cada una, lo que la valoró en cerca de 1.77 billones de dólares, entre las diez empresas más valiosas del mundo y por encima de su propia Tesla. El estreno catapultó a Musk por arriba del billón de dólares (un millón de millones) y lo convirtió, al menos sobre el papel, en el primer billonario de la historia. La cifra deja pequeño el debut de la petrolera Saudi Aramco, que en 2019 levantó 29,400 millones y hasta hoy ostentaba el récord.
La avalancha de demanda fue brutal. La oferta quedó sobresuscrita más de cuatro veces, y los pequeños inversionistas —la base de fans de Musk en el trading minorista— colocaron pedidos por más de 100,000 millones de dólares, muy por encima del 20% de las acciones que tenían reservado. SpaceX fijó el precio de antemano y, en la práctica, lo puso sobre la mesa en plan "lo tomas o lo dejas".
El estreno no defraudó a los alcistas. La acción abrió hacia el mediodía en Nueva York a 150 dólares, un 11% por encima del precio de salida, y trepó hasta los 168.75 —alrededor de un 25% de ganancia—. Musk tocó la campana de apertura a distancia desde Starbase, en Texas, mientras la presidenta Gwynne Shotwell y el director financiero Bret Johnsen encabezaban la ceremonia en el parqué neoyorquino.
📷 Imagen sugerida — Unsplash: "Nasdaq MarketSite stock exchange trading screen" · Caption: "El debut de SPCX convirtió la salida a bolsa de SpaceX en la mayor de la historia. Imagen ilustrativa." (inserta la imagen desde la tarjeta de Unsplash y elimina esta línea)
Una valoración de ciencia ficción para una empresa que aún no gana dinero
No todo el mundo aplaude. SpaceX llega a bolsa valorada en unas 93 veces sus ventas y todavía registra pérdidas netas, pese a haber facturado alrededor de 18,670 millones de dólares en 2025. El veterano vendedor en corto James Chanos la describió como una OPI de "esperanzas y sueños", movida por el entusiasmo hacia Musk y la inteligencia artificial más que por los números de una compañía que aún no da beneficios.
Buena parte del plan para dominar lo que la empresa ve como un mercado de 26.5 billones de dólares en IA descansa sobre tecnología que no existe o que nunca se ha probado a esa escala: centros de datos en órbita, fábricas en la Luna, colonias en Marte.
"El mercado total al que puede aspirar el espacio es infinito. Puedes construir las historias que quieras —colonias en Marte, fábricas en la Luna, centros de datos en el espacio— para justificar la valoración." — James Chanos, fundador de Chanos & Co.
Del otro lado del mostrador, los compradores no parecen mirar las hojas de cálculo. Kim Forrest, directora de inversiones de Bokeh Capital Partners —que aclara que ella no compra OPI—, resume el ánimo del mercado: quienes entran a SpaceX, dice, "quieren ser parte del futuro".
"Probablemente sea la OPI más esperanzadora [...] Y resulta curiosamente esperanzador en estos tiempos, cuando nos movemos entre los polos de la codicia y el miedo." — Kim Forrest, Bokeh Capital Partners
Musk es el primer billonario, pero sobre el papel
El gran titular para Musk es personal. Al fijarse el precio de la OPI, su patrimonio cruzó el billón de dólares, algo que ningún ser humano había alcanzado, según cálculos de Forbes y Reuters citados por CBS News. Antes del debut, distintos rastreadores ubicaban su fortuna entre los 800,000 y los 970,000 millones de dólares; el estreno la empujó por encima del umbral.
La letra chica importa. Esa riqueza es "en papel" y depende de que la acción aguante: si SPCX cae por debajo de los 135 dólares, Musk podría volver a quedar por debajo del billón, advirtió CBS. El fundador tampoco podrá vender una sola acción hasta un año después del arranque de la cotización, y controla cerca del 84% del poder de voto, lo que en la práctica le permite elegir al consejo y blindar su silla de CEO.
