Los televisores LG rastrean la red de casa para identificar cada aparato conectado, desde teléfonos hasta impresoras, y siguen reconociendo lo que aparece en pantalla aunque el equipo se use solo como monitor HDMI. Lo documenta una investigación de 135 minutos de Gamers Nexus, hecha con Level1Techs e investigadores de seguridad independientes sobre modelos OLED de venta al público, entre ellos el G5, y reseñada el 7 de septiembre de 2026 por medios de tecnología y ciberseguridad. El mismo trabajo demostró que un televisor puede convertirse en micrófono encubierto, aunque ese escenario llegó después de que los investigadores tomaran el control del equipo con vulnerabilidades de webOS que siguen en divulgación responsable. Esa distinción decide qué puede hacer el dueño. LG no había comentado los hallazgos, según los medios que cubrieron el reporte.
Lo que el televisor hace sin que nadie lo ataque
Los equipos probados recorren la red local en busca de hardware que nada tiene que ver con ver televisión. CyberInsider, que revisó la investigación, enumera teléfonos, computadoras, relojes inteligentes, switches de red, impresoras, impresoras 3D, servidores y equipos de climatización entre los dispositivos identificados, junto con nombres de dispositivo, direcciones MAC, direcciones IP internas e intensidad de señal. El análisis del firmware mostró además la detección de redes Wi-Fi vecinas con su nombre, su potencia y su canal; Notebookcheck agrega la recolección de datos de ubicación.
Ese barrido convive con el reconocimiento automático de contenido, o ACR: la tecnología que toma muestras de lo que se ve y se escucha en la pantalla, las convierte en una huella digital y la compara contra una base de referencia para saber qué se está reproduciendo. Gamers Nexus encontró que el ACR seguía activo en algunas configuraciones incluso cuando el televisor funcionaba sobre todo como pantalla HDMI. Cambiar de entrada no lo apaga.
Los investigadores estimaron que un solo televisor puede intercambiar alrededor de 4 GB mensuales de datos relacionados con ACR. La actividad de LG Channels también generaba peticiones de red que permitían identificar qué canal se estaba viendo.
Todo eso alimenta a LG Ad Solutions, el brazo publicitario de la compañía, constituido como Alphonso Inc. y del que LG tomó una participación de control en 2021. LG afirma haber vendido unos 216 millones de televisores inteligentes en el mundo, y su división de publicidad dice tener acceso a 363 millones de dispositivos secundarios solo en Estados Unidos: los teléfonos y pantallas que conviven con el televisor en la misma casa.
El micrófono grabó, pero primero hubo que tomar el control del televisor
Aquí es donde buena parte de la cobertura mezcla dos cosas distintas. Las demostraciones de audio no salieron de un televisor recién sacado de la caja: llegaron después de que los investigadores rootearan las unidades de prueba. Con el equipo ya bajo su control, grabaron a través del micrófono integrado, de webcams USB, del micrófono del control remoto y de otras fuentes de audio. En una demostración, un G5 siguió grabando en local después de que le quitaran la conexión de red, y ese audio se recuperó al restablecerla. También capturaron el sonido de una llamada que pasaba por el televisor.
CyberInsider lo formula sin rodeos: esas pruebas no demuestran que LG esté grabando conversaciones privadas en secreto, sino que el hardware y el software que ya vienen dentro del televisor pueden ser abusados por un atacante que logre comprometerlo. Malwarebytes plantea la misma separación, una parte de los hallazgos describe el comportamiento previsto del producto y otra depende de vulnerabilidades.
Esas vulnerabilidades incluyen ejecución remota de código en webOS. Los investigadores las reportaron a la empresa y mantienen reservados los detalles técnicos mientras avanza la divulgación responsable, así que hoy no existe una lista pública de fallas ni parches confirmados que el dueño pueda comprobar por su cuenta.
En julio de 2026, en el contexto de una polémica anterior, LG declaró que sus televisores no recopilan, graban ni almacenan conversaciones ambientales, y que el reconocimiento de voz es una función opcional que el usuario activa, según recogió Decrypt. Esa postura se refiere al funcionamiento normal del producto y no responde a lo que puede hacer un televisor ya comprometido.
La siguiente tabla separa qué observaron los investigadores en equipos sin intervenir y qué necesitó primero tomar el control del aparato.
| Hallazgo | Condición en que se observó |
|---|---|
| Escaneo de la red local e identificación de aparatos | Televisor sin comprometer |
| ACR activo incluso usando el equipo como pantalla HDMI | Televisor sin comprometer |
| Telemetría publicitaria hacia LG Ad Solutions | Televisor sin comprometer |
| Grabación por micrófono, webcam USB y control remoto | Solo tras tomar el control de la unidad de prueba |
| Audio guardado sin red y enviado al reconectar | Solo tras tomar el control de la unidad de prueba |
| Ejecución remota de código en webOS | Vulnerabilidades reportadas, en divulgación responsable |
El acuerdo con Texas es de mayo y obliga en Texas
El 11 de mayo de 2026, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, anunció un acuerdo con LG Electronics U.S.A. que impide a la empresa seguir usando ACR para recopilar datos de visualización sin consentimiento informado. El texto la obliga a mostrar un aviso emergente en los televisores que explique cómo se recopilan y se usan esos datos, a publicar la misma información en su sitio web y a ofrecer una salida clara y simple. También le prohíbe transferir datos de visualización al Partido Comunista Chino en cualquier forma. Antes había firmado un acuerdo similar con Samsung, y los casos contra Sony, Hisense y TCL siguen abiertos.
El alcance manda. Ese acuerdo protege a los consumidores de Texas y se firmó cuatro meses antes de que se publicara la investigación. En México, España o el resto de América Latina, el único control disponible sigue siendo el de los menús de privacidad del propio televisor.
Las recomendaciones que dejaron los investigadores son de contención, no de reparación: desconectar el televisor de la red mientras avanza la divulgación de las fallas y usar un reproductor externo. Malwarebytes suma instalar las actualizaciones de firmware, revisar los permisos de ACR, publicidad personalizada y reconocimiento de voz, no aceptar por inercia cada pantalla de consentimiento, colocar el televisor en una red separada de la principal y desactivar UPnP en el router cuando no haga falta.
Los parches de webOS todavía no son públicos, los casos de Texas contra Sony, Hisense y TCL siguen en tribunales y Gamers Nexus ya levanta fondos para repetir el ejercicio con Samsung, Vizio y otras marcas. Lo que deja instalado la investigación no es un problema de una sola marca, sino una duda razonable sobre el resto del catálogo.