Google invierte unos 75 millones en A24 y sella su primera alianza de IA con un estudio de cine
Google pone unos 75 millones en A24 y se une a DeepMind para crear herramientas de IA para el cine.
TL;DR:
- Google DeepMind y A24 anunciaron una alianza de investigación para crear herramientas de IA destinadas a la producción, edición y distribución de películas.
- La inversión ronda los 75 millones de dólares —cifra que reportó primero el Wall Street Journal— y equivale a lo que Thrive Capital aportó en la ronda de 2024 que valoró al estudio en unos 3,500 millones.
- El trato no le da a Google el catálogo ni los datos de contenido de A24; es la primera vez que Alphabet toma participación en un estudio de cine.
Google DeepMind y A24 anunciaron este 22 de junio de 2026 una alianza de investigación para desarrollar juntos herramientas de inteligencia artificial pensadas para cineastas. Como parte del acuerdo, Google invirtió en el estudio independiente una cifra cercana a los 75 millones de dólares, según reportó primero el Wall Street Journal. Es la primera vez que Alphabet, la matriz de Google, toma una participación en un estudio de cine. El acuerdo es multianual y no exclusivo, le abre a A24 la investigación y la infraestructura de DeepMind y —el punto que más llama la atención— deja fuera el catálogo de películas y los datos de contenido del estudio.
A24 trabajará de la mano de la unidad DeepMind. Investigadores e infraestructura de Google se meterán dentro de producciones reales para construir nuevos flujos de trabajo, y el resultado debería servir tanto a los cineastas del estudio como al propio ecosistema de Google. Conocido por títulos como Backrooms y Marty Supreme, A24 aporta algo que un laboratorio no puede fabricar por su cuenta: directores y equipos de verdad probando las herramientas en condiciones reales.
Qué compra Google y qué dejó fuera a propósito
Lo más interesante del trato no es lo que incluye, sino lo que deliberadamente excluye. En concreto:
- A24 obtiene acceso a la investigación y la infraestructura de DeepMind.
- Investigadores de DeepMind trabajarán junto a los cineastas del estudio en herramientas de producción, edición y distribución.
- Google no obtiene la biblioteca de cine y televisión de A24 ni los datos de su contenido.
- Es un acuerdo multianual y no exclusivo, atado a la alianza y no a una nueva ronda de financiación.
En dinero, los 75 millones equivalen, según reportes, a lo que Thrive Capital puso en la ronda de 2024 que valoró a A24 en unos 3,500 millones de dólares. Hecha la cuenta, Google se quedó con alrededor del 2% del estudio. No es una apuesta grande para una empresa que ha levantado decenas de miles de millones para IA; es, más bien, una entrada barata a un terreno donde Hollywood y la IA llevan un año chocando.
El argumento de Google lo puso su propio jefe de DeepMind:
"Creemos que la mejor manera de desarrollar herramientas que potencien a los artistas es trabajar directamente con ellos. Al colaborar desde el principio con cineastas y líderes de la industria como A24, podemos crear nuevas funciones de IA que apoyen a los artistas en una narrativa auténtica y significativa, que ayude a hacer realidad su visión creativa."
— Demis Hassabis, cofundador y CEO de Google DeepMind
Eli Collins, vicepresidente de producto de DeepMind y autor del anuncio oficial, lo resumió en una idea: los avances llegan cuando la tecnología cae en manos de las mejores mentes del campo.
Las acciones de Alphabet cayeron casi 7% el mismo día, pero no por A24
Aquí conviene separar dos historias que aterrizaron el mismo lunes. Las acciones de Alphabet cayeron alrededor de un 7%, camino a su peor día en un año, según CNBC. Pero el golpe no vino del acuerdo con A24.
¿Entonces qué movió la aguja? La salida de investigadores estrella. John Jumper —Nobel y cocreador de AlphaFold— anunció que deja Google DeepMind para irse a Anthropic, y no fue la única baja de alto perfil en la división de IA de la empresa. A eso se sumó una entrevista del CEO de Microsoft, Satya Nadella, que describió un mercado de IA "comoditizado" y pidió menos dependencia de los gigantes del sector. Con Google gastando fuerte en infraestructura, los inversionistas tomaron nota. El cheque a A24, al lado de eso, es casi un detalle contable.
La IA entra al cine en plena tensión con Hollywood
DeepMind ya había colaborado con cineastas por separado —el laboratorio menciona trabajos con figuras como Darren Aronofsky—, pero nunca con un estudio completo. Google también llega con Veo, su generador de video, uno de los más sólidos del mercado, y este acuerdo lo acerca todavía más a la mesa de producción.
El telón de fondo no es menor: el último año dejó a buena parte de Hollywood enfrentada con las empresas de IA por los derechos de autor y el uso de material protegido. Que Google se acercara a uno de los catálogos más codiciados del cine independiente y lo dejara intacto dice tanto como la inversión misma.
Al final, Google no pagó por las películas de A24. Pagó por estar dentro del proceso con que se hacen, por un laboratorio vivo de cineastas reales y por un lugar en la capa de herramientas que la industria podría terminar usando. La pregunta que ningún contrato resuelve es si los propios artistas de A24 —cuya marca se construyó sobre el trabajo humano— querrán usarlas.