EE. UU. autoriza chips Nvidia H200 para Alibaba y Tencent, pero China mantiene congeladas las entregas
EE. UU. aprobó ventas de Nvidia H200 a China, pero Beijing mantiene el freno.
TL;DR:
- Estados Unidos autorizó a unas 10 empresas chinas a comprar chips Nvidia H200.
- Entre las compañías aprobadas figuran Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com, con un límite reportado de hasta 75,000 chips por cliente.
- Ninguna entrega se ha concretado porque Beijing presiona para revisar o frenar pedidos y priorizar chips nacionales.
Estados Unidos autorizó a alrededor de 10 empresas chinas, incluidas Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com, a comprar chips Nvidia H200, pero hasta ahora no se ha realizado ninguna entrega, de acuerdo con un reporte exclusivo de Reuters publicado el 14 de mayo de 2026. El caso importa porque expone el punto más tenso del choque tecnológico entre Washington y Beijing: incluso una venta aprobada de semiconductores avanzados puede quedar atrapada entre controles de exportación, presión política china y la urgencia de Nvidia por recuperar terreno en el mercado de IA.
El Nvidia H200 es un GPU para inteligencia artificial y cómputo de alto rendimiento basado en la arquitectura Hopper. Nvidia lo presenta como el primer GPU con 141 GB de memoria HBM3e y 4.8 TB/s de ancho de banda, una combinación diseñada para acelerar modelos generativos, inferencia de LLMs y cargas de HPC.
La aprobación estadounidense, según Reuters, incluye a compradores directos y también a distribuidores. Lenovo y Foxconn aparecen entre los intermediarios autorizados, lo que permitiría a las empresas chinas comprarle a Nvidia directamente o a través de esos canales.
"Lenovo es una de varias compañías aprobadas para vender H200 en China como parte de la licencia de exportación de Nvidia."
La frase fue confirmada por Lenovo a Reuters. Nvidia, Alibaba, Tencent, ByteDance, JD.com y Foxconn no respondieron a solicitudes de comentario del medio. El Departamento de Comercio de EE. UU. también declinó comentar.
La aprobación existe, pero el negocio sigue atorado
El bloqueo no viene de un solo lado. Reuters reportó que las empresas chinas se enfriaron tras recibir orientación de Beijing, mientras crece la presión interna para bloquear o revisar de forma estricta las órdenes.
El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, ya había apuntado a esa dinámica en una audiencia del Senado realizada el mes pasado.
"El gobierno central chino no les ha permitido, hasta ahora, comprar los chips, porque intenta mantener su inversión enfocada en su propia industria nacional."
El cálculo de Beijing es estratégico. Comprar H200 permitiría acelerar capacidades de IA en compañías chinas, pero también podría debilitar el impulso para desarrollar chips propios. Ese punto pesa más porque empresas como DeepSeek han promovido el uso de chips nacionales, incluidos componentes desarrollados por Huawei.
Para Nvidia, el riesgo es claro. Antes del endurecimiento de los controles de exportación de EE. UU., la compañía dominaba cerca de 95% del mercado chino de chips avanzados, según el reporte. China llegó a representar 13% de sus ingresos, y Jensen Huang ha estimado previamente que el mercado chino de IA podría valer 50,000 millones de dólares este año.
El problema es que la ventana comercial no se abre sola. Las condiciones reportadas incluyen:
- Cada comprador aprobado podría adquirir hasta 75,000 chips H200 bajo los términos de licencia de EE. UU.
- Las empresas chinas deben demostrar procedimientos de seguridad suficientes.
- Los chips no pueden usarse con fines militares.
- Nvidia debe certificar inventario suficiente en Estados Unidos.
- El acuerdo negociado por Donald Trump contempla que EE. UU. reciba 25% de los ingresos por esas ventas.
- Los chips tendrían que pasar por territorio estadounidense antes de enviarse a China, porque la ley de EE. UU. no permite imponer directamente una cuota de exportación.
Ese último punto ha generado inquietud en Beijing por posibles manipulaciones o vulnerabilidades ocultas, aunque las fuentes citadas por Reuters describen la estructura principalmente como una salida legal para ejecutar el cobro.
Jensen Huang busca destrabar China en plena visita de Trump
La visita de Jensen Huang a China elevó las expectativas alrededor del acuerdo. Reuters reportó que el CEO de Nvidia no aparecía inicialmente en la delegación de la Casa Blanca a Beijing, pero se sumó después de una invitación de Donald Trump, quien lo recogió en Alaska rumbo a una cumbre con Xi Jinping.
Huang dijo a CCTV que esperaba que Trump y Xi aprovecharan su buena relación para mejorar los lazos bilaterales. No prometió ventas ni entregas.
El debate en Washington sigue dividido. Los defensores del acuerdo argumentan que vender chips estadounidenses a China mantiene a las empresas chinas dentro del ecosistema tecnológico de EE. UU. Los críticos creen que esa lógica favorece a Nvidia por encima de la seguridad nacional.
Chris McGuire, senior fellow de China y tecnologías emergentes en el Council on Foreign Relations, fue directo en su crítica.
"Cualquier acuerdo que permita a Nvidia vender más chips a China significa menos chips Nvidia para empresas estadounidenses y una ventaja menor de EE. UU. sobre China en IA."
"Es notable que el presidente Trump siga dejándose convencer de poner el interés de Nvidia por encima del de Estados Unidos."
El caso H200 deja una señal incómoda para todo el sector: en la carrera global por la IA, tener una licencia ya no garantiza una venta. Nvidia consiguió una puerta regulatoria; ahora necesita que Beijing deje pasar el cargamento.