TL;DR:
- Klopp confirmó que acordó su salida de Red Bull, el último obstáculo para firmar como seleccionador de Alemania.
- Según los reportes, la Federación Alemana lo presentaría el viernes 24 de julio, con un contrato hasta 2030.
- Releva a Julian Nagelsmann y hereda a una selección eliminada por Paraguay en el Mundial 2026.
Jürgen Klopp despejó el último gran obstáculo para convertirse en seleccionador de Alemania: acordó su salida de Red Bull, donde trabajaba como director global de fútbol, y dejó libre el camino para firmar con la Federación Alemana (DFB). El técnico, de 59 años, lo confirmó ante la televisión alemana durante la final del Mundial 2026 en Nueva York. Todavía no hay rúbrica oficial, pero, según los reportes, el anuncio llegaría en los próximos días con un contrato hasta 2030. Klopp releva a Julian Nagelsmann al frente de un equipo que arrastra tres Mundiales decepcionantes seguidos y que necesita reconstruirse desde la base.
La novedad no es que Klopp guste en la DFB, porque eso se sabía desde que Alemania se quedó sin entrenador. Lo que cambió es que cayó la traba que de verdad frenaba todo: su vínculo con Red Bull. El propio técnico lo puso en palabras ante las cámaras, tras una pausa calculada:
"He llegado a un acuerdo con Red Bull, uno muy generoso, así que no hay nada que se interponga en el camino."
El acuerdo con Red Bull era la pieza que faltaba
Klopp llegó a Red Bull a comienzos de 2025 como responsable global de fútbol del grupo, con un contrato que se extendía hasta 2029. Por eso su fichaje por la selección no dependía solo de convencerlo a él ni de pactar con la federación: hacía falta que la multinacional soltara a su hombre. Ese permiso, según confirmó el propio Klopp, ya está pactado, y en unos términos que él mismo calificó de generosos.
Qué falta para que sea oficial
Nada está firmado todavía. Klopp fue el primero en frenar la euforia y en recordar que aún restan pasos con la federación, porque del otro lado hay una estructura con mucha gente a la que informar. Y hasta lanzó un dardo a los medios que ya daban todo por hecho:
"Cuando llegue el momento, podremos anunciarlo nosotros mismos y no necesitaremos a otros que siempre se adelantan demasiado."
Aun así, dejó una ventana clara: dijo que lo ideal sería resolverlo en los próximos días. La prensa alemana, con la agencia SID y Sky a la cabeza, apunta al viernes 24 de julio para la firma y la presentación. El terreno venía preparado: a mediados de julio, el presidente de la DFB, Bernd Neuendorf, y el vicepresidente, Hans-Joachim Watzke, se reunieron con Klopp en Nueva York y cerraron los puntos clave del contrato; días antes, el periodista Fabrizio Romano ya había adelantado que el acuerdo caminaba.

Lo que hereda: una selección en reconstrucción
El encargo es grande. La tetracampeona del mundo lleva años sin dar la talla en los Mundiales: se despidió en fase de grupos en 2018 y 2022, y en el Mundial 2026 volvió a caer temprano, esta vez en los dieciseisavos de final ante Paraguay, por penales y tras un 1-1. Esa eliminación terminó de costarle el puesto a Nagelsmann, que dejó el banquillo poco después.
No todo es sombrío. Alemania tiene una camada joven con la que se puede soñar, con nombres como Jamal Musiala, Florian Wirtz y un Kai Havertz ya rodado. Klopp conoce ese material y conoce la casa, así que no tendrá que traducirle su idea a nadie. Su plan pasa por rearmar el cuerpo técnico con hombres de máxima confianza de su etapa en el Liverpool, entre ellos Peter Krawietz y Pepijn Lijnders, mientras que Rudi Völler seguiría como director deportivo para dar continuidad.
El reloj tampoco espera. El primer partido del nuevo ciclo llega en menos de 70 días: será en Ámsterdam, ante Países Bajos, por la Nations League. Después vienen retos mayores, la Eurocopa 2028 y el Mundial de 2030.
Y del lado de Red Bull queda una silla vacía
La salida de Klopp también abre un frente en su ahora exempleador. El grupo Red Bull se queda sin su director global de fútbol y tendrá que buscar quién ocupe ese rol dentro de su estructura de clubes. Es la otra cara del movimiento, y sigue sin resolverse.
Para Klopp significa volver a un banquillo más de dos años después de dejar el Liverpool en 2024, ahora con su propia selección y con la presión de devolverle una identidad que el equipo perdió por el camino. Si los plazos se cumplen, Alemania tendrá nuevo entrenador antes de que termine la semana, y el proyecto rumbo a 2030 arrancará con el nombre que la federación quería desde el primer día.