Josh Jacobs dijo que su celebración tras anotar contra los Carolina Panthers estaba inspirada en una canción góspel, después de que algunos espectadores interpretaron su gesto como una imitación de unas esposas. El corredor de los Green Bay Packers dio su explicación tras la victoria del jueves, en su segundo partido desde que salió de la lista de exentos del comisionado de la NFL.
Jacobs puso brevemente las manos detrás de la espalda luego de un touchdown por tierra de una yarda en el segundo cuarto. Green Bay ganó 27-19 el 29 de octubre y el corredor anotó después otro touchdown, esta vez por recepción.
La imagen circuló en redes sociales y algunos aficionados relacionaron el gesto con su arresto en mayo, según Associated Press y la cobertura de Sports Illustrated. Jacobs rechazó esa interpretación y dijo que la transmisión solo mostró una parte de la celebración.
La explicación de Jacobs
El jugador contó que había planeado con su compañero Savion Williams dos celebraciones para sus primeras anotaciones de la temporada. La primera, para agradecer a Dios, ocurrió el 25 de octubre ante Detroit. La siguiente estaría inspirada en "Break Every Chain", según su relato.
"La segunda iba a ser 'Break Every Chain'. Es una canción de góspel", explicó Jacobs después del partido, citado por Sports Illustrated. El corredor sostuvo que había más en la celebración de lo que mostraron las cámaras.
El caso judicial y la revisión de la NFL
El 10 de septiembre, Jacobs presentó una declaración de no oposición, conocida en inglés como no contest, ante dos cargos menores: agresión y daño a la propiedad. Los cargos surgieron de un altercado en mayo con su entonces pareja.
El juez lo declaró culpable del cargo de agresión y le impuso una multa de USD 1,000 más costas judiciales, informó la cadena local TMJ4, que cubrió la audiencia. El cargo por daños podría desestimarse después de 12 meses si cumple las condiciones acordadas.
Jacobs se perdió los primeros seis partidos de Green Bay mientras estuvo en la lista de exentos. La medida le impedía jugar o entrenar, pero seguía recibiendo su salario. La NFL lo retiró de esa lista el 19 de octubre y aclaró que su revisión de conducta personal continuaba; la salida de la lista no fue una decisión final sobre esa investigación.