El verdadero premio gordo está atado a metas que rozan la ciencia ficción. Para llevarse hasta 1,300 millones de acciones clase B adicionales, repartidas por tramos, SpaceX tendría que cumplir condiciones como estas:
- Alcanzar una capitalización de mercado de 7.5 billones de dólares.
- Construir centros de datos fuera de la Tierra capaces de entregar 100 teravatios de cómputo al año.
- Establecer una colonia humana permanente en Marte con al menos un millón de habitantes.
Ninguna es trivial.
El primer dominó de una ola de salidas a bolsa de IA
SpaceX no llega sola: es la primera de tres grandes salidas a bolsa que buscan exprimir el apetito por la IA. Anthropic, creadora del chatbot Claude, presentó su solicitud confidencial el 1 de junio con una valoración cercana a los 965,000 millones de dólares, según CNN. OpenAI hizo lo propio el 8 de junio, valorada en torno a los 852,000 millones, reportó TheStreet. Juntas, las tres acumulan un canal de salidas a bolsa de unos 3.6 billones de dólares —Goldman Sachs y Morgan Stanley llevan los libros de los dos debuts de IA—, el mayor examen hasta la fecha sobre si el mercado público pagará los precios que fijó el mercado privado.
"Es un acontecimiento importante, una especie de antesala para Anthropic y OpenAI. Cuando miro a las tres y la cantidad de capital que están levantando, me dice que la demanda de IA sigue muy fuerte, aunque hayamos visto más volatilidad. Y creo que parte de esa volatilidad en el mercado ha sido posicionamiento de cara a las expectativas por estas salidas a bolsa." — Anthony Saglimbene, estratega jefe de mercado de Ameriprise
El giro de SpaceX hacia la IA explica buena parte del fervor. En seis meses pasó de ser una empresa de cohetes e internet satelital a una aspirante a potencia de cómputo. Tras absorber en febrero a xAI, la otra compañía de Musk, hoy alquila capacidad de cómputo a Google por unos 920 millones de dólares al mes y a Anthropic por 1,250 millones mensuales —más de 40,000 millones en total—, según Fortune. Ese negocio, alimentado por su centro de datos Colossus en Memphis y sus 220,000 GPU de Nvidia, está llamado a convertirse en su mayor fuente de ingresos. La ironía: el modelo Grok de xAI sigue rezagado frente a los chatbots de Anthropic y OpenAI, sus rivales directos en la carrera.
¿Y el inversionista de a pie? Llegará a SpaceX sin moverse
Aquí está el ángulo que toca a cualquiera con un fondo indexado. La mayoría de los pequeños inversionistas no pudo comprar al precio de salida, pero terminará teniendo una rebanada de SpaceX casi sin enterarse. Las reglas de los índices se aceleraron: Nasdaq permite la entrada al Nasdaq-100 en apenas 15 días de cotización, FTSE Russell recortó su espera a cinco días y MSCI sumaría SPCX a sus índices globales unos 10 días hábiles después del debut. El club exclusivo es el S&P 500, que no la incluirá hasta que la empresa hile cuatro trimestres de ganancias contables positivas, algo que no se espera antes de 2027.
La OPI también reparte ganancias entre un abanico de respaldos. Valor Equity Partners, dirigida por el consejero Antonio Gracias, es la segunda mayor accionista después de Musk con un 6.7% de las acciones Clase A; Shotwell y Johnsen suman millones de acciones y opciones; y la lista de beneficiados llega hasta fondos de capital de riesgo, vehículos de inversión e incluso miembros de la administración Trump. Cinco bancos —Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase— lideraron la colocación, con otros 18 participando.
El récord ya está firmado: nadie había recaudado tanto en una salida a bolsa, y nadie había sido tan rico. Lo que el mercado compró este viernes, más que cohetes y satélites, es una apuesta por Elon Musk y por la inteligencia artificial. Si la apuesta resiste lo dirán los próximos meses, cuando Anthropic y OpenAI salgan a poner a prueba el mismo entusiasmo.