El 29 de octubre, la NASA publicó nuevas imágenes de la nebulosa Cabeza de Gato que muestran una misma columna de polvo desde tres perspectivas: luz visible con el telescopio Hubble e infrarrojo cercano y medio con el James Webb. La comparación permite distinguir estrellas y estructuras que se aprecian de forma diferente según la luz observada.
La formación está dentro de la nebulosa de Carina, a unos 7,500 años luz de la Tierra. Su apodo viene de la silueta que recuerda a un gato sentado de espaldas, con la cabeza vuelta hacia un lado.
Una nube, distintas formas de verla
En la vista de Hubble, la columna aparece oscura y opaca, bordeada por gas luminoso. Sus filtros registran luz emitida por oxígeno, hidrógeno y azufre, además de luz estelar dispersada por el polvo, explica la NASA.
La imagen del Webb en infrarrojo cercano deja ver una distribución abundante de estrellas y detalles de la superficie de la columna. El filamento parece más transparente, aunque algunas estrellas siguen parcialmente ocultas por el polvo. También se distinguen galaxias situadas al fondo.
En infrarrojo medio, el Webb resalta otra señal: la emisión del polvo caliente y de moléculas de carbono excitadas por la luz de las estrellas. La Agencia Espacial Europea (ESA) señala que entre esas moléculas hay hidrocarburos aromáticos policíclicos y que las variaciones de color y brillo pueden reflejar diferencias en la emisión del polvo, la composición y la radiación local, no solo la temperatura.

Que el polvo parezca menos opaco en una vista no significa que haya desaparecido. Las observaciones en distintas longitudes de onda permiten ver tanto a través de parte del material como la emisión del propio polvo.
Las pistas de estrellas jóvenes y erosión
La radiación ultravioleta y los vientos de estrellas masivas de Carina probablemente esculpieron la forma de la columna con el paso del tiempo, según la NASA. El material menos denso se erosiona, mientras que las zonas más densas del pilar resisten por ahora.
El borde brillante de la imagen de Hubble es compatible con gas iluminado e ionizado por esa radiación. La ESA explica que este proceso puede calentar y dispersar el gas, un fenómeno conocido como fotoevaporación; las agencias presentan esa interpretación como una posibilidad para la zona observada.
También hay indicios que requieren cautela. El punto que parece ser el "ojo" del gato podría ser una estrella joven parcialmente envuelta en polvo. En la vista de infrarrojo medio aparece otra fuente brillante a la derecha del pilar, que la NASA considera probablemente una estrella en formación. Un filamento parece cruzarla, pero la agencia precisa que la imagen por sí sola no permite establecer si ambos están relacionados físicamente.
Las tres vistas ayudan a estudiar cómo interactúan el polvo, el gas y la radiación en una región donde se forman estrellas. La silueta es temporal: la NASA espera que la estructura se disperse conforme las estrellas de la región se formen y evolucionen.