Los reportes de paro cardíaco aparecieron con mayor frecuencia en avisos a la FDA que mencionaban bebidas energéticas o suplementos con estimulantes que en avisos sobre otros productos, según un análisis preliminar divulgado por la American Heart Association (AHA). La comparación no permite calcular el riesgo de consumirlos ni demuestra que hayan causado los episodios.
Los investigadores revisaron 28,345 reportes sobre personas de 13 años o más enviados a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) entre 2017 y 2025. De ellos, 854 mencionaban bebidas energéticas o suplementos alimenticios con cafeína u otros estimulantes; los compararon con 27,491 reportes sobre productos sin esos ingredientes. Los 854 informes abarcan posibles efectos adversos de distinto tipo, no 854 paros cardíacos.
El trabajo se difundió como un resumen de investigación previsto para las Sesiones Científicas de la AHA, que se celebrarán del 6 al 9 de noviembre en Chicago. La organización advierte que estos resúmenes no han pasado por revisión por pares y que sus conclusiones son preliminares.
Qué significa la cifra de 11 veces
En la comparación, la AHA informó que el paro cardíaco se notificó unas 11 veces más a menudo en relación con los productos que contenían estimulantes. Los informes de ese grupo también tenían unas 4.5 veces más probabilidades de mencionar un infarto. Las cifras describen diferencias entre los reportes analizados, no la probabilidad de sufrir alguno de esos eventos al consumir un producto.
Alrededor del 45% de los reportes que vinculaban estimulantes con episodios cardiovasculares correspondían a adultos de 18 a 34 años, según la AHA. Ese porcentaje describe los informes, no a todos los consumidores jóvenes. Los productos se agruparon por sus ingredientes, no por marcas.
La distinción importa porque la base reúne notificaciones de posibles efectos adversos. La FDA explica que no recibe un informe por cada episodio, que un mismo reporte puede mencionar varios productos y que los datos no establecen por sí solos cuál causó una reacción. Tampoco se sabe cuántas personas consumieron esos productos sin presentar problemas, un dato necesario para calcular la incidencia.
Gregory M. Marcus, cardiólogo de la Universidad de California en San Francisco que no participó en la investigación, dijo en el comunicado de la AHA que hay razones biológicas para considerar posible una relación, pero advirtió: "El estudio no demuestra que los productos con cafeína causen estos eventos".
Lo que se sabe sobre la cafeína y el corazón
Una revisión sistemática publicada en 2025 en Current Cardiology Reports reunió 37 estudios con 1,597 participantes. Encontró aumentos de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial en parte de los trabajos examinados. Sus autores señalaron diferencias de calidad y diseño entre los estudios y pidieron más investigación sobre los efectos a largo plazo y en personas con afecciones cardiovasculares previas.
Por su parte, la FDA señala que 400 miligramos de cafeína al día, contando todas las fuentes, es una cantidad que no suele asociarse con efectos negativos para la mayoría de los adultos. La agencia aclara que la sensibilidad varía según la persona, sus condiciones médicas y los medicamentos que tome; no es una garantía de seguridad individual.
John Higgins, cardiólogo deportivo de UTHealth Houston ajeno al análisis preliminar, dijo a NBC News que los hallazgos son una señal que justifica investigar con más detalle los posibles efectos de estos productos sobre el corazón. Sai Samayamanthula, autor del trabajo y estudiante de medicina de la Universidad de Virginia, planteó una medida para la consulta médica: preguntar a pacientes jóvenes con palpitaciones, dolor de pecho o desmayos si consumieron recientemente o usan con regularidad bebidas o suplementos estimulantes.