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Kraken Technology levanta 175 millones de dólares y se convierte en unicornio de la defensa naval

Kraken cerró una Serie B de 175 millones de dólares liderada por DTCP y alcanzó una valuación de 1.000 millones.

por Dilis Salazar
Kraken Technology levanta 175 millones de dólares y se convierte en unicornio de la defensa naval

TL;DR:

  • Kraken Technology Group cerró una Serie B de 175 millones de dólares (unos 130 millones de libras) liderada por DTCP.
  • La ronda valúa a la compañía en 1.000 millones de dólares. Solo el British Business Bank puso 27 millones de libras, según UKTN.
  • Sus embarcaciones se fabrican con Rheinmetall en Alemania, Anduril en Estados Unidos y Davie en Canadá, y la empresa dice que anunciará pronto acuerdos en Medio Oriente e Indo-Pacífico.

Kraken Technology Group cerró una Serie B de 175 millones de dólares que la valúa en 1.000 millones y la convierte en el nuevo unicornio europeo de la defensa marítima. La ronda, anunciada el 9 de julio de 2026, la lideró DTCP y sumó al British Business Bank, al NATO Innovation Fund y a la alemana Rheinmetall, entre otros. La empresa, fundada en 2020 y con base en Fareham, en el sur de Inglaterra, construye embarcaciones no tripuladas de superficie y subsuperficie que ya usan el Ministerio de Defensa británico, socios europeos de la OTAN y el Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos (USSOCOM). El dinero, dice la compañía, irá a desarrollar sus vehículos de superficie, mejorar sus cargas útiles y abrir plantas de producción locales en más países.

Un USV (uncrewed surface vessel) es una embarcación de superficie que navega sin tripulación a bordo y ejecuta misiones con distintos grados de autonomía. Kraken vende cuatro:

  • K3 Scout, la más conocida: vigilancia, logística y ataque de precisión, según Sifted.
  • K4 Manta, plataforma híbrida de tránsito rápido en superficie y operaciones encubiertas bajo el agua.
  • K5 Kraken, pensada para combate costero y de aguas cercanas.
  • K7 Sabre, que Anduril fabricará en Estados Unidos junto con la K5.

Mal Crease, fundador y CEO, no dejó pasar el momento:

"En Kraken nos entusiasma asociarnos con DTCP, que encabeza un grupo tan prestigioso de inversionistas europeos e internacionales. Esta importante ronda de financiación acelerará el despliegue global de Kraken y permitirá desplegar capacidades endurecidas, confiables y listas para la misión para la OTAN y sus socios de todo el mundo, a una escala sin precedentes en el dominio marítimo."

Crease no es un fundador de perfil tecnológico clásico: Tech.eu lo describe como excorredor de lanchas rápidas, y la propia empresa presume que su ADN viene de las regatas de altura. Ese origen explica por qué sus embarcaciones se venden por velocidad y aguante en mar picado antes que por software.

A boat speeds through the water, leaving a trail.
Photo by J CF / Unsplash

Buena parte del dinero salió de bolsillos públicos

La lista de inversionistas explica más que la cifra. El British Business Bank, banco de desarrollo del gobierno británico, aportó 27 millones de libras, de acuerdo con UKTN. También entró el NATO Innovation Fund, el fondo de capital de riesgo de 1.000 millones de euros sostenido por 24 aliados de la OTAN, España entre ellos, según la lista de países participantes que publica el propio fondo. Y el National Security Strategic Investment Fund del Reino Unido, junto con la estonia SmartCap y las firmas Notion Capital y Speedinvest, convirtió a capital las notas que ya tenía en la empresa.

Completan la ronda Inocea Group y las gestoras HICO, Thesiger Capital Group, BOKA Capital, Supernova Invest y Hakluyt Capital. PJT Partners actuó como asesor financiero exclusivo y Clifford Chance como asesor legal, según el comunicado.

Para el lector hispanohablante hay un detalle que rara vez aparece en los titulares: cuando un fondo multisoberano como el NIF entra a una ronda, el dinero de los contribuyentes de dos docenas de países, incluido el español, queda del mismo lado de la mesa que los fondos privados. No es una anomalía. Es el modelo con el que Europa decidió financiar su industria de defensa emergente.

Sus fabricantes también son sus inversionistas

Rheinmetall pone dinero y, además, produce. La fabricación en serie del K3 Scout arrancó en abril de 2026 en el astillero Blohm+Voss de Hamburgo, propiedad del grupo alemán. En Estados Unidos, Anduril Industries anunció en abril que fabricaría el K5 Kraken y el K7 Sabre en sus propias instalaciones. En Canadá, el astillero Davie, del grupo Inocea, firmó en mayo un acuerdo similar. Kraken adelanta que vienen socios equivalentes en Medio Oriente e Indo-Pacífico.

El esquema le ahorra a la compañía el gasto más pesado de la industria naval: los astilleros. Y le resuelve el requisito político que hoy pesa más que el precio en cualquier licitación europea, que las embarcaciones se armen dentro del país que las compra.

Ole Aguirre, socio de DTCP, resumió la tesis de inversión:

"El dominio marítimo está profundamente subinvertido, y Kraken ha tomado un papel de liderazgo al llevar al mercado, en muy poco tiempo, embarcaciones no tripuladas de alta velocidad, asequibles y críticas para la misión."

El apetito no es exclusivo de Kraken. Las startups europeas de defensa, seguridad y resiliencia levantaron un récord de 8.700 millones de dólares en 2025, según un análisis conjunto de Dealroom y el NATO Innovation Fund.

Lo que el comunicado no dice

La compañía afirma que sus plataformas están "desplegadas en apoyo de múltiples conflictos en curso", pero no nombra ninguno. Tampoco publica ingresos, pedidos en firme ni margen. El contrato concreto más grande que sí tiene nombre y cifra es un acuerdo OTA de 49 millones de dólares con USSOCOM que Kraken anunció en mayo de 2026.

⚠️
La valuación de 1.000 millones de dólares surge del precio pactado en esta ronda, no de una auditoría ni de ingresos publicados. Kraken no ha divulgado facturación, cartera de pedidos ni los conflictos donde operan sus embarcaciones.

El calendario ayudó al anuncio. Un día antes, el 8 de julio, Kraken dijo haber ejecutado con la empresa Capewell el primer lanzamiento aéreo de un USV: un K3 Scout arrojado desde un avión A400M a 1.300 pies de altura, unos 400 metros. La demostración vende exactamente lo que la ronda financia, la idea de que estas embarcaciones se puedan colocar en cualquier costa del mundo en horas.

Kraken llega a los 1.000 millones sin haber construido un solo astillero propio y con el dinero de media OTAN en su tabla de accionistas. Es la fotografía más nítida de cómo se está financiando hoy la defensa europea: capital de riesgo, bancos de desarrollo estatales y contratistas tradicionales empujando en la misma dirección, y un mercado de embarcaciones autónomas que crece porque hay guerras abiertas que las están usando.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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