TL;DR:
- Los bancos de inversión estadounidenses fueron marginados en colocaciones de acciones de firmas de inteligencia artificial chinas que sumaron 5.800 millones de dólares.
- El creador de modelos de IA Zhipu captó 4.000 millones de dólares de forma exclusiva a través de CICC, el banco controlado por el gobierno de Pekín.
- Las tensiones geopolíticas y los cambios regulatorios consolidan la hegemonía de las entidades financieras locales sobre la Bolsa de Hong Kong.
Las grandes firmas de Wall Street acaban de recibir un golpe de realidad en el mercado de capitales de Hong Kong. Durante la primera semana de julio de 2026, las principales instituciones financieras chinas desplazaron por completo a los bancos de inversión estadounidenses en una serie de millonarios acuerdos de colocación de acciones que sumaron 5.800 millones de dólares. Estas operaciones, protagonizadas por los gigantes locales de la inteligencia artificial Zhipu y MiniMax, confirman la creciente soberanía financiera de Pekín en la plaza asiática y ponen de manifiesto cómo las tensiones geopolíticas y la divergencia regulatoria entre Washington y el gobierno chino están cerrando la puerta al capital de Occidente.


El histórico movimiento de Zhipu y la solidez de sus inversores
El generador de modelos de inteligencia artificial Zhipu, que cotiza bajo el nombre de Knowledge Atlas Technology en la Bolsa de Hong Kong, concretó este miércoles una de las operaciones financieras más importantes de la temporada. La compañía fijó el precio de una colocación de acciones por 4.000 millones de dólares, lo que representa la segunda mayor oferta de renta variable en Hong Kong en lo que va de 2026.
Para esta histórica transacción, la empresa no requirió los servicios de las firmas tradicionales de Nueva York. En su lugar, el gigante estatal China International Capital Corporation (CICC) actuó como único agente de colocación. Zhipu vendió 19,78 millones de nuevas acciones a un precio de 1.588 dólares de Hong Kong (HK$) por título, aplicando un descuento del 13% respecto a su cierre anterior. La respuesta del mercado fue inmediata: las acciones se dispararon hasta un 22% el jueves por la mañana tras el anuncio oficial de la operación.
Este movimiento financiero llegó justo un día después de que expirara el periodo de bloqueo de venta (lock-up) de seis meses para 25,68 millones de acciones en poder de 11 inversores de referencia (cornerstone). Lejos de generar pánico o una liquidación masiva de activos, casi el 70% de estos inversores clave se comprometió por escrito a mantener sus participaciones a largo plazo. Este respaldo hizo que las acciones subieran más de un 13% el mismo día del vencimiento de la restricción. Desde su debut bursátil el pasado 8 de enero de 2026, los títulos de Zhipu han acumulado un espectacular repunte de entre el 1.300% y el 1.700%, convirtiéndose en uno de los valores más codiciados del parqué hongkonés.
MiniMax y la carrera técnica por los 2,7 billones de parámetros
La otra firma protagonista de esta oleada de financiamiento es MiniMax, que también vio expirar el periodo de bloqueo de sus inversores de referencia esta semana. En lugar de enfrentar presiones a la baja, el entusiasmo en torno a la empresa se reavivó tras reportarse que está desarrollando un modelo de lenguaje grande (LLM) de proporciones colosales.
Según informes publicados por Reuters, MiniMax trabaja activamente en un nuevo modelo con nombre en clave M3 Pro, el cual contará con 2,7 billones de parámetros. Si las especificaciones de este desarrollo de inteligencia artificial se confirman en su lanzamiento, proyectado para el tercer trimestre de 2026, el M3 Pro podría coronarse como el modelo de código abierto (open-source) más grande del mundo por recuento de parámetros. Este desarrollo técnico no solo consolida a la empresa frente a sus rivales globales, sino que justifica el apetito de los inversores que decidieron no deshacerse de sus títulos en la Bolsa de Hong Kong.
La geopolítica financiera que desplaza a las firmas de Nueva York
La ausencia absoluta de Wall Street en estas millonarias rondas de financiamiento, confirmada por Bloomberg, expone una transformación estructural en el centro financiero asiático. Las grandes ligas de la banca de inversión en Hong Kong ya no están lideradas por los sospechosos habituales de Manhattan, sino por entidades controladas por el gobierno central chino.
CICC lidera con holgura las clasificaciones de acuerdos en Hong Kong durante la primera mitad de 2026. La firma china ha participado en la captación de 3.230 millones de dólares a través de 36 transacciones distintas en este periodo. La creciente fricción geopolítica entre Pekín y Washington, sumada a las normativas de seguridad de datos cada vez más estrictas en ambas potencias, ha obligado a las empresas de tecnología estratégica como la IA a buscar refugio financiero exclusivamente en intermediarios locales. Las lucrativas comisiones de lo que hoy es uno de los mercados de capitales más dinámicos del planeta se están quedando, de manera indiscutible, en las cuentas de la banca china.
Con las firmas de inteligencia artificial asiáticas ganando músculo financiero y técnico a ritmos sin precedentes, la desconexión entre los sistemas financieros de Oriente y Occidente parece haber llegado a un punto de no retorno. Los inversores globales ahora observan cómo Hong Kong, lejos de debilitarse ante las presiones regulatorias, ha encontrado en los campeones locales de la inteligencia artificial el motor ideal para blindar su soberanía de mercado frente a las presiones de Wall Street.