Acciones cuánticas saltan tras plan de EE.UU. de invertir US$2,013 millones y tomar participación
EE.UU. tomará participaciones en nueve firmas cuánticas; IBM, D-Wave y Rigetti impulsaron el rally.
TL;DR:
El Departamento de Comercio de EE.UU. firmó cartas de intención con nueve compañías cuánticas.
El paquete contempla US$2,013 millones en incentivos bajo la CHIPS and Science Act.
IBM, D-Wave, Rigetti e Infleqtion lideraron el rally bursátil, aunque los acuerdos aún no están cerrados.
El gobierno de Estados Unidos encendió un rally en las acciones de computación cuántica tras anunciar cartas de intención para entregar US$2,013 millones en incentivos federales a nueve compañías del sector, a cambio de participaciones accionarias minoritarias y sin control. La lectura de Wall Street fue inmediata: Washington ya no está tratando la computación cuántica como una apuesta de laboratorio, sino como infraestructura estratégica para defensa, manufactura avanzada, biotecnología, finanzas y seguridad nacional.
La computación cuántica es una tecnología que usa qubits para procesar ciertos problemas que las computadoras clásicas no pueden resolver de forma eficiente. Todavía enfrenta obstáculos técnicos duros —errores, estabilidad, fabricación, escalamiento—, pero el anuncio del 21 de mayo de 2026 movió al mercado porque pone dinero público directamente sobre compañías que intentan resolver esos cuellos de botella.
De acuerdo con el reporte bursátil citado, D-Wave Quantum cerró con un avance de 33%, Rigetti Computing subió 30%, IBM ganó 12% e Infleqtion repuntó cerca de 31%. También se contagiaron firmas que no aparecen en el paquete, como IonQ, Arqit y Quantum Computing Inc.
La clave está en la estructura del acuerdo: no se trata solo de subsidios. El Departamento de Comercio recibirá una participación minoritaria, no controladora, en cada empresa como condición para entregar los fondos. Esa fórmula cambia el tono político y financiero del apoyo: el gobierno busca acelerar la industria, pero también capturar parte del valor si las compañías logran escalar.
“Con el apoyo del Departamento de Comercio de EE.UU., Anderon estará bien posicionada para impulsar la industria de tecnología cuántica de rápido crecimiento en Estados Unidos”, dijo Arvind Krishna, chairman y CEO de IBM.
IBM se lleva la mayor tajada y prepara una fundidora cuántica
El mayor beneficiario será IBM, con US$1,000 millones en incentivos planeados para crear Anderon, una nueva compañía enfocada en fabricar wafers cuánticos. IBM dijo que aportará otros US$1,000 millones en efectivo, además de propiedad intelectual, activos y talento especializado.
La empresa quedará basada en Albany, Nueva York, como compañía independiente, y operará una fundidora de wafers cuánticos de 300 milímetros. En términos simples: Anderon busca convertirse en una pieza de manufactura para varias empresas del ecosistema, no solo para IBM.
Reuters reportó que Krishna dijo que la nueva firma planea ofrecer su tecnología a clientes externos.
“Van a obtener exactamente la misma capacidad que nosotros tenemos para nosotros mismos”, dijo Krishna a Reuters.
IBM también citó una estimación de Boston Consulting Group según la cual la industria cuántica podría generar hasta US$850,000 millones en valor económico para 2040. Esa cifra debe leerse como proyección, no como guía oficial ni como ingreso garantizado.
Quién recibe dinero y qué problema busca resolver cada incentivo
El Departamento de Comercio dividió el paquete en dos grandes bloques: fundidoras cuánticas y empresas enfocadas en distintas modalidades de computación cuántica.
Los montos planeados son:
- IBM: US$1,000 millones para una nueva subsidiaria de wafers superconductores cuánticos.
- GlobalFoundries: US$375 millones para una fundidora doméstica que soporte distintas arquitecturas cuánticas.
- Atom Computing: US$100 millones para sistemas de átomos neutros y manipulación de decenas de miles de qubits.
- D-Wave: US$100 millones para avances en cómputo cuántico superconductivo de annealing y gate-model.
- Infleqtion: US$100 millones para sistemas de átomos neutros, óptica avanzada y corrección de errores.
- PsiQuantum: US$100 millones para desafíos de computación cuántica fotónica.
- Quantinuum: US$100 millones para escalamiento de computadoras cuánticas tolerantes a fallas basadas en iones atrapados.
- Rigetti: hasta US$100 millones para tecnología superconductora, electrónica de lectura y nuevas arquitecturas criogénicas.
- Diraq: hasta US$38 millones para unidades lógicas cuánticas basadas en silicon spin.
La lista también deja una lectura de mercado: IonQ no aparece entre los receptores anunciados, pero sus acciones subieron de todos modos. El rally fue menos una reacción individual y más una apuesta sectorial: si el gobierno está dispuesto a tomar participación en compañías cuánticas, los inversionistas empiezan a recalibrar el riesgo de toda la categoría.
El dinero todavía no está cerrado
El punto menos vistoso, pero más importante para inversionistas, es que las cartas de intención no son contratos definitivos. Los acuerdos todavía deben completarse formalmente y dependen de la negociación de documentos finales.
Eso importa porque el mercado suele reaccionar primero al titular y después al calendario real. En este caso, el titular dice US$2,013 millones y participación accionaria del gobierno. El calendario dice otra cosa: ejecución, condiciones, porcentajes de equity y avances técnicos todavía tienen que aterrizarse.
También hay una señal política fuerte. La administración Trump está usando fondos de la CHIPS and Science Act para empujar una industria que considera crítica frente a China y frente a riesgos de seguridad nacional. La computación cuántica no solo promete acelerar investigación en materiales o fármacos; también podría alterar la criptografía que protege sistemas financieros, gubernamentales y corporativos.
Para las acciones cuánticas, el anuncio funciona como validación. Para el sector, sube la presión: ahora las compañías tendrán que demostrar que el respaldo público se traduce en fabricación, mejores qubits, menos errores y sistemas que puedan salir del laboratorio.