TL;DR:
- Grupo Gigante avisó a la Bolsa Mexicana de Valores que su división restaurantera evalúa comprar La Casa de Toño, en fase preliminar y sin contrato vinculante.
- Bloomberg reportó que los dueños contrataron a BBVA México como asesor financiero exclusivo y que la operación superaría los 400 millones de dólares por 81 sucursales.
- Ni la cadena ni el banco han hablado en público, y los restaurantes siguen operando sin cambios anunciados para clientes o trabajadores.
Grupo Gigante informó a la Bolsa Mexicana de Valores que su división de restaurantes evalúa la compra de La Casa de Toño, la cadena de pozole y antojitos que nació en un zaguán de la colonia Clavería y hoy es una de las marcas de comida mexicana más reconocidas del país. La confirmación llegó el 23 de julio de 2026, horas después de que Bloomberg reportara que los dueños de la cadena contrataron a BBVA México como asesor financiero exclusivo para explorar una venta superior a los 400 millones de dólares. Gigante fue puntual en su aviso al mercado: la evaluación es inicial y preliminar, no hay contratos definitivos ni vinculantes, no se ha acordado un precio y no existe certeza de que la operación se concrete.
Gigante confirmó el interés, no la compra
El aviso a la Bolsa fue corto y cuidadoso. A través de Grupo Restaurantero Gigante, su brazo de restaurantes, el conglomerado dijo que participa en una evaluación inicial y preliminar sobre una eventual adquisición. Hasta ahí llega la versión oficial.
Lo que el propio grupo puso por escrito ante el mercado:
- No existen contratos definitivos ni vinculantes.
- No se ha acordado un precio ni una contraprestación por la compra.
- La revisión forma parte del análisis habitual de oportunidades de crecimiento, tanto orgánicas como por adquisición.
- No hay garantía de que la operación llegue a materializarse.
Ni La Casa de Toño ni BBVA México han dicho una palabra en público sobre el proceso. Ese silencio pesa: por ahora, la única versión oficial de esta historia viene de un comprador que dice estar mirando, no de un vendedor que dice estar vendiendo.
Los 400 millones salen de un documento para inversionistas
La cifra que hoy es tendencia no la anunció ninguna de las dos empresas. Viene del reporte de Bloomberg, que revisó material preparado para inversionistas. Según esos documentos, los accionistas de la cadena contrataron a BBVA México como asesor financiero exclusivo para explorar alternativas estratégicas, entre ellas la venta, y la operación superaría los 400 millones de dólares incluyendo las 81 sucursales que hoy conforman el negocio.
Ese mismo material describe a la cadena como "líder indiscutible" del segmento de restaurantes de comida mexicana, y sostiene la valuación en cinco puntos:
- Un modelo de negocio altamente rentable.
- Una operación estandarizada entre sucursales.
- Alta rotación de clientes.
- Fuerte reconocimiento de marca.
- Espacio real para crecer fuera de México.
Las presentaciones también dejan ver algo revelador: los dueños llevaban años recibiendo propuestas de compra, y ninguna había derivado en un proceso formal como el actual.
La cuenta implícita es sencilla. Más de 400 millones de dólares entre 81 restaurantes dan cerca de 5 millones de dólares por sucursal. Es el precio de una marca con fila en la banqueta, no el de un local con mesas.
¿Y para qué querría vender un negocio que funciona? Según la documentación citada por Bloomberg, el objetivo es levantar capital para una nueva etapa de crecimiento con planes hacia Estados Unidos, Latinoamérica y otras regiones de México. Ahí está el dato que le importa al lector hispano del otro lado: el dinero de esta operación estaría destinado, en parte, a llevar el pozole a mercados donde hoy no existe.

Qué compraría Gigante: 81 restaurantes para una división que ya tiene 257
Grupo Restaurantero Gigante opera hoy 257 restaurantes en México. Su historia arrancó en 1971 con el primer Toks y se fue armando por piezas: la franquicia de Panda Express desde 2011, Shake Shack desde 2019 (21 unidades al primer trimestre de 2026) y la taquería El Farolito, adquirida en 2020. En 2014 compró California y Beer Factory; a los restaurantes California los convirtió en Toks un año después, y Beer Factory cerró sus cinco unidades en diciembre de 2024.
Sumar de un golpe las 81 sucursales de La Casa de Toño significaría casi un tercio más de restaurantes para esa división.
El movimiento llega en un momento muy concreto de la empresa. Una revisión de Expansión publicada en junio de 2026 muestra un conglomerado que viene podando su lado de tiendas: RadioShack pasó de 149 unidades en 2022 a 16 al cierre del primer trimestre de este año, con 133 cortinas abajo, y el grupo cerró 26 tiendas Office Depot entre 2022 y 2026. Del otro lado del portafolio, Petco llegó a 156 unidades.
