El partido de la Jornada 4 de la fase de liga de la Champions League enfrentó al Manchester United contra la Roma en el Old Trafford con la presión toda en los hombros de los ingleses, que acumulan una mala racha en la Premier League, pero que esta vez dieron una tremenda alegría a sus aficionados, con una épica remontada liderada por Matheus Cunha, que al final se fue expulsado, pero como héroe.
Los Red Devils empezaron perdiendo 0-2 contra la Roma antes del minuto 20, en algo que se veía venir como una derrota en ciernes y que el resto del partido se trataría sólo de evitar una goleada mayor, poco después de iniciado el segundo tiempo acortaron la ventana de la Loba, y en menos de 7 minutos antes de finalizar el juego, lograron la voltereta, concretando así su victoria 3-2 que les significa tres puntos, pero mucho más en lo anímico.

¿Cómo fue el partido?
El cuadro local empezó con mucho brío, enfocándose en el ataque, pero poco a poco la visita se hizo sentir, ganando terreno, y más importante aún, siendo más peligroso a ataque. Esto ponía en un ambiente más tenso al Manchester United que, de no ponerse adelante en el marcador primero, podría toparse con la misma pared que suele tener en la Premier League.
Lastimosamente para los Red Devils, la Roma justo fue quien se adelantó con un gol apenas al minuto 11 por parte Matías Soulé, aprovechando un pase largo y preciso que lo dejó frente el arco inglés para definir rápida y eficazmente.

Por pudieron hacer los jugadores dirigidos por Carrick que, a casi nada, al minuto 17, vieron como se venía el segundo por cuenta Donyell Malen por la vía penal tras una mano que impidió el tiro de Soulé.
El resto del primer tiempo se volvió un ir y venir en el área, los Red Devils tratando de aminar la ventaja en contra, y la Roma aprovechando los espacios que se hacían con ello, teniendo incluso para meter por lo menos un gol más. Pero no llegó.
Ya en el segundo tiempo, el cuadro inglés se plantó diferente, evitando errores y con una construcción del juego más organizada, que relativamente pronto dio frutos, al menos por la vía penal. Todo por medio de una jugada de pared que dejó bien posicionado frente al arco a Matheus Cunha, pero que fue derribado indebidamente. El encargado de convertir el penal en gol fue Bruno Fernandes al minuto 58, poniendo 1-2, tras repetirse por una infracción del portero de la visita.

El tan buscado empate llegó por parte de Matheus Cunha al minuto 83, después de aprovechar un error en la defensa de la Loba que dejó pasar el balón tras un centro picado, para definir frente al arco de Vásquez.
Apenas unos minutos después llegó el de la voltereta, una jugada de contragolpe con un despliegue rápido que dejó a todos por la banca para que al final el mismo Matheus Cunha mandara un bombazo a la portería y pusiera el 3-2 en el marcador al minuto 86. El Old Trafford estaba vuelto loco.
El brasileño era el héroe por donde se le mire, autor de dos goles en apenas 5 minutos y generador del penal del primer gol. Pero, como todo se tenía que tratar de él, al minuto 90+1 fue expulsado, al recibir la segunda amarilla por una falta, algo brusca, pero en una jugada intrascendente.

