La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido, conocida como CMA, abrió una investigación sobre si los términos comerciales de Meta pueden imponer condiciones injustas a editores y anunciantes que usan sus plataformas. El regulador examinará el posible uso del contenido de sus sitios, incluso para funciones de inteligencia artificial.
Según la CMA, las condiciones podrían permitir a Meta recopilar contenido de páginas de empresas y medios para desarrollar sus propios productos sin darles una elección sobre cómo se utiliza. La preocupación alcanza a negocios que dependen de servicios como Facebook e Instagram para llegar a sus audiencias.
Qué investigará la CMA
El regulador analizará primero si Meta tiene una posición dominante en uno o varios mercados relevantes del Reino Unido. Si la respuesta es afirmativa, evaluará si sus términos comerciales actuales o las modificaciones propuestas constituyen un abuso bajo la Ley de Competencia de 1998.
La apertura del expediente no implica que se haya demostrado una infracción. La CMA prevé recopilar información y consultar a Meta y a terceros durante una primera fase que va de octubre de 2026 a enero de 2027. El calendario es orientativo y no fija una fecha para la resolución del caso.
Los cambios siguen en pausa
Meta había previsto introducir los nuevos términos el 30 de octubre y después aplazó la fecha al 20 de noviembre. El 28 de octubre anunció una pausa en la aplicación mientras consulta a grupos del sector, de acuerdo con la CMA.
La investigación británica es un proceso distinto al de Noruega, donde un tribunal de Oslo frenó provisionalmente los cambios tras una solicitud de diez medios mientras se decide si son legales.

Meta dijo a Reuters que considera que no hay fundamentos para la investigación y que ya se comprometió a consultar a editores y otras partes interesadas antes de modificar las condiciones.
El desacuerdo sobre el rastreo
Meta retiró del texto propuesto la referencia explícita a "entrenar" y limitó el uso del contenido recopilado a sus productos publicitarios y comerciales, informó Nieman Lab. Juristas consultados por el medio advirtieron que la redacción seguía siendo amplia y podía abarcar el desarrollo de herramientas de IA.
La empresa sostiene que los propietarios de los sitios pueden comunicar sus preferencias de rastreo mediante robots.txt, un archivo que ofrece instrucciones a los programas que recorren la web. Nieman Lab señaló el 26 de octubre que los términos revisados no incluían una garantía expresa de respeto a esas preferencias.
La investigación deberá examinar tanto el alcance de esas condiciones como la posición de Meta en el mercado británico antes de determinar si existe un problema de competencia.