Los números del trimestre explican la urgencia. Los ingresos de Grupo Gigante crecieron apenas 0.2%, hasta 8,743 millones de pesos; el Ebitda avanzó 1.4% y la utilidad neta cayó 3.3%, presionada por un consumo débil. Y el retail especializado, que incluye Office Depot y sus subsidiarias, todavía representaba 70% de las ventas consolidadas al cierre del año pasado. Traducido: el negocio que más pesa es el que menos crece.
"Es un proceso de optimización", dijo a Expansión el analista bursátil independiente Carlos Hermosillo sobre esa reconfiguración, en la que el grupo deja de lado marcas poco rentables para concentrarse en las que dan mejor retorno.
Gigante cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores y no tiene un dueño único. La familia Losada, fundadora, conserva peso: Ángel Losada Moreno preside el Consejo de Administración y Federico Bernaldo de Quirós González Pacheco es el director general.
Del anafre de Clavería a la mesa de negociación
Del otro lado de la mesa hay un negocio que nunca necesitó Bolsa. Marco Antonio Campos Paradán, estudiante de Derecho, puso un puesto de quesadillas frente a una gasolinera en la colonia Clavería, en Azcapotzalco. Cuando las autoridades le impidieron seguir vendiendo en la calle, movió el changarro al zaguán de la casa de sus padres, en la calle Floresta. Ahí, ya con mesas, entró el pozole al menú.
El lugar se llamaba Las Dos Poblanas, por el estado de origen de su madre y su abuela. Los clientes lo rebautizaron por su cuenta: la casa de Toño. En 1996 Campos registró oficialmente la marca, con domicilio en Floresta 77. La segunda sucursal, Marina Nacional, no abrió hasta 2007; después vinieron Narvarte (2009), Cuajimalpa y Neza (2011), Aragón (2013), y Coapa, Plaza Lindavista y WTC (2015).
En una entrevista con Reforma recuperada por El Financiero, el fundador contó cómo se sostenía aquella operación en sus primeros doce o trece años, cuando hacía las compras a las 5:30 de la mañana:
"Era el jefe de compras, el chef, lavaba, vendía y preparaba"
Dos obsesiones explican buena parte del modelo que hoy vale cientos de millones: la velocidad, con un estándar interno de no más de siete minutos para despachar una orden, y la producción centralizada, que busca que el pozole sepa igual en Iztapalapa que en Lindavista. En 2023, la CANIRAC lo nombró Restaurantero del Año.
Para quien va por su pozole, hoy no cambia nada
La cadena sigue operando con normalidad en sus 81 restaurantes, sin cambios anunciados para clientes ni para trabajadores. No hay comprador definido, no hay precio pactado y no hay fecha.
Lo que sí está sobre la mesa es quién financia el siguiente capítulo. Si la operación cierra, una marca que creció recomendación por recomendación pasaría a manos de un grupo que necesita crecimiento y que tiene con qué pagarlo. Si no cierra, La Casa de Toño se queda con un proceso abierto, un asesor financiero contratado y varios interesados que ya vieron los números.
Preguntas rápidas sobre la venta de La Casa de Toño
¿Ya se vendió La Casa de Toño?
No. Al 24 de julio de 2026 no existe una venta cerrada. Grupo Gigante informó a la Bolsa Mexicana de Valores que evalúa la compra en una etapa inicial, sin contratos definitivos ni vinculantes y sin un precio acordado. La cadena sigue operando con normalidad.
¿Cuánto vale La Casa de Toño?
Los documentos para inversionistas citados por Bloomberg apuntan a una operación superior a los 400 millones de dólares, e incluyen las 81 sucursales de la cadena. Es una cifra del proceso de venta, no una valuación confirmada por La Casa de Toño, por BBVA México ni por Grupo Gigante.
¿Qué restaurantes son de Grupo Gigante?
Grupo Restaurantero Gigante opera 257 restaurantes en México. Sus marcas son Toks, que abrió su primera unidad en 1971, Panda Express desde 2011, Shake Shack desde 2019 y la taquería El Farolito, adquirida en 2020. El conglomerado también controla Office Depot y participa en Petco.
El negocio que los clientes bautizaron sin pedirle permiso al dueño está hoy sentado frente a un conglomerado que cotiza en Bolsa. Si el trato se firma, el pozole de Clavería tendrá presupuesto para cruzar la frontera. Si no, seguirá saliendo de la misma cocina central que surte a las 81 sucursales, y el cliente de la fila no notará ninguna diferencia.