TL;DR:
- Maersk reactiva el paso por el Canal de Suez para su servicio entre Medio Oriente y la costa este de Estados Unidos.
- El retorno a esta ruta reducirá los tiempos de navegación en un promedio de 7 días rumbo al oeste y 14 días al este.
- La medida coincide con un paro casi total en el Estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos contra objetivos en Irán.
La naviera danesa Maersk, uno de los gigantes mundiales del transporte marítimo de mercancías, anunció este jueves que reanudará el tránsito de sus barcos por el Canal de Suez para su servicio MECL, que conecta Medio Oriente con la costa este de Estados Unidos. La medida busca recortar hasta dos semanas de navegación frente al desvío por el Cabo de Buena Esperanza, vigente desde finales de 2023 por los ataques hutíes. Sin embargo, la audaz apuesta logística de la firma ocurre en un momento de extrema volatilidad en la región: el vecino Estrecho de Ormuz se encuentra prácticamente paralizado tras una escalada militar de ataques recíprocos entre Irán y Estados Unidos.


Días ganados al mar: los detalles del plan de Maersk
El regreso al estratégico paso egipcio representa un alivio operativo inmediato para las cadenas de suministro globales. Según el comunicado oficial de Maersk, la reanudación del servicio MECL a través de la ruta trans-Suez acortará los tiempos de tránsito de manera drástica. Los trayectos hacia el oeste verán una reducción promedio de 7 días, mientras que las rutas en dirección este ahorrarán hasta 14 días de navegación.
El cronograma logístico ya tiene nombres propios y fechas definidas para la reactivación:
- El viaje inaugural hacia el oeste a través del Mar Rojo lo realizará el buque Maersk Denver (viaje 627W).
- En sentido inverso, el primer barco rumbo al este será el Maersk Chicago (viaje 624E).
- A partir de agosto, la compañía sumará una escala regular en dirección este en el puerto saudí de Yeda.
Este movimiento no es un hecho aislado. Se suma a la decisión informada el pasado 6 de julio, cuando Maersk y su socio Hapag-Lloyd anunciaron que reactivarían el Canal de Suez para el servicio AE15, que conecta Asia y Europa bajo su alianza conjunta Gemini.
La respuesta de los mercados de valores fue inmediata, aunque fría. Las acciones de ambas navieras registraron caídas debido a que los inversionistas prevén que rutas más cortas aumentarán de golpe la capacidad de barcos disponibles en el mercado global, lo que presionará las tarifas de fletes marítimos a la baja.
El caos en Ormuz frena el paso de los superpetroleros
El contraste con lo que ocurre a unos kilómetros de distancia es severo. Mientras Suez reabre tímidamente sus compuertas al gran comercio de contenedores, el Estrecho de Ormuz se asfixia. El paso de petroleros por este canal neurálgico para el suministro energético mundial cayó a un mínimo histórico este jueves, de acuerdo con datos recopilados por Reuters y Bloomberg. Solo dos barcos de carga lograron transitar la zona durante las primeras horas del día, y decenas de buques optaron por apagar sus sistemas de rastreo satelital para no ser detectados.
La crisis estalló el lunes cuando el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán disparó misiles contra buques comerciales. La agresión provocó daños severos en al menos dos de ellos, incluido un metanero de gas natural licuado (GNL) de bandera qatarí y un buque cisterna de crudo con bandera de Arabia Saudita.
La respuesta de Washington fue contundente. El Mando Central de Estados Unidos lanzó una oleada de ataques que impactaron más de 80 objetivos militares dentro de territorio iraní. Tras la ofensiva, el presidente Donald Trump dio un mensaje directo y declaró que el cese al fuego acordado en junio con Teherán está oficialmente roto.
Un cálculo de riesgo para el comercio global
Aunque el Canal de Suez y el Estrecho de Ormuz son pasos marítimos geográficamente separados por la Península Arábiga, comparten el mismo ecosistema de seguridad en Medio Oriente. Las tensiones geopolíticas de uno impactan de inmediato las decisiones de navegación del otro.
La propia Maersk admitió en su comunicado corporativo que el regreso a Suez es condicional. La naviera mantiene activos planes de contingencia listos para ejecutarse en caso de que la seguridad en el Mar Rojo vuelva a deteriorarse. De hecho, la empresa ya había cancelado anteriormente los cruces por el Estrecho de Ormuz y modificado servicios vinculados a Medio Oriente a principios de este año debido a choques militares previos en la zona.
La jugada comercial de la naviera danesa se reduce a una apuesta de precisión sobre un mapa inestable. Maersk confía en que el corredor del Mar Rojo se ha estabilizado lo suficiente para justificar el regreso seguro de sus buques. Pero en un escenario donde las superpotencias vuelven a intercambiar fuego, esa matemática logística puede cambiar de rumbo en cuestión de horas.