TL;DR:
- IBM firmó un acuerdo definitivo para comprar HRL Laboratories, el laboratorio de Malibu que Boeing y General Motors poseen a medias. No reveló el precio.
- HRL trabaja con qubits basados en el espín de electrones en silicio, una modalidad distinta a los circuitos superconductores sobre los que IBM construyó todo su programa cuántico.
- La operación se anuncia nueve días después de que la acción de IBM cayera 25.2% en una sola jornada, su peor día en bolsa en 115 años de historia.
IBM anunció el jueves 23 de julio de 2026 que firmó un acuerdo definitivo para comprar HRL Laboratories, el centro de investigación de Malibu, California, que Boeing y General Motors poseen a medias. No reveló cuánto paga. Lo relevante está en el tipo de tecnología que se lleva a casa: HRL construye qubits basados en el espín de electrones en silicio, una ruta distinta a los circuitos superconductores sobre los que IBM levantó todo su programa cuántico. Con la compra, la compañía pasa a trabajar dos modalidades en paralelo. Boeing y GM seguirán como socios de IBM en aplicaciones cuánticas cuando la operación cierre, algo que la empresa espera para antes de que termine el tercer trimestre de 2026, sujeto a las condiciones habituales y a aprobaciones regulatorias.
Conviene separar lo confirmado de lo que no. IBM confirmó el acuerdo, los dueños actuales, la continuidad de la sociedad con Boeing y GM y la fecha estimada de cierre. No dio el precio, y ninguna de las partes lo ha publicado. Tampoco existe un calendario público para que la tecnología de HRL aparezca dentro de una máquina comercial.
"El equipo de HRL ayudará a IBM a avanzar todavía más hacia las fronteras de la innovación cuántica. Este talentoso grupo de investigadores aporta un amplio portafolio de tecnologías que reforzará los planes de largo plazo de IBM para entregar computación cuántica útil al mundo, al reunir avances en computación cuántica, sensado cuántico y redes cuánticas que harán posibles las aplicaciones del futuro", dijo Jay Gambetta, director de Investigación de IBM e IBM Fellow.
Dos apuestas de qubit en la misma hoja de ruta
Los qubits de espín codifican información cuántica en el espín de electrones individuales, atrapados en puntos cuánticos de silicio. HRL lleva años en esa línea y con esa técnica demostró una unidad de procesamiento cuántico de silicio controlada digitalmente, con 56 puntos cuánticos operando como 18 qubits, según detalló IBM Research el mismo día del anuncio.
IBM juega en otra cancha desde hace más de una década. Su programa se apoya en circuitos superconductores, el mismo camino que sigue Google, como recordó Quartz al reportar la operación. La empresa sostiene que ambas modalidades comparten la base de fabricación en silicio de última generación y que por eso las dos ofrecen rutas creíbles para escalar.
La hoja de ruta oficial no se mueve con esta compra. IBM mantiene Quantum Starling para 2029, una máquina que promete ser 20,000 veces más potente que las actuales y capaz de correr 100 millones de operaciones cuánticas, y Blue Jay para mediados de la década de 2030, proyectada para 1,000 millones de operaciones. Las dos corren sobre superconductores. Lo que aporta HRL apunta a la década siguiente.

Según el comunicado oficial, HRL suma a IBM cuatro paquetes concretos:
- sensores cuánticos ultraprecisos, capaces de detectar fenómenos físicos sutiles, con usos en ciencias de la vida, navegación, defensa y ciencia
- investigación en materiales cuánticos nuevos que podrían derivar en mejores semiconductores y sensores más sensibles
- capacidades en criogenia, electrónica de control, interconexión de qubits y encapsulado
- experiencia en comunicaciones de alta velocidad y alta potencia, electrónica y manufactura avanzada
En mayo de 2026 IBM ya había anunciado Anderon, que describe como la primera fundición de obleas exclusivamente cuánticas del mundo, una empresa independiente dentro del grupo creada con apoyo del Departamento de Comercio de Estados Unidos. La compañía plantea que HRL podría trabajar de cerca con esa fundición, con planes potenciales de fabricar qubits de espín a escala.
El laboratorio donde se construyó el primer láser en 1960
"Unirnos a IBM es el siguiente capítulo natural de lo que hemos construido en HRL, donde nuestro equipo ha dedicado años a explorar cómo se podrían construir las futuras computadoras cuánticas a escalas que hoy parecen imposibles", dijo Rob Vasquez, presidente y director ejecutivo de HRL.
La casa que compra IBM tiene casi 80 años de historial. Nació en 1948 como el laboratorio de investigación y desarrollo de Hughes Aircraft, la empresa de Howard Hughes, con proyectos de tubos de onda, receptores máser de microondas y pantallas de radar. En 1960, los investigadores Theodore Maiman, Irnee D'Haenens y Charles Asawa construyeron ahí el primer láser funcional y probaron que el concepto servía. Cinco años más tarde, Robert Bower actualizó el proceso de fabricación de transistores MOS con compuerta autoalineada, la técnica que sostiene los circuitos integrados que usa hoy cualquier teléfono.
La lista sigue, casi siempre sin ruido: la primera válvula de luz de cristal líquido para pantallas grandes en 1969, fibras ópticas a medida en los setenta, el software de la primera navegación autónoma de un vehículo terrestre en campo abierto para DARPA en 1984, microrredes metálicas ultraligeras en 2011 y el primer arreglo funcional de memristores montado sobre un circuito CMOS convencional en 2012.
General Motors compró Hughes Aircraft en 1985 y en 1997 separó el laboratorio como empresa propia, HRL Laboratories. Boeing adquirió una participación en 2000. Desde entonces la firma acumula más de 1,100 patentes.
La compra llega nueve días después del peor día bursátil de IBM
El anuncio no ocurre en un momento tranquilo. El martes 14 de julio de 2026 la acción de IBM se desplomó 25.2% hasta rondar los 217 dólares, según Forbes, la mayor caída en una sola jornada en sus 115 años de historia, por encima del 23% del Lunes Negro de octubre de 1987. El movimiento borró unos 67,000 millones de dólares de capitalización de mercado. El detonante fue el adelanto de resultados preliminares del segundo trimestre: ingresos por 17,200 millones de dólares frente a los 17,860 millones que esperaba el consenso de analistas de FactSet. Arvind Krishna, director ejecutivo de la compañía, reconoció en una carta a inversionistas que IBM no se adaptó ni se movió con la rapidez suficiente.
Un día antes de anunciar la compra de HRL, el 22 de julio, IBM publicó sus resultados completos y Krishna insistió en la misma idea: la empresa sigue construyendo liderazgo en cuántica y mantiene la confianza en sus oportunidades de crecimiento, según recogió Constellation Research. En junio de 2026, la compañía ya había comprometido 10,000 millones de dólares para cuántica a cinco años, de acuerdo con lo reportado por esa misma firma de análisis y por Computerworld.
Hay un detalle que no conviene perder de vista. HRL trabaja desde hace décadas para clientes del gobierno de Estados Unidos, y el propio comunicado condiciona el cierre a aprobaciones regulatorias. Eso coloca la operación en una categoría más sensible que la de una compra de software cualquiera, aunque IBM no detalló qué revisiones anticipa.
Preguntas rápidas sobre la compra de HRL
¿Qué es un qubit de espín?
Es una unidad de información cuántica que se codifica en el espín de electrones individuales atrapados en puntos cuánticos de silicio. Con esa técnica, HRL demostró una unidad de procesamiento cuántico controlada digitalmente con 56 puntos cuánticos operando como 18 qubits, según IBM Research. IBM, en cambio, usa circuitos superconductores.
¿Cuándo se cierra la compra de HRL Laboratories?
IBM espera cerrar la operación antes de que termine el tercer trimestre de 2026, es decir, a más tardar el 30 de septiembre. La transacción está sujeta a las condiciones de cierre habituales y a aprobaciones regulatorias, según el comunicado oficial publicado el 23 de julio de 2026.
¿Boeing y General Motors salen de la computación cuántica?
No. IBM indicó en su anuncio que ambas compañías seguirán como socios en aplicaciones cuánticas y desarrollo de tecnología avanzada después de que se complete la transacción. GM compró Hughes Aircraft en 1985 y separó el laboratorio como empresa propia en 1997; Boeing adquirió una participación en 2000.
Para quien está afuera de un laboratorio, mañana no cambia nada: la cuántica útil sigue siendo una promesa con fechas puestas en 2029 y en la década de 2030. Lo que sí cambia es quién controla la investigación. Con HRL adentro y con Anderon fabricando obleas, IBM junta bajo un mismo techo el material, el chip y la máquina, y deja a Boeing y a GM como socios en lugar de dueños de uno de los laboratorios privados más productivos de Estados Unidos.