Sophie Cunningham, jugadora de Indiana Fever, dijo que contrató personal de seguridad para que viaje con ella las 24 horas. La basquetbolista de la WNBA relacionó la medida con la atención que recibe en público y explicó que el acompañamiento comenzaría la semana siguiente, aunque no dio una fecha exacta.
Cunningham habló de la decisión en un episodio de su podcast No Hesitation, publicado el 2 de noviembre de 2026. Al conversar con Drew Hanlen sobre los cambios en su vida diaria, contó que antes la reconocían en ciertos lugares y que ahora esa atención se extiende a más ciudades y estados.
"He contratado seguridad y empezarán a viajar conmigo la próxima semana, las 24 horas", dijo Cunningham.
La jugadora también explicó que sigue dispuesta a firmar autógrafos y tomarse fotos, pero pide a las personas que esperen a que termine de comer. Para ella, aprender a poner límites forma parte de mantener una rutina fuera de la cancha.
La cifra que mencionó sobre el FBI
Días antes, Cunningham habló de su preocupación por el acoso en el podcast This Past Weekend, de Theo Von. Allí dijo que creía que el FBI vigilaba a unas 20 personas por preocupaciones relacionadas con ella.
La cifra y la participación de la agencia que describió la jugadora no se han verificado de forma independiente. El FBI declinó hacer comentarios para Los Angeles Times.
Por separado, la fiscalía del condado de Marion, en Indiana, presentó en junio de 2026 cargos de acoso, intimidación y hostigamiento contra un hombre en un caso vinculado con Cunningham, informó Associated Press. La presentación de cargos no constituye una declaración de culpabilidad.
Las medidas de seguridad de la liga
La WNBA y el sindicato de jugadoras anunciaron en julio que la liga seguiría reforzando sus recursos de seguridad, después de hablar sobre el aumento de mensajes racistas, de odio y abusivos dirigidos a jugadoras. El comunicado abordó la situación de la liga en general.
En septiembre, The Guardian informó que el convenio colectivo incluye requisitos mínimos de seguridad para cada equipo. Según el diario, la liga investiga los avisos recibidos y puede restringir el acceso a los recintos o derivar casos a las autoridades.